TheSpaineTime

La renuncia de Díaz a ser candidata en 2027 estrecha el margen de Podemos para esquivar la unidad con el nuevo Sumar

2026-03-01 - 08:13

Las maniobras que están teniendo lugar en las últimas dos semanas en la izquierda a la izquierda del PSOE de cara a las próximas elecciones generales están teniendo una ausencia clamorosa: la de Podemos. Los morados están intentando aislarse de los movimientos en el espacio, que se han acelerado en los últimos tiempos, y han tratado de decir lo menos posible sobre la renuncia de Yolanda Díaz a presentarse de nuevo como candidata a los próximos comicios. Pero en el espacio a la izquierda del PSOE hay muchas voces que admiten que el paso atrás de Díaz dificulta a Podemos su negativa a pactar con la nueva marca que salga de la recomposición de Sumar. Los morados no quisieron participar la semana pasada ni del acto en el que Gabriel Rufián (ERC) presentó su propuesta de alianza entre los partidos nacionalistas y los de la izquierda estatal, ni tampoco del mitin con el que IU, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar escenificaron su intención de volver a concurrir unidos en 2027. Y este miércoles, cuando Díaz anunció su adiós tras las próximas elecciones, Podemos mantuvo un hermético silencio que no rompió hasta el jueves, cuando su secretaria general, Ione Belarra, evitó cualquier acercamiento insistiendo en que Podemos solo cerrará alianzas para levantar una "izquierda fuerte" y en que, a su juicio, el espacio aún conocido como Sumar es una "operación" para sostener al PSOE en el Gobierno a "cualquier precio". Los proyectos que echaron a andar la semana pasada son diferentes y, aunque se miran con simpatía, por ahora cada uno de ellos está siguiendo su camino. El de Rufián, de hecho, tiene muy complicado cristalizar en un acuerdo, puesto que tanto su propio partido, ERC, como EH Bildu y el BNG ya han dejado claro que no están interesados en cerrar alianzas con los partidos estatales a la izquierda del PSOE. Pero el caso es que Podemos ha decidido no participar, al menos por ahora, en el lanzamiento de ninguno de los dos, y eso que tanto Rufián —expresamente— como varias de las formaciones que están reconfigurando Sumar —de manera más sutil— plantearon la necesidad de contar con los morados de cara al futuro. En las filas moradas no son ajenos a que la salida de Díaz les puede achicar el margen para zafarse de esa presión. A nivel comunicativo, Podemos ha utilizado la figura de la vicepresidenta como el principal símbolo de todo lo que han criticado a Sumar en los últimos años: desde la estrategia de mucha mayor suavidad retórica con el PSOE y la aversión al "ruido" —es decir, a confrontar públicamente con los socialistas para forzarles a hacer concesiones— hasta el arrinconamiento de dirigentes como Irene Montero en las últimas elecciones, cuya presencia en las listas vetó Díaz. Sin la vicepresidenta en la partida, Podemos pierde el referente fundamental sobre el que sustentaba su negativa a pactar con el resto del espacio a la izquierda del PSOE. El anuncio de Díaz, no obstante, no ha llevado a Podemos, por el momento, a cambiar de discurso. En España hay "millones de personas que quieren las cosas claras y quieren ver a liderazgos que, con fuerza y con honestidad, pero con determinación también, defiendan el modelo de sociedad de la izquierda", planteó hace unos días Montero, elegida hace meses candidata de los morados a las próximas generales. Y eso, precisamente, es lo que Podemos cree que no hace (ni ha hecho durante la legislatura) Sumar. Fuentes de la dirección morada afirman que, a su juicio, la renuncia de la vicepresidenta a volver a ser candidata no es suficiente para propiciar un acercamiento, puesto que las diferencias entre Podemos y Sumar son de carácter estratégico. Para estas fuentes "tiene que haber una revisión de qué ha funcionado y qué no estos años" en la forma de hacer política dictada por Díaz antes de contemplar una aproximación. Y también será fundamental para determinar si es posible una reunificación el perfil del candidato que escoja Sumar: entre los partidos de la coalición el favorito unánime es el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, pero él rechaza asumir el puesto y no hay ningún otro referente claro. Sumar mira desde la distancia Entre los partidos de Sumar, por su parte, se ha impuesto desde hace unos meses una máxima: la de ir avanzando en la reconfiguración de su alianza —que necesita de una nueva marca, un nuevo líder y también un nuevo reparto de cuotas de poder entre las formaciones que la componen— sin cerrar la puerta a Podemos, pero sin esperar tampoco a un eventual cambio de opinión de los morados. No obstante, las fuentes del espacio congregado en Sumar consultadas por este diario no son unánimes en sus conclusiones sobre si la renuncia de Díaz a presentarse a las próximas elecciones generales puede terminar favoreciendo un acercamiento. "Yo no lo veo, la verdad, habrá debate [dentro de Podemos], pero han roto demasiados puentes" como para ahora conseguir que su militancia acepte una aproximación a Sumar, considera un dirigente de uno de los partidos que están reorganizando la coalición. Otra fuente, por el contrario, considera que la dirección de Podemos ha cometido un error no acercándose a Rufián, lo cual le hubiera permitido ganar peso para defenderse de la presión que están sufriendo para llegar a acuerdos con Sumar, y advierte de que el acto del pasado día 21 para escenificar el relanzamiento de esa alianza rompe la estrategia que los morados llevan meses intentando desplegar: la de atraer a IU para que rompa con los de Díaz y, así, desbaratar esa coalición. A ello se suman los malos resultados obtenidos en las elecciones aragonesas y los batacazos que también se prevé que pueda sufrir Podemos en los comicios de Castilla y León y Andalucía, donde las encuestas son muy pesimistas para con los morados. Si ese guion se cumple, consideran estas fuentes, Podemos se encontrará en los próximos meses en una situación de mucha debilidad y será más sencillo un acercamiento, especialmente si el relanzamiento de Sumar coge vuelo y los partidos que lo conforman logran encontrar un buen candidato, algo que hoy por hoy parece complicado.

Share this post: