La Policía Nacional desmantela una red criminal en Madrid que traficaba con cocaína por Europa
2026-02-24 - 09:53
La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal que operaba como una estructura de apoyo logístico para el transporte internacional de cocaína. El grupo se encargaba de recoger la droga en el sur de España y trasladarla en convoy hasta dos naves industriales situadas en la Comunidad de Madrid, empleando numerosos sistemas de seguridad para evitar controles policiales. En los registros se intervinieron un subfusil automático con cargadores y munición, además de otras armas de guerra. Los 12 detenidos han ingresado en prisión tras ser puestos a disposición judicial. Investigación mundial y localización del punto de carga Las pesquisas comenzaron a principios de 2024 y se intensificaron en julio de 2025 gracias a la cooperación con Suecia, Polonia y Portugal, después de que las autoridades suecas interceptaran un camión procedente de España con droga oculta. A partir de ese hallazgo, los agentes lograron ubicar el punto de carga en una nave industrial de Alcobendas, donde la organización gestionaba una compleja infraestructura al servicio de redes internacionales de narcotráfico. Una red especializada en servicios logísticos para el narcotráfico El grupo funcionaba como un operador logístico clandestino: recogía, almacenaba, manipulaba y distribuía la droga según las órdenes de distintos clientes europeos. Para ello, sus miembros viajaban al sur peninsular, recogían la mercancía y la trasladaban a dos naves alquiladas en Alcobendas y Fuente el Saz. Allí dividían los cargamentos y preparaban nuevos envíos en vehículos con compartimentos ocultos diseñados específicamente para el transporte de estupefacientes. Convoyes y contravigilancia para asegurar los traslados Los desplazamientos se realizaban en convoy, combinando furgonetas de alquiler —a nombre de terceros— para el transporte de la droga con turismos que actuaban como lanzaderas y vehículos de seguridad. La organización aplicaba estrictas medidas de contravigilancia para detectar cualquier presencia policial. Este método quedó acreditado tras dos incautaciones: una en Suecia y otra en enero, cuando una furgoneta interceptada en Irún con destino a Países Bajos transportaba 125 kilos de cocaína ocultos en un lateral del vehículo. Intervención del GEO y detenciones El 13 de enero, los investigadores detectaron que la red preparaba un nuevo envío. Tras varios días de vigilancia, comprobaron que repetían su patrón habitual: alquiler de vehículos, desplazamiento a una zona cercana a San Juan del Puerto (Huelva) y regreso a Madrid tras permanecer varios días en los alrededores de Sevilla. Ante la inminencia del transporte, se desplegó un amplio operativo en el que participó el Grupo Especial de Operaciones (GEO), que irrumpió en la nave de Alcobendas y detuvo a nueve miembros de la organización. Otros dos fueron arrestados en un área de servicio cercana y una persona más fue detenida posteriormente. En la nave se localizaron fardos de arpillera con un total de 3.250 kilos de cocaína, además de maquinaria para envasado al vacío, film industrial y otros materiales destinados a la manipulación y ocultación de la droga. Armas y droga ocultas en un falso techo En el registro de la nave de Fuente el Saz se halló un subfusil semiautomático, cargadores, munición y medio kilo de hachís escondido en un falso techo. Además, se realizaron seis registros domiciliarios autorizados judicialmente, donde se incautaron otros 25 kilos de cocaína, un vehículo con caleta, dos fusiles, un chaleco antibalas, munición, dinero en efectivo, equipos informáticos y teléfonos móviles pendientes de análisis. El Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) localizó en otro vehículo una caleta con dos armas largas y dos cortas, todas ellas municionadas. Doce detenidos y la investigación continúa En total, 12 personas han sido arrestadas como presuntas responsables de delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública. Todas han ingresado en prisión provisional. La investigación permanece abierta.