La península de las estanterías vacías: casi el 50% de los títulos de las librerías españolas no vende ni un solo ejemplar
2026-02-19 - 16:03
El sector del libro en España se enfrenta a una inquietante paradoja: mientras la producción de títulos no deja de crecer, la capacidad de las librerías para venderlos es cada vez menor. Según el informe Mapa de Librerías 2025, el censo de librerías -elaborado por la Confederación de Libreros (CEGAL)- ha sufrido un descenso, pasando de 2.792 establecimientos en 2023 a 2.754 en 2025. Este descenso del 1,4 % no se debe tanto a una falta de competitividad, sino a la preocupante ausencia de relevo generacional en los negocios. Pero el dato más demoledor del informe del Estudio de la bibliodiversidad presentado en el XXVII Congreso de Librerías confirma un problema antes invisibilizado: el 49,4% de los títulos que están presentes en las librerías independientes no vende ni un solo ejemplar. Para Javier Cámara, dueño de la librería Cámara en Bilbao y ponente en esta conferencia, trabajar con estos datos es como intentar levantar la persiana cada mañana con "una mano atada a la espalda", sabiendo que la mitad del esfuerzo logístico y de exposición no generará ningún retorno. Este dato para Javier es "la confirmación de que lo seguimos haciendo mal". El 13,2 % de todos los títulos solo vende un ejemplar, el 19,4 % de 2 a 10, el 13,2 % de 11 a 100, y tan solo el 4,5 % supera la centena de ventas. El librero ha explicado este problema de la siguiente manera: "De repente hay un editor que dice: 'Estamos editando mucho, no estoy contento, los libreros me dicen que tengo que editar menos. Mira, pues vamos a editar menos y vamos a hacerlo mejor, con mayor calidad'. Y edita menos títulos. Pero, ¿qué pasa? Que son los únicos que lo hacen y los demás siguen, entonces ese editor a la de un par de años dice: 'No, hay que aumentar la edición', porque ha perdido espacio expositivo y eso lo es todo". Esta ineficacia está íntimamente ligada a la dictadura de la novedad. El sistema editorial actual está diseñado como un "río" constante de nuevos lanzamientos que obliga a los libreros a dedicar horas a gestionar títulos cuya viabilidad comercial es incierta. Mientras lo que funciona es el fondo editorial. Estos libros que el tiempo ya ha verificado que se venden representan el 67,1% de las ventas. Javier Cámara confiesa dedicar la mayor parte de su energía a la novedad cuando es algo que solo aporta el 32,9% restante. Las librerías independientes, según Cámara, deberían centrarse más en el fondo y dejar la novedad a un lado, porque estas no tienen la visibilidad suficiente para acaparar este mercado. "Este sistema que tenemos de novedades no nos deja hacer otra cosa. Si tú quieres hacer otra cosa, estás remando a contracorriente", afirma. Y es que el sistema está orientado a lo nuevo, mientras que los datos demuestran que lo que se vende es lo de siempre. Y los libreros trabajan "para un sistema que no se adapta" a sus cuerpos. La comparación entre las librerías independientes y las grandes cadenas revela la diferencia en su estrategia y diversidad. Y es que la verdadera riqueza de la bibliodiversidad reside en las tiendas de proximidad: las librerías independientes venden más del doble de títulos distintos (525.000 títulos) que las grandes cadenas (229.000 títulos), actuando como el principal motor de la riqueza en diversidad de libros en España. La concentración del mercado es otro factor crítico. Los dos grandes grupos editoriales, Penguin Random House y Planeta, ya controlan el 37% de los ejemplares vendidos en el mercado de las librerías independientes. Esta cifra se dispara hasta el 46% cuando hablamos exclusivamente de las ventas en cadenas de librerías. Ante este panorama, la librería independiente se erige como el último refugio para las editoriales medianas y pequeñas, ofreciendo un catálogo mucho más heterogéneo y menos dependiente de los best-sellers del momento. En cuanto a la distribución de las ventas, las cadenas van cogiendo cada año más fuerza, mientras que las librerías independientes se van desinflando. Coincide también este dato con la disminución de venta de número de ejemplares. El informe también destaca una preocupante pérdida de mercado. En el último ejercicio, las librerías independientes registraron un descenso del 5,9% en la venta de ejemplares, lo que se traduce en una caída de la facturación de más de 200.000 euros respecto al año anterior. Este cambio de ciclo postpandemia obliga al sector a replantearse su modelo de gestión para evitar que la ineficacia del sistema de novedades termine por ahogar los márgenes de beneficio. Para combatir esta tendencia, el sector apuesta por la digitalización. Actualmente, el 93% de las librerías cuenta con perfiles en redes sociales y el 74% dispone de página web propia. Herramientas como Todostuslibros.com, donde ya participan el 60% de las librerías, permiten a los pequeños negocios competir en el entorno digital frente a las grandes cadenas, ofreciendo su stock de forma colaborativa. Un pilar fundamental para el futuro es la Oficina Técnica de Transmisión de Librerías (OTTL). Este proyecto busca mitigar el cierre de establecimientos facilitando el relevo empresarial. No se trata solo de salvar negocios, sino de preservar la identidad de los municipios y su comercio local. Las librerías independientes son espacios de resistencia que generan comunidad en una sociedad con la atención cada vez más fragmentada por el consumo digital. La solución a la ineficacia de la novedad pasa por revalorizar el fondo. Herramientas tecnológicas permiten ahora a los libreros identificar qué títulos de fondo son más rentables en cada categoría, permitiendo una gestión más quirúrgica del espacio expositivo. "Si trabajamos el fondo, seremos más rentables tanto la cadena como nosotros", afirma Cámara, subrayando que el éxito no reside en acumular cajas de novedades, sino en curar catálogos que realmente lleguen al lector. A pesar de las dificultades, las librerías independientes son el último reducto que puede defender y asegurar la bibliodiversidad. Y solo mediante la colaboración y el uso inteligente de los datos de ventas podrá el sector revertir ese 49% de "ventas cero" y garantizar que las grandes editoriales acaparen todo el mercado.