La resurrección de Disney Channel: la televisión lineal como oportunidad
2026-03-19 - 06:30
Disney Channel dijo adiós en la Noche de Reyes de 2025. Lo hizo con el último capítulo de una de sus series más míticas, Hannah Montana. Ella, marchándose para ser Miley Cyrus. La cadena temática infantil se centraba en el bajo demanda de Disney Plus. Ya no tenía sentido pagar el millonario alquiler de una frecuencia de TDT. Pero la resurrección de Disney Channel se hace realidad solo un año y tres meses después, pues la frecuencia retorna el 1 de abril. Todo va tan rápido que ni siquiera nos ha dado tiempo a ejercer la nostalgia con el canal de las orejas de Mickey Mouse. La compañía de entretenimiento no iba a desperdiciar el poderío de su emblemática marca lineal y ha consumado la lógica decisión de sustituir Disney Junior por Disney Channel en el pago. No es que retorne Disney Channel, es que no tenía demasiado sentido que el canal secundario Disney Jr prevaleciera sobre el sello original que puede congregar a más públicos. Así el grupo audiovisual aprovecha mejor su posicionamiento temático combinando su oferta más peques con títulos más adolescentes, en franjas horarias menos infantiles. No faltarán a su cita los infalibles Phineas & Ferb, La casa de Mickey Mouse o Spidey y su superequipo. Porque la televisión lineal sigue siendo una poderosa herramienta para las grandes compañías de producción contenido. El mando a distancia es una de las tácticas de lucha contra "La paradoja de la elección", que denominó el psicólogo estadounidense Barry Schawart. La televisión bajo demanda nos ha llevado a un escenario en el que (parece) que hay tanto para elegir que no sabemos por dónde empezar. Esta indecisión empuja a una sensación de frustración. Y, al final, terminamos todos viendo lo mismo. Especialmente, aquello en lo que inciden las insistentes estrategias de marketing de las plataformas o aquello que favorece nuestra nostalgia. Y, claro, volvemos una vez más a Aquí no hay quien viva. El resto pasa más desapercibido. Sin una gran campaña publicitaria, producciones de calidad son invisibles. Su audiencia potencial se las pierde diluidas entre tal marabunta de impactos visuales que recibimos en cada minuto. Creemos que tenemos todo un mundo de información y entretenimiento en nuestra mano, pero también es más fácil perderse hasta desesperarse entre tanta sobreoferta. Ahí los canales tradicionales sirven como escaparate. Un faro que te alumbra oferta en su programación y permite descubrir programas y series que nunca nos plantearíamos buscar en un catálogo. La tele de siempre incluso permite que nos sorprendamos con gustos que desconocíamos que teníamos. Es el as en el mando a distancia que también distingue a las plataformas tradicionales, como Movistar Plus: continuar apostando por los canales en directo. Disney no desaprovecha la oportunidad. Ya no depende de la tele lineal como antaño, pero sabe que el carisma de Disney Channel sigue siendo una llave para crear la comunidad de públicos de mañana.