La patronal catalana de las pymes denuncia que las bajas médicas tienen un coste de 160.000 millones
2026-02-11 - 13:15
La patronal de las pymes catalanas —Pimec— se une al frente empresarial que desde hace meses viene alertando de un repunte en las bajas médicas en trabajadores de todo el país. El reciente informe de la Airef, que apuntó a que la incidencia de este fenómeno se ha disparado un 60% en solo siete años, ha dejado tras de sí una catarata de reacciones en el sector empresarial que ha convertido este tema en una prioridad para las patronales. Pimec ha aprovechado la coyuntura para presentar este miércoles un exhaustivo informe sobre la incapacidad temporal (el término jurídico para hablar de bajas médicas por enfermedad común), en el que cifran el coste de este fenómeno en un máximo de 162.563 millones de euros (un 10,2% del PIB español). Este cálculo tiene en cuenta tanto el gasto en prestaciones que da la Seguridad Social, como los complementos que ofrecen las empresas y otros costes indirectos como el coste de oportunidad. Se trata de una predicción hipotética para una situación extrema en la que las empresas no sustituirían a ningún trabajador de baja por otro empleado. No obstante, la patronal catalana estima que, aunque se diera esa sustitución, el impacto sería todavía considerable. Concretamente, de unos 89.000 millones (5,6% del PIB). Pimec ha elevado el tono ante una realidad que, dicen, había estado "escondida" por ser "demasiado políticamente incorrecta", ha señalado el secretario general, Josep Ginesta. Una situación que consdieran "realmente alarmante". El documento señala que las horas medias mensuales que se pierden por incapacidad temporal cada mes se han triplicado desde 2013, con un incremento de los procesos iniciados del 145%. Ante este repunte de las bajas, la patronal catalana de las pymes ha reclamado una serie de medidas, entre las que destacan dar más poder a las mutuas, un mayor control por parte del INSS, reducir los complementos que ofrecen la mayoría de los convenios cuando un trabajador sufre una baja o incorporar un sistema de bajas más flexible. Respecto a lo primero, Pimec se muestra partidaria de que las mutuas patronales puedan dar altas y bajas en cualquier tipo de situación y no solo cuando se trata de accidentes de trabajo o enfermedad profesional, como sucede actualmente. De esta forma, alegan, se podría aligerar la saturación del sistema sanitario, a la que culpan de una parte de la oleada de bajas médicas. Sin embargo, los sindicatos rechazan por completo que las mutuas puedan dar altas y bajas, dado que consideran que actuarían como "juez y parte" en el proceso porque están formadas por empresas privadas. Respecto a esta cuestión, Ginesta ha destacado que la profesionalidad de los médicos de las mutuas es la misma que la del sistema público. "Un médico es igual de buena persona si ejerce en un centro de atención primaria o va a una mutua", ha resumido. Otra de las propuestas que ponen encima de la mesa es reducir los complementos retributivos que ofrecen la mayoría de los convenios colectivos cuando un trabajador sufre una baja. En muchos casos, la empresa llega a cubrir el 100% del salario del trabajador, incluso en los primeros días de baja, donde la Seguridad Social no concede prestación. En Pimec consideran que estos complementos son una "anomalía" en comparación con Europa y plantean que se pueda cubrir en la primera baja y disminuir gradualmente si se repiten los procesos, eso sí, excluyendo de esa reducción a las patologías crónicas. En la misma línea, desde la patronal catalana proponen que se introduzca un sistema de bajas "flexibles", pero no como el que propone el ministerio de Seguridad Social, que para Pimec solo serviría para casos excepcionales y ven "demasiado conservador". En este apartado, plantean que se pueda producir una reincorporación progresiva al empleo y que esta sea aplicable también a las patologías de salud mental, las que tienen una mayor duración en promedio. Respecto al observatorio para monitorizar la evolución de la incapacidad temporal que anunció esta semana Seguridad Social, la patronal catalana lo ve con buenos ojos, pero considera que es necesario actuar con "celeridad y ambición". Para ello, han iniciado una ronda de contactos con el Gobierno y los grupos parlamentarios de cara a introducir cambios legislativos.