La paradoja española: una mitad es feminista pero la otra lo percibe como un agravio a los hombres
2026-03-05 - 03:33
España se ha consolidado en la última década como referente internacional en materia de género y uno de los países más avanzados en derechos de las mujeres. Sin embargo, ese título convive con la división ideológica respecto al feminismo y la creciente «percepción de discriminación masculina» , especialmente entre hombres jóvenes y votantes de la derecha. Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Ipsos analiza qué percepción tiene la ciudadanía de 29 países sobre la situación actual de la igualdad de género. Todo en un contexto de inestabilidad internacional que polariza los debates nacionales y que tiene afectación en las políticas de igualdad. La mitad de la población española se define como feminista, en concreto, un 51 por ciento de los encuestados del estudio. El dato muestra que no solo el movimiento ha ganado aceptación social en los últimos años, sino que las políticas y campañas institucionales implementadas por Gobierno central, comunidades y ayuntamientos han calado en la sociedad. De hecho, España encabeza el ranking global de población que se declara feminista. «Ningún otro país de los analizados supera la barrera del 50 por ciento», explican. Por detrás, se sitúan Suecia (48%), Irlanda (45%) y Francia (44%). No obstante, hay un contraste llamativo con la cifra anterior. En contraposición a ese liderazgo mundial, explican desde Ipsos, el 49 por ciento de los españoles encuestados considera que «hemos avanzado tanto en la promoción de la igualdad de la mujer que estamos discriminando a los hombres». Casi la mitad de los encuestados están de acuerdo con esa afirmación, lo que demuestra que se trata de una percepción extendida, a pesar de que la misma haya disminuido respecto al año 2025 (52%). La diferencia de género aquí es relevante: un 60 por ciento de los hombres se sienten identificados con ese supuesto agravio. Pero hasta un 38 por ciento de las mujeres también lo siente así. Eso sí, el estudio subraya que se trata de una subjetividad del encuestado. «No significa necesariamente que exista una discriminación real y sistemática contra los hombres, sino que una parte importante de la ciudadanía siente que el discurso o ciertas medidas pueden percibirse como desequilibradas», apuntan en el informe. Curiosamente, España es la que lidera en Europa el dato de la población que cree que la igualdad implica discriminación hacia los hombres. El 49 por ciento de ciudadanos que así lo piensan se sitúa por delante de los que lo creen también en Irlanda (43%), Gran Bretaña (42%) y Polonia (38%). El rechazo a las políticas de igualdad tiene su principal división en la ideología. La percepción de que supone un agravio para los hombres tiene su mayor porcentaje entre los votantes de Vox, 78 por ciento. El único partido político del Congreso de los Diputados que no apoyó el Pacto de Estado contra la Violencia de Género al considerarlo «ineficaz», además de votar en contra de otras políticas en materia de igualdad y no discriminación de género. Continúa el PP, con un 67%, ante los simpatizantes del PSOE (37%) y Sumar (25%). Ipsos resalta que ese consenso del 51 por ciento de la población española feminista es «endeble», porque está segmentado por la ideología política, siendo mayoritario en la izquierda y minoritario en la derecha. Los españoles de izquierdas se identifican ampliamente con los preceptos feministas; en concreto, un 79 por ciento de los votantes de Sumar y un 62% entre los del PSOE. Pero si se posa la lupa sobre aquellos de ideología más conservadora, el apoyo es del 35 por ciento entre los del Partido Popular y del 29% entre los de Vox. En cuanto a las diferencias entre hombres y mujeres, un 44% de los hombres se identifica como feminista, mientras que entre las mujeres alcanza el 59 por ciento. Por otro lado, los roles de género tradicionales ya no recogen posturas mayoritarias, aunque, según Ipsos, hay un núcleo de resistencia a romper estereotipos entre los hombres jóvenes y que votan a Vox, que son, apuntan, el principal «núcleo duro» frente a las políticas de no discriminación entre hombres y mujeres. Algunos datos que citan. Todavía un 40 por ciento de la ciudadanía, cifra que se eleva al 54 por ciento entre el electorado de Vox, sigue atribuyendo «el cuidado de la infancia a supuestas capacidades biológicas de las mujeres». El 23 por ciento de simpatizantes de Vox piensa que será «un problema matrimonial» que la mujer gane más dinero que el hombre y el 15 cree que un hombre que participa en el cuidado de los niños «es menos hombre». Según explica Ipsos, el empuje social para el reparto equitativo de las responsabilidades está liderado en España sobre todo por las mujeres, de voto de izquierdas y entre los sectores poblacionales de mayor edad. Por ejemplo, el informe señala que mientras que el 81 por ciento de los votantes de Sumar reclama «ampliar la capacidad de liderazgo de las mujeres», solo un 35 por ciento de Vox está de acuerdo con esa petición. Ipsos entrevistó a un total de 23.268 adultos de 29 países de todo el mundo. El rango de edad de los entrevistados es de 18 a 74 años. La muestra se compone de aproximadamente de 1.000 individuos en España.