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"La salud femenina ha estado históricamente en un lugar secundario, minimizado y envuelto en silencio"

2026-03-28 - 08:20

Más de 725.000 mujeres siguen en redes sociales a la mayor comunidad especializada en menopausia, Womanhood. Un número que, en palabras de su fundadora, Lucía Yturriaga, "nos da una pista sobre la cantidad de mujeres que necesitan sentirse informadas, comprendidas y acompañadas en una etapa que durante demasiado tiempo se ha vivido en silencio". Antes de poner en marcha esta plataforma, Lucía trabajó durante más de tres décadas en el mundo del retail, siempre vinculada al desarrollo de producto y a la construcción de marcas en empresas como Carrefour, Kiabi, Suiteblanco o Amichi. "Aunque a priori pueda parecer un recorrido alejado de la menopausia, en realidad me procuró herramientas muy valiosas como aprender a escuchar, detectar necesidades y transformar eso en soluciones concretas. Womanhood nace de esa combinación entre intuición, experiencia y capacidad de construir algo que responde a un vacío", asegura. Y añade: "Viví una menopausia brusca en plena pandemia. Busqué información, pero no me sentía identificada con casi nada. El contenido era gris, clínico, distante o muy asociado a la decadencia o la resignación. Ahí entendí que faltaba una narrativa nueva, más rigurosa y conectada con la realidad". Ahora Yturriaga publica Hace calor y soy yo (Grijalbo, 2026). "En España hay alrededor de nueve millones de mujeres en transición menopáusica y me parecía evidente que hacía falta un libro que estuviera a la altura de esa realidad. No que añadiera más ruido o más miedo, sino una herramienta útil, clara y rigurosa para acompañar de verdad", confirma. Falta relato, lenguaje y referentes La autora desvela en estas páginas que un día estás tan tranquila y ¡zas! Te asalta un sofoco en el súper, en mitad de una reunión o cuando menos te conviene. Por la noche, te resulta imposible pegar ojo y tu humor pasa de diva a leona en segundos. Y esto es solo la punta del iceberg. Un proceso natural por el que, de una manera u otra todas pasamos. Pero resulta que nadie nos habla de ello, es un tema tabú que tenemos que descubrir por nosotras mismas. "Seguimos viviendo en una cultura donde a las mujeres se nos exige más, se nos cuestiona más y se nos sigue midiendo con reglas distintas" "Todas sabemos, más o menos, que la menopausia existe, pero una cosa es saber que existe y otra muy distinta entender cómo se manifiesta, cuándo empieza realmente, qué cambios puede traer y de qué manera afecta al cuerpo, al ánimo, al sueño, a la energía o a la vida sexual. Durante mucho tiempo se nos ha hablado poquísimo de esto, y cuando se ha hecho ha sido desde el chiste, desde el estereotipo o desde una mirada muy reducida. El sofoco casi caricaturesco, la mujer ‘histérica’, la broma fácil, el ‘bueno, es la edad’. Pero la realidad es bastante más compleja", asevera Lucía Yturriaga. Y añade que esto se debe principalmente "al espacio que históricamente ha ocupado la salud femenina: un lugar secundario, minimizado y envuelto en el silencio". Insiste la autora en que no solo falta información médica, falta relato, falta lenguaje y faltan referentes. "No se nos ha enseñado a esperar esta etapa, ni a reconocerla, ni a hablar de ella con naturalidad. Es un tema tabú, aunque por suerte, eso está empezando a cambiar. Todavía seguimos pagando las consecuencias de haberlo tratado durante años como si fuera algo menor, íntimo o incluso vergonzante", explica. Con el rigor de los especialistas En este texto han intervenido expertos y expertas en ginecología, nutrición, microbiota, cardiología, salud metabólica, salud íntima, sexualidad y otros ámbitos fundamentales para entender todo lo que esta transición puede remover en el cuerpo y en la vida de una mujer. "Esta mirada amplia y multidisciplinar ha sido clave para dar contexto, desmontar mitos, explicar procesos y aterrizar opciones reales. Me interesaba que la lectora sintiera que estaba leyendo algo cercano y comprensible, pero sin renunciar ni un ápice al rigor. Ni exagerar, ni minimizar: explicar bien", confirma la fundadora. "En este texto han intervenido expertos en ginecología, nutrición, microbiota, cardiología, salud metabólica, salud íntima, sexualidad y otros ámbitos" Lo que está claro es que las nuevas generaciones parten de un lugar más favorable que el de generaciones anteriores porque hoy hay muchas más mujeres dispuestas a hablar de esta etapa sin vergüenza, sin eufemismos y sin esconderse. "Las mujeres entrábamos en esta etapa sin herramientas, sin referencias y casi sin vocabulario para nombrar lo que nos estaba pasando. Y cuando no tienes lenguaje, tampoco tienes mapa. Las próximas generaciones van a llegar con más contexto, más palabras y probablemente menos desconcierto. Y eso es importantísimo, porque entender ya es una forma de cuidado". Y añade: "Ahora bien, el verdadero avance no estará solo en que circule más discurso sobre menopausia, sino en que circule con rigor, con sentido y con responsabilidad. Porque sustituir el tabú por la confusión tampoco sería una gran conquista. Lo ideal sería que las próximas generaciones no solo tengan más información, sino también más escucha, más formación médica, más referentes y menos estigma". Emprendimiento e igualdad La empresaria asegura que emprender en nuestro país no es nada fácil. “En mi caso, además, hubo algo que me hizo pensar mucho y que tiene que ver con el edadismo que seguimos arrastrando. "Cuando decidí poner en marcha Womanhood, más de una persona me dijo: ‘¿Vas a emprender a tus 50?’. Aquello me impresionó bastante, porque mi sensación era justamente la contraria. ¡Si es precisamente ahora cuando más sé, cuando más experiencia tengo, cuando más claridad y más ganas!". Asegura Lucía Yturriaga que aún estamos muy lejos de una igualdad de género real y profunda. "Seguimos viviendo en una cultura donde a las mujeres se nos exige más, se nos cuestiona más y se nos sigue midiendo con reglas distintas. En el trabajo, en los cuidados, en la ambición, en la maternidad, en la edad, en el cuerpo y en la forma de estar en el mundo. Y eso se nota también en algo que a mí me interesa especialmente: en la salud femenina. La manera en que históricamente se ha minimizado nuestro dolor, se ha banalizado nuestro malestar o se ha relegado a un segundo plano todo lo que tiene que ver con nuestro cuerpo dice muchísimo de la igualdad que todavía nos falta conquistar", concluye.

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