La Sagrada Familia podría estar acabada en 2036 si no hay "sorpresas" que obliguen a paralizar las obras
2026-02-17 - 14:43
A falta de colocar el último brazo de la cruz que coronará la torre de Jesús, que se inaugurará el próximo 10 de junio con muy probablemente la presencia del Papa León XIV, la Sagrada Familia encara la construcción de la tercera y última fachada del templo: la de la Gloria. El director general de la basílica, Xavier Martínez, ve "factible" poder completarla en una década y concluir la obra cumple de Antonio Gaudí, cuya edificación comenzó en 1882. "Siendo optimistas, creemos que en un período de diez años la fachada de la Gloria podría estar finalizada. Ese es nuestro objetivo", ha explicado Martínez en una entrevista en EFE. Ha apuntado que es un plazo viable, siempre y cuando el turismo se mantenga estable y no se produzca "ninguna sorpresa" como la irrupción del Covid-19, que obligó a parar las obras. "En la pandemia, al no haber turismo, nuestros ingresos se fueron a cero y estuvimos prácticamente tres años sin construir", recuerda. La Sagrada Familia podría estar lista en 2036 Así, si todo va según lo previsto, la Sagrada Familia podría culminarse en 2036, 154 años después de la colocación de la primera piedra. De hecho, la fisonomía de la basílica ha cambiado considerablemente en los últimos 15 años con el avance de las obras: se han completado las cuatro torres de los evangelistas, la de la Madre de Dios y, en los próximos días, se coronará la torre de Jesús, la más alta, con 172,5 metros. "Si todo va bien, a mediados de febrero estará colocado el último brazo, pero será poco visual porque estará todo cercado por andamios", señala Martínez, que confía en que el Papa asista a la inauguración oficial de la torre, coincidiendo con la conmemoración del centenario de la muerte de Gaudí. Una gran cruz con geometría de doble giro culminará esta torre de "piel brillante". Estará recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, porque Gaudí "quería que pareciera de cristal", y en los extremos de los brazos habrá unos ventanales desde los que se podrá contemplar la ciudad, detalla a EFE el arquitecto mexicano Mauricio Cortés, responsable de las terminales de las torres centrales de la Sagrada Familia. La iglesia más alta del mundo La enorme cruz, de 17 metros de altura y 13,5 de anchura, consta de un brazo inferior, cuatro horizontales y uno vertical, que es el único que falta por instalar. Fabricada en Alemania, ha llegado a la capital catalana en 14 megapiezas que se han premontado en la propia Sagrada Familia, en una plataforma de trabajo situada a 54 metros de altura por encima de la nave central. Un trabajo no apto para personas con vértigo que, una vez finalice, marcará un nuevo hito en la construcción de la basílica, que ya será la iglesia más alta del mundo. La polémica fachada de la Gloria Concluida esta fase, el próximo gran reto del templo será la construcción de la fachada de la Gloria, la más grande y ambiciosa, ya que será el acceso principal al templo. Diseñadas por Antoni Gaudí, las tres fachadas presentan estilos artísticos distintos, cargados de gran simbolismo. La del Nacimiento, la única que el arquitecto vio construir, es un canto a la alegría de la vida; la de la Pasión, obra del escultor Josep M. Subirachs, rememora los últimos días de Jesús; y la de la Gloria simboliza la vida eterna. "Estamos ya trabajando en el proyecto ejecutivo de esta fachada y empezaremos muy pronto su construcción", declara a EFE Jordi Faulí, arquitecto director del templo desde 2012. La Junta Constructora de la Sagrada Familia ha pedido a tres artistas, el mallorquín Miquel Barceló, la donostiarra Cristina Iglesias y el mexicano Javier Marín, que elaboren sus bocetos para esculpir el portal de la Gloria. Este mes de febrero presentarán sus propuestas. Próximamente, decidirán qué artista o artistas serán los encargados de esculpir este portal siguiendo las pautas de la comisión artística y teológica de la Sagrada Familia y basándose en la idea original de Gaudí, que aunque no dejó planos detallados de la fachada de la Gloria, sí estableció unas directrices fundamentales a través de esbozos, planos y maquetas. Sin embargo, esta fachada está envuelta de polémica y presenta un reto aún mayor: su construcción, con la escalinata y la plaza que la acompañan, implica el derribo de dos islas de casas, lo que afecta a unas 3.000 viviendas y 10.000 vecinos. En este sentido, Martínez ha defendido que tienen "permiso y licencia para poder construir prácticamente en su totalidad la fachada de la Gloria" y que ya han iniciado conversaciones con el Ayuntamiento de Barcelona "para ver de qué manera se puede resolver este inconveniente". Fieles al diseño de Gaudí Gaudí sabía que no podría acabar la Sagrada Familia, así que dejó multitud de planos, dibujos y maquetas volumétricas para que sus discípulos continuasen la obra. "Siempre sabemos a dónde ir, siempre. Hay partes que están definidas al detalle por el arquitecto y maquetas de hasta cinco metros de altura. Hay otras partes que él definió como modelo para otras. No las definió al detalle, pero proponía que lo que estaba establecido en maquetas pudiera servir para proyectar otras partes similares", expresa Jordi Faulí. Gracias a ello, las obras han continuado con la máxima fidelidad a la idea original, siguiendo el camino que Gaudí inició hace casi 145 años. En este sentido, Faulí considera que si viese hoy el templo "estaría satisfecho de cómo las personas que le han seguido han continuado la construcción de aquello que pensó para que fuera una realidad en el futuro". Además, según Martínez, si contemplara ahora su gran obra diría lo mismo que cuando pudo ver finalizada la torre de Bernabé, en 1926: "Fa goig" (da gozo).