TheSpaineTime

La peculiar peregrinación de Jakub de más de 3.000 km entre Praga y Finisterra: a pie con un caballo, un poni y dos perros

2026-02-07 - 07:05

Un hombre, un caballo, un poni y dos perros. No es un chiste. Es el punto de partida de una de las peregrinaciones más singulares. Jakub, más conocido como Toulavi Vlci ('lobos errantes', en checo), lleva más de un año caminando desde Praga hasta Finisterra. "Todavía no he llegado", ha asegurado a 20minutos. Le falta poco. Por ahora ha recorrido algo más de 3.000 kilómetros y le quedan otros 300 más para alcanzar su objetivo. No tiene prisa. Tampoco tiene un itinerario definido. "Y no va nadie conmigo", ha explicado. Pero no está solo. Tiene cuatro compañeros muy peculiares. La peregrinación de Jakub comenzó hace 14 meses. Su intención era recorrer a pie diferentes variantes del Camino de Santiago hasta llegar a la catedral de la capital gallega. Sin embargo, tuvo que interrumpir el viaje cuando llevaba medio año caminando porque uno de sus perros enfermó. "Tenía cáncer y falleció en casa", ha contado a través de su cuenta de Instagram, donde suma ya más de 24.000 seguidores. Tras una pausa de cinco meses, volvió a retomar su ruta con Manýsek, Bowie, Polly y Goli, un caballo, un poni y sus otros dos perros. La meta seguía siendo la Catedral de Santiago. Pero, de nuevo, sus planes se vieron truncados. El joven checo se enteró de que para acceder con un caballo al entorno de la plaza del Obradoiro tiene que solicitar unos permisos especiales y debe ir escoltado por la Policía. "Eso está fuera de mi zona de confort", ha explicado. Por eso, ha decidido que rodeará la cuidad de Santiago de Compostela por su periferia y su punto final será Finisterra, "el final de este sendero oceánico". Un peregrino poco tradicional Toulavi Vlci, que documenta su aventura a través de Instagram, no es el típico peregrino. No va con mochila y bastón. Tampoco lleva un itinerario fijo: empezó haciendo la ruta del Camino Olvidado, pero se ha desviado en algunos tramos para visitar puntos como los Picos de Europa. Suele andar unos 20 kilómetros diarios, sin prisa y disfrutando de los paisajes. Y prefiere seguir senderos y caminos alejados del tráfico. Además, duerme en una tienda de campaña, seca la ropa al sol y carga sus dispositivos en las casas de los vecinos. Todo ello lo muestra a través de vídeos y fotos que comparte cada día con sus miles de seguidores. Y no solo eso. También deja plasmadas las historias que vive día a día en el camino: desde la solidaridad de la gente con la que se cruza hasta las dificultades con las que se encuentra.

Share this post: