La Princesa María Cristina de Bélgica rompe su silencio tras 18 años desaparecida
2026-03-02 - 16:23
Nadie sabía nada de la princesa María Cristina de Bélgica, hermanastra del rey Alberto II y tía del rey Felipe, pero ha reaparecido 18 años después. Lo ha hecho de la forma más desconcertante posible: a través de una carta enviada al semanario francés 'Point de Vue' en la que aclara que lleva «una vida sencilla» y sin ánimo de notoriedad. Tras un silencio de casi dos décadas, la princesa María Cristina ha salido a la luz para describir su retiro en la ciudad estadounidense de Sequim, donde vive prácticamente recluida y en el más perfecto de los anonimatos. 'Point de Vue' llevaba un tiempo intentando contactar con la hermanastra del rey Alberto II, al igual que otros muchos medios. Porque no es habitual ver a una royal 'a la fuga'. Fue a finales de 2019 cuando la revista 'Story' encontró a María Cristina —Daphne para sus amigos— en el estado estadounidense de Washington y ahora llega esta nueva revelación... de su puño y letra. María Cristina está en Sequim, que más que una ciudad es un tranquilo pueblo de apenas 8.000 habitantes, conocido por sus extensos campos de lavanda y situado cerca de la frontera con Canadá. Un lugar tranquilo de familias tranquilas con unos modestos ingresos medios de 36.000 euros al año. Rodeado de belleza natural y lleno del encanto de un pueblo pequeño, es un destino popular para los amantes de la naturaleza con una activa comunidad artística... y poco más. Un año después de la publicación de 'Story', un reportero de la televisión flamenca se arriesgó y llamó a la puerta del modesto chalet de Marie-Christine. Tanto la princesa como su esposo, Jean-Paul Gourgues, se negaron a hablar con él. La última entrevista de la princesa databa de 2007. Sus memorias, con el revelador título de 'La Ruptura', se publicaron en 2004. Pero ahora ha reaparecido la princesa en medio del estupor general por el peculiar método elegido. Los periodistas de 'Point de Vue' se quedaron estupefactos cuando una carta manuscrita llegó repentinamente por correo. El sobre reveló de inmediato el remitente: una corona con las letras S.A.R. debajo y una inequívoca rúbrica: «Princesa María Cristina de Bélgica». ¿Qué la impulsó a escribir? ¿Su 75o cumpleaños, que llega a principios de febrero? La brevísima carta no lo revela. «Cuanto más pasa el tiempo, más me retiro de la vida social», escribe Marie-Christine, quien también relata su trauma personal. En sus memorias, Maria Cristina afirmaba haber sido violada por uno de sus primos. El palacio -o mejor dicho, su madre Lilian- supuestamente lo encubrió por temor al escándalo. «Con los Archivos Epstein y el movimiento #MeToo en las noticias, me siento involucrada», escribe ahora la hija de Leopoldo III, rey de Bélgica, y su segunda esposa, Lilian Baels, princesa de Réthy, nacida en Londres. La princesa sufrió un aneurisma cerebral y pasó muchos años como voluntaria en un centro de animales donde cuidaba aves rapaces. Heredó su pasión por la naturaleza de su controvertido padre, quien solía realizar expediciones (incluyendo al Amazonas, el Congo y Nueva Guinea), donde tomó un buen número fotografías y filmó imágenes. En la carta, no menciona para nada la familia real. Se dice que el rey Alberto II intentó contactar discretamente con su hermanastra en los últimos años a través de su séquito, pero sin éxito. La carta no revela un deseo de regresar a la vida pública, sino más bien lo contrario. Consciente de que los reporteros buscan su historia, lo que ha querido es dejar claro que sigue viva, pero para cortar cualquier persecución que interrumpa sus ansias de permanecer en el más estricto anonimato. Como ha llevado toda su vida y como quiere que esta siga siendo.