La semana negra de Aston Martin y Fernando Alonso en Bahrein: de la ilusión a la desesperación con Honda en solo tres test
2026-02-21 - 11:43
La situación de Aston Martin en estos momentos es complicada. A falta de dos semanas para que arranque oficialmente la nueva temporada de Fórmula 1, la escudería británica ha vivido una semana negra de preparación. En el olvido ha quedado aquella ilusión que generó el coche que maravilló en los test de Barcelona bajo un negro impoluto. Hace menos de un mes, durante la última semana de enero, Fernando Alonso se pudo subir al coche diseñado por Adrien Newey. Las sensaciones fueron muy buenas y las expectativas crecieron. De hecho, desde Honda se mostraban satisfechos. "La prueba de Barcelona fue un momento crucial en nuestra relación y un buen paso en la dirección correcta", afirmó entonces Shintaro Orihara, director general de pista de HRC. Desde entonces, todo parece haber cambiado drásticamente. Esa ilusión de Montmeló se ha disipado en Bahrein, donde Fernando Alonso ha vivido esta semana unas jornadas que apenas ha podido acabar por los problemas en el coche. El AMR26 regresa de Bahrein siendo el único coche sin haber probado simulacros de salida ni de carrera en esta pretemporada. La fiabilidad es nula y el motor Honda no ha cumplido lo esperado. La hecatombe empezó la semana pasada. El miércoles, en el primer día de esta tanda de pruebas, Aston Martin ya tuvo un papel discreto con malas sensaciones. Fue el equipo que menos rodó, con un total de 36 vueltas en toda la jornada. Lance Stroll completó una tanda competente por la mañana, pero solo pudo dar tres vueltas por la tarde, debido a un problema de sobrecalentamiento y una anomalía en los datos recogidos por el motor Honda. Stroll fue demoledor tras aquella prueba. "Tenemos problemas de motor y lo que no es motor, no estamos para luchar por victorias. Nos faltan unos cuatro segundos", afirmó entonces el australiano. Y en la misma línea fue Fernando Alonso: "Cuando no se rueda limpio, tanda tras tanda, no se está avanzando realmente en la configuración. Si tenemos un programa de pruebas con tres rigideces diferentes en la suspensión, hacemos una tanda y de repente aparece algo en los datos, tenemos que revisar o cambiar el sensor, volvemos a intentarlo, pero es una hora después, así que la pista es diferente. Así que, nosotros también estamos encontrando limitaciones para optimizar el rendimiento porque no rodamos de forma continua", explicó el piloto español. "Esperemos que la semana que viene tengamos una mejor perspectiva. Como dije, somos realistas: no seremos los más rápidos en Melbourne. Empezamos lentos y con el pie izquierdo, pero es difícil adivinar dónde estaremos", concluyó diciendo Alonso. Sin embargo, el deseó no se cumplió. Lejos de una mejora, lo que hizo el Aston Martin fue agotar la paciencia. Alonso se subió este miércoles a su monoplaza y solo pudo completar la sesión matinal y muy alejado de los mejores tiempos. Alonso no estuvo cómodo en pista, derrapó en varias curvas y se salió ligeramente del circuito en alguna ocasión. El monoplaza del español parecía incontrolable a las salidas de las curvas, se vio con dificultades a la hora de maniobrar y le costó adaptarse al nuevo diseño. Una vez Alonso entró en el "padock", no volvería a correr en toda la mañana y se quedaría parado durante más de dos horas, mientras que los ingenieros de Aston Martin y Honda taparon el box para trabajar en el motor de un AMR26 que dio sensación de inestabilidad en pista. Tras ese mal primer contacto, la tarde fue para Stroll, y el asturiano volvió a subirse al Aston Martin el jueves. En un principio tendría disponible todo el día para rodar, pero los problemas del coche no le dejaron. El piloto asturiano pudo completar 40 vueltas, sin enfocarse en los tiempos y con tandas cortas, pero tras el descanso, el AMR26 dijo basta. Cuando acumulaba ya 26 giros el bicampeón del mundo, durante una simulación de carrera y a la altura de la curva 4 del circuito, el monoplaza comenzó a comportarse de manera extraña en la curva 4, obligando a Alonso a reducir la velocidad hasta pararse por lo que parece ser un problema relacionado con la unidad de potencia. Y tras el batacazo del jueves, el viernes no cambió. De hecho, Honda ya avisó en un comunicado de los problemas y una "escasez de piezas para la unidad de potencia", por lo que el plan iba a ser "muy limitado" y con "tandas cortas". Las expectativas de un día para olvidar se cumplieron. Lance Stroll tan sólo pudo completar seis vueltas, ninguna de ellas con tiempo cronometrado, en las ocho horas de test.