La reunión entre Sánchez y Feijóo sobre política exterior, en el aire tras la crisis ferroviaria
2026-01-25 - 21:05
La tregua política impuesta tras el fatídico accidente ferroviario de Adamuz congeló durante unos días la agenda pública. La dinámica de crispación que domina el ambiente político se disipó a partir del lunes, para dar paso al respeto a las víctimas —45 personas fallecidas, según los últimos datos oficiales— y a una imagen de unidad institucional para atajar las consecuencias del descarrilamiento de los dos trenes que colisionaron a la altura de la localidad cordobesa. En este paréntesis quedó en el aire la reunión entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, prevista para que el presidente informara al jefe de la oposición y al resto de los grupos sobre la política exterior, en particular del hipotético envío de tropas a Ucrania si se alcanza la paz. La reunión entre ambos dirigentes se concertó por el anuncio realizado por el jefe del Ejecutivo desde París, tras una reunión de la llamada Coalición de Voluntarios por Ucrania. No obstante, los populares exigieron al jefe del Ejecutivo que la cita no se centrase en este asunto, sino que comprendiese toda la estrategia de política exterior y de defensa que viene adoptando el Gobierno, así como la ruta que tiene previsto seguir en materia internacional en un contexto tan convulso como el actual. "Queremos hablar de Estados Unidos, Venezuela, China, Irán y también Groenlandia", sostuvieron fuentes de la dirección nacional hace poco más de una semana. No obstante, las prioridades para el PP ahora son otras. "No se han puesto en contacto con nosotros para retomar la reunión, pero comprenderá que en este momento hay bastantes más urgencias en el presente que hablar de lo que puede ocurrir en un futuro cuando Ucrania y Rusia acuerden una paz", manifestó el viernes Feijóo en una rueda de prensa en Génova. En el PP están centrados en este momento en exigir explicaciones al Gobierno por la crisis ferroviaria que ha desencadenado el trágico accidente en la localidad cordobesa el pasado domingo, que ha puesto en evidencia el "caos" en el que está sumido el sistema ferroviario español. Desde Moncloa reconocen que, aunque su intención era retomar la reunión con el PP la semana que viene, finalmente optaron por no llamarles. La decisión se debe a que les llegó que Feijóo no tenía intención de sentarse la semana que viene con Sánchez porque eso solo serviría para "tapar el accidente" de Adamuz. "No queremos que se entienda de esa forma de ninguna de las maneras", señalan fuentes gubernamentales. En todo caso, lo que trasladaron fuentes populares esta semana es que les parecería "sorprendente" que Sánchez se pusiese en contacto con Feijóo para hablar de "una supuesta paz de una guerra que no prevé acabar en el corto plazo". "Si nos convoca para hablar de Ucrania, sí que no entendemos nada", avisaron en Génova, que plantearon la posibilidad de que, en la eventual reunión con entre Sánchez y Feijóo, también se incluyeran las cuestiones que han protagonizado la agenda pública en las últimas semanas, como son la reforma del sistema de financiación autonómica y la crisis de la red ferroviaria. Lo que parece claro es que el encuentro entre el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición no se celebrará la próxima semana, tal y como se desprende de unos y otros. En concreto, en el PP centran sus esfuerzos en que Sánchez comparezca la próxima semana para dar explicaciones de los accidentes ferroviarios de Córdoba y Barcelona, así como explique cuál es el estado de la red ferroviaria en España en la actualidad. Feijóo redobló la presión sobre Sánchez el viernes en su rueda de prensa y avisó de que si se negaba a hacerlo en el Congreso, el PP volvería a hacer valer su mayoría absoluta en el Senado para celebrar un Pleno extraordinario en la Cámara Alta, con el fin de que el presidente del Gobierno diera explicaciones en sede parlamentaria. No obstante, al poco de que Feijóo lanzase ese órdago, Moncloa registró la comparecencia de Sánchez en el Congreso a petición propia, aunque sin fecha prevista. Este movimiento neutraliza la presión del PP, puesto que ya no es previsible que la solicitud vaya a recibir los apoyos suficientes para salir adelante cuando se vote. En este sentido, parece que ambos se centrarán en otros asuntos la próxima semana y no en la que iba a ser su primera reunión en diez meses. En todo caso, fuentes gubernamentales expresan su intención de retomarla en algún momento. "Buscaremos la mejor fecha posible. Sin duda", afirman.