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La Tierra está volviendo a convertirse en un supercontinente y avisan de "extinciones masivas": hay cuatro escenarios posibles

2026-02-21 - 20:13

La Tierra podría volver a estar dominada por una única masa continental dentro de unos 200 o 250 millones de años. Los geólogos sostienen que el planeta atraviesa ciclos naturales de fragmentación y reunificación de los continentes, y que ahora mismo nos encontramos aproximadamente en el ecuador de ese proceso. Un estudio, publicado en el Geological Magazine y basado en modelos climáticos tridimensionales desarrollados por Michael Way, del Instituto Goddard de la NASA, y João Duarte, de la Universidad de Lisboa, concluye que la formación del próximo supercontinente alterará el clima. "Muchas especies se enfrentarán a una competencia feroz y lucharán entre sí por la supervivencia a medida que los continentes se unan. Debemos esperar extinciones masivas", advierte Duarte. El equipo de investigadores de la Universidad de Lisboa ha planteado cuatro modelos distintos sobre cómo podría configurarse ese futuro supercontinente. Los han bautizado como Novopangea, Pangea Última, Amasia y Aurica, y aunque todos son posibles desde el punto de vista tectónico, algunos requieren cambios adicionales en la dinámica actual de las placas. La corteza terrestre está fragmentada en placas tectónicas que flotan sobre el manto. Su desplazamiento, de apenas unos centímetros por año, es el responsable de terremotos, cordilleras y apertura o cierre de océanos. Así ocurrió hace unos 300 millones de años con Pangea, el último gran supercontinente, que terminó fracturándose hasta dar lugar a la distribución actual. Novopangea, el modelo más probable Si el planeta mantiene la tendencia actual —Pacífico cerrándose y Atlántico abriéndose—, el nuevo supercontinente surgiría en el lado opuesto a la antigua Pangea. En este escenario las placas oceánicas del Pacífico seguirían hundiéndose, América se separaría todavía más de Europa y África, la Antártida migraría hacia el norte y todas las masas continentales colisionarían formando Novopangea. Los expertos consideran que es el modelo más verosímil porque sigue la "progresión lógica" de los movimientos actuales. No exige grandes alteraciones en la dinámica tectónica conocida. Pangea Última: el Atlántico se da la vuelta Un segundo escenario plantea que el Atlántico podría dejar de expandirse y empezar a cerrarse. Nuevas zonas de subducción a lo largo de la costa este americana arrastrarían nuevamente a América hacia Europa y África. El resultado sería Pangea Última, un supercontinente casi circular rodeado por un superocéano Pacífico y con un pequeño mar interior. Sin embargo, para que esto ocurra tendría que invertirse la tendencia actual del Atlántico, algo que no se observa por ahora. Amasia: todos hacia el Polo Norte El modelo de Amasia parte de la idea de que varias placas —incluidas África y Australia— siguen desplazándose hacia el norte. Según esta hipótesis, los continentes, excepto la Antártida, migrarían hacia latitudes árticas. El océano Ártico terminaría cerrándose, el Atlántico y el Pacífico permanecerían en gran medida abiertos y las tierras emergidas se concentrarían en torno al Polo Norte. Este escenario depende de anomalías profundas en el manto terrestre, heredadas de la fragmentación de Pangea. Aurica: el cierre simultáneo de Atlántico y Pacífico El modelo más complejo es Aurica. Para que se forme, tanto el Atlántico como el Pacífico tendrían que cerrarse casi al mismo tiempo, lo que implicaría la aparición de nuevas zonas de subducción en el Atlántico. En ese caso se abriría una nueva cuenca oceánica a lo largo de Asia y el océano Índico continuaría expandiéndose. Australia, que actualmente se desplaza hacia el norte, quedaría en el centro del nuevo continente. Las masas continentales se concentrarían en torno al ecuador.

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