La plaga de lesiones amenaza con crecer y mete miedo a Flick
2026-03-07 - 22:43
Una plaga de lesiones ha marcado esta temporada del Athletic de Bilbao y, en las últimas fechas, con la acumulación de partidos en aumento, amenaza al FC Barcelona, que encara el tramo clave del año con su defensa en cuadro. Hoy, el problema ha sobrevolado desde el principio de la noche San Mamés. Unai Gómez se retiraba lesionado antes del minuto diez, con ayuda y cojeando de su pierna izquierda, después de una disputa en la que apoyó mal su rodilla. No fue el único momento de preocupación en los banquillos, que también se trasladó al de Hansi Flick en varios momentos del encuentro, sobre todo por Eric García. Tanto él como Ernesto Valverde habían dispuesto este sábado un once con claras rotaciones después de una semana de máxima intensidad. El míster de leones, a los que ya solo les queda por jugar la Liga tras caer eliminados de Copa ante la Real Sociedad el pasado miércoles, sentaba a Sancet o Guruzeta, dando entrada a jugadores menos habituales como Selton u otros que estrenaban posición como Unai Gómez, que sirve para todo. «La jugada es fea, pero también tuvimos esa sensación en Oviedo con la jugada de Jauregizar y se quedó en nada. Vamos a esperar», dijo Valverde sobre Unai, que se retiró con muletas tras el partido. Antes, Flick, por su parte, alineaba un centro del campo inédito, con Casadó y Bernal dando descanso a Pedri y Fermín de cara a la eliminatoria de Champions contra el Newcastle. «Teníamos que gestionar los minutos», ha dicho en rueda de prensa. Con sus dos laterales aparentemente titulares —Koundé y Balde— de baja, no podía hacer lo mismo con el multiusos Eric García, el jugador que más tiempo sobre el terreno de juego acumula del equipo y de quien más pendiente estuvo el técnico alemán durante los noventa minutos. Primero tras sufrir un choque en la primera parte con Adama Boiro que le hizo llevarse las manos a la cabeza y torcer el gesto. Más tarde, en la segunda, mientras Eric hacía todo tipo de estiramientos en la banda. De hecho, parecía que, ante la aparente sobrecarga, Flick iba a utilizar la última ventana de cambios para sustituirle por Araujo. No fue así, pues con el cuarto árbitro tecleando los números en la tablilla Casado se tiraba al césped pidiendo el cambio. Eric, que comenzó supliendo el puesto de Koundé en el lateral derecho, terminó liderando el centro del campo. En un partido con intensidad y ritmo bajos, donde los jugadores terminaron fundidos, destacó más allá del riesgo de pasar por la enfermería el color de la grada y de las 'txapelas' de quienes la ordenan. El tifo y la vestimenta de los 'txapelgorris' (quienes dirigen el tráfico de aficionados en San Mamés) se teñía este sábado de morado como parte de las iniciativas organizadas por el Athletic de cara al Día Internacional de la Mujer. También sorprendió la llegada del Barça al estadio. Poco después de la apertura de la taquilla donde se recogen habitualmente las acreditaciones para entrar a San Mamés, un contingente de la Ertzaintza desalojaba a la decena de trabajadores de los medios de comunicación que estaban haciendo cola. Había que acordonar la zona y el reparto de los pases se trasladaba a la puerta por donde accede la prensa. El motivo, según trasladaron desde el club, era la llegada del autobús del FC Barcelona pese a que no existía ningún riesgo. Un movimiento sin aviso que no es habitual, aunque sí ha ocurrido en alguna cita de Champions esta temporada, y que dejaba algo descolocados a los empleados pendientes de la gestión de los accesos. Desde el Departamento de Seguridad, trasladan que no hubo ningún problema en la llegada del conjunto de Hansi Flick, que sale de Bilbao con una victoria gracias a una genialidad de Lamine que puede ser clave para sus aspiraciones de conseguir el título.