La playa de arena negra y diamantes de hielo que parece un paisaje de otro planeta
2026-02-26 - 11:13
La naturaleza de Islandia no tiene comparación con la de ningún otro país del mundo, ni siquiera la de España, y es que los enclaves que se pueden encontrar en la remota nación nórdica son absolutamente asombrosos; por ello, no es de extrañar que cada vez más turistas se sientan atraídos por la isla de hielo, aunque muchos no son capaces de descubrir todos los secretos que se ocultan en ella, entre los que sin duda se encuentra la conocida como Diamond Beach. Este fascinante lugar al sureste del país no parece un sitio real, sino más bien el escenario digno de una película de ciencia ficción o de un planeta muy lejano. En ella, la arena de color negro se combina con el hielo para crear todo un espectáculo de la naturaleza que deja boquiabiertos a todos los que tienen la suerte de contemplarlo; además, se encuentra junto a uno de los puntos más imponentes de la geografía islandesa, por lo que debe ser una parada imprescindible en el itinerario por la isla. Así es la mágica Diamond Beach en Islandia El nombre de la Diamond Beach es Breiðamerkursandur, aunque se ha ganado ese sobrenombre más fácil de pronunciar debido al hielo que se puede encontrar en su negra arena, un contraste que hace parecer a esos pedazos helados auténticos diamantes (pero, como es lógico, no lo son). Por ello, es habitual que tanto los turistas como los fotógrafos pongan un pie en ella para inmortalizar una estampa tan impactante. Este extraordinario arenal se ubica junto al lago glaciar Jökulsárlón, el más grande y el más célebre de todo el país. Se enclava dentro del glaciar Vatnajökull, el de mayor tamaño de Islandia y que muchos reconocerán por haber sido escenario en Interstellar (2014), la película de Christopher Nolan; en la playa, dicho glaciar va a parar a las gélidas aguas del océano Atlántico, aunque varios trozos se quedan en la arena volcánica. La mejor época para visitar la Diamond Beach es de noviembre a marzo, ya que es cuando los pedazos de hielo son mucho más grandes y se reparten por toda la playa, y además de todo tipo de formas y tamaños. Además, durante dicho periodo, también es posible contemplar auroras boreales en el cielo que se extiende sobre la playa, lo que hace todavía más única la experiencia de visitarla. Este majestuoso arenal se encuentra a unos 370 kilómetros al sudeste de Reikiavik, la capital de Islandia, aunque son numerosas las excursiones y los circuitos que incluyen una parada breve tanto en la playa como en el lago glaciar que se encuentra junto a ella para que todo el que lo desee pueda disfrutar de esta maravilla natural.