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La razón por la que ni Mette-Marit ni Haakon de Noruega intervienen en el juicio contra Marius Borg

2026-02-19 - 10:53

El llamado "juicio del siglo" por varios medios locales está finalizando su tercera semana de las siete que tenía en un principio previsto durar. En él, el primogénito de la princesa heredera consorte, Marius Borg Høiby, que el pasado enero cumplía 29 años, está sentado en el banquillo de los acusados en la sala 250 del Tribunal del Distrito de Oslo, con ni más ni menos que 38 cargos en su contra. El proceso contra el joven, quien no es miembro de la casa real escandinava, está avanzando en lo que por ahora han sido solo vistas orales, con un enorme seguimiento por parte de periódicos, radios y televisiones en Noruega. No es para menos, porque en un principio se llegó a elucubrar con la posibilidad de que el príncipe heredero Haakon de Noruega y su esposa y madre del acusado, Mette-Marit, acabasen apareciendo en la lista de comparecientes. Sin embargo, tras el tiempo transcurrido, en el que ya han declarado el propio acusado, tres de las víctimas, varios agentes de policía y numerosos testigos, cada vez hay menos posibilidades de que los royals se sienten en dicha sala. Pero desde la Fiscalía se han apresurado a aclarar que con su análisis pretenden centrarse sobre todo en las pruebas y testimonios ya presentados y vinculados directamente con las denuncias, así como que su decisión de no contar con el matrimonio real en el proceso no responde a una defensa de la institución o de un mandato que hayan recibido desde altas instancias, sino que única y exclusivamente se están guiando por motivos al cien por cien jurídicos y no por criterios más simbólicos o políticos, a pesar de que el juicio ya los tenga per se. Porque, a pesar de que se barruntó que quizá Haakon y su esposa podrían llegar a figurar como testigos potenciales, dado que parte de los hechos que se le imputan a Marius Borg habrían ocurrido en palacios o lugares vinculados a la familia real, como es el caso del palacio de Skaugum, la posibilidad ha sido finalmente descartada por las autoridades por su irrelevancia, amén de que incluso podría llegar a ser contraproducente para la Fiscalía, como ha explicado el propio fiscal del caso, Sturla Henriksbø. De hecho, ha sido Henriksbø quien ha aclarado que sí que llegó a existir un contacto puntual, al inicio de la investigación, entre la policía de Oslo y el Palacio Real a raíz de una filtración que se había hecho desde la monarquía a la prensa acerca de una información sobre una de las víctimas, que tendría relación con la princesa heredera Ingrid Alexandra de Noruega. Pero, tal y como informan desde Lecturas, el ministerio público ha añadido que no han mantenido diálogos adicionales con la casa real. "No me he puesto en contacto con nadie del Palacio Real ni de la familia real", ha zanjado Henriksbø en unas declaraciones recogidas por diversos medios noruegos, así como ha añadido que tampoco se les ha pedido formalmente, ni al príncipe Haakon ni a Mette-Marit ni a ningún otro miembro de la monarquía, que tengan que acudir a declarar o que tuviesen alguna conversación informal con los investigadores. Y el motivo de esta negativa a contar con ellos es, según el fiscal, estrictamente procesal. Por ello ha querido refrendar su decisión explicando que no obedece a ningún sistema de privilegios por ser de la familia real, sino a principios fundamentales del derecho penal. "Lo que nos preocupa es que la ley sea igual para todo el mundo. Que si alguien es sospechoso de haber cometido actos delictivos, pueda ser investigado y procesado independientemente de si pertenece o no a la familia real", ha añadido. Porque, de la forma en la que está llevando el juicio y para evitar más ruido mediático si cabe, Henriksbø ha dejado constancia de que no existe indicio alguno de que el matrimonio posea ninguna información relevante que pueda aportar un nuevo punto de vista al caso. "A partir de la información que ya tenemos y de las pruebas que ya existen del caso, no hay nada que indique que la pareja real haya sido testigo ocular de hechos que puedan arrojar más luz al mismo", ha aclarado. Se refiere, especialmente, a dos casos: el mencionado de la joven de Skaugum y el conocido como "caso Lofoten", en las islas del mismo nombre en el norte del país. En el primero, referido a un palacio, solo la víctima y el acusado estaban presentes en el momento de los hechos, pero existen vídeos del incidente. "No hay ruidos fuertes ni otros elementos que indiquen que hubiese otras personas, probablemente durmiendo varios pisos más abajo, que puedan aportar más información", ha dicho. Sobre el segundo de los casos, ha recordado que Marius asistió a otro evento esa misma noche con varias personas, pero la policía no considera pertinente interrogar a quienes estuvieron en las actividades previas, sino a quienes participaron en la fiesta y que estuvieron en contacto directo con la víctima y con el acusado en las horas previas y durante el presunto delito. Además, Sturla Henriksbø ha recordado que "los padres deben estar protegidos contra la obligación de testificar contra sus propios hijos" y que el acusado y su entorno tienen, por tanto, las mismas garantías procesales que cualquier otro ciudadano. De hecho, ha puntualizado que incluso en otros casos penales muy graves acaecidos en Noruega no ha sido habitual citar a los progenitores para que revelen conversaciones privadas con sus hijos, así como los agentes de policía evitan presionar a los padres para que colaboren en el enjuiciamiento, a menos que sea decisión voluntaria de los mismos y que revele información importante. Por último, los abogados de la defensa de Marius, Petar Sekulic y Ellen Holager Andenæs, están de acuerdo con la Fiscalía. "No es información de interés" para el juicio, se ha mostrado tajante Sekulic sobre una posible declaración del príncipe Haakon, a pesar de que estaba esa noche en Lofoten —si bien no en la fiesta posterior—. Así pues, nada hace indicar que el heredero ni Mette-Marit, quien además está viviendo un juicio público aparte por su vinculación con Jeffrey Epstein, vayan a intervenir en el juicio contra Marius Borg Høiby.

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