La Tierra se aleja de su equilibrio energético
2026-03-23 - 04:30
Cada vez más energía se queda atrapada en el planeta. La acumulación de gases de efecto invernadero está dificultando la salida de radiación al espacio y ha provocado que, en 2025, el desequilibrio energético del planeta haya alcanzado su máximo histórico desde que este parámetro se empezara a medir en los años 60, según el informe 'Estado del clima mundial en 2025' publicado este lunes por la Organización Meteorológica Mundial. El planeta rebota un tercio de la radiación solar que le llega y emite radiación hacia el espacio. En un clima estable, la cantidad de energía que entra en la Tierra es la misma que la cantidad de energía que sale al exterior. Es un juego de suma cero. Pero las crecientes concentraciones de dióxido de carbono (en su mayor nivel en 2 millones de años), metano (niveles récord en los últimos 800.000 años) y óxido nitroso retienen el calor y han modificado este equilibrio. Desde hace décadas ya no suma cero, sino que se queda atrapada más energía en forma de calor de la que sale. Este desajuste ha hecho que el periodo 2015-2025 haya concentrado los once años más cálidos de los que se tiene constancia, según el informe que publica este lunes la OMM. Los datos indican que el pasado año ha sido entre el segundo y tercer año más cálido jamás registrado, con una media de 1,43 oC de calentamiento global sobre la era preindustrial. «La humanidad acaba de vivir los once años más cálidos jamás registrados. Cuando la historia se repite once veces, ya no es casualidad: es una evidencia que nos obliga a actuar», ha dicho el secretario general de la ONU, António Guterres, que ha insistido en que el clima mundial se encuentra en una situación de emergencia. «Estamos llevando el planeta Tierra a traspasar sus límites. Todos los indicadores climáticos clave han superado el umbral de alarma», afirmó. Este año es el primero que la OMM incluye oficialmente el parámetro de balance energético, pero estas observaciones existen desde los años 60. A lo largo de este tiempo, las observaciones han ido mostrando un aumento constante del desequilibrio energético del planeta, aunque en los últimos 20 años se ha agudizado y en 2025 alcanzó un nuevo máximo histórico. En concreto, esa energía extra que se queda atrapada en la Tierra se está acumulando en diferentes sistemas: el calentamiento de la atmósfera apenas representa el 1% del exceso de energía, otro 5% ha acabado en la superficie terrestre y otro 3% en las superficies heladas de planeta, que se están derritiendo. Sin embargo, la mayoría de la energía, hasta el 91%, va a parar a los océanos, que cada año absorben el equivalente a casi 18 veces la cantidad de energía consumida por la humanidad. Aquí los efectos se están acelerando y la velocidad de calentamiento del agua ha aumentado más del doble entre 1960-2005 y 2005-2025. También la extensión anual del hielo marino del Ártico fue la más baja jamás registrada, o estuvo cerca de serlo, mientras que la extensión del hielo marino de la Antártida fue la tercera más baja de la que se tiene constancia. Este desequilibrio está impulsando los fenómenos extremos ocurridos en todo el mundo, dice la Organización Meteorológica Mundial, como los episodios de calor intenso, las lluvias torrenciales y los ciclones tropicales. «La actividad humana está trastocando cada vez más el equilibrio natural y sufriremos las consecuencias durante cientos y miles de años», dice la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo. «En esta época de guerra, el estrés climático también revela otra verdad: nuestra adicción a los combustibles fósiles desestabiliza tanto el clima como la seguridad mundial. El informe presentado hoy debería ir acompañado de una advertencia: el caos climático se está acelerando y toda demora en la adopción de medidas conlleva consecuencias mortales», asegura Guterres.