La tortuosa vida del pianista más genial y extravagante del siglo XX
2026-01-27 - 12:29
«¿Por qué la dirijo?», se pregunta. Porque el intérprete, el pianista canadiense Glenn Gould, era en su opinión un artista extraordinario y «su concepción es suficientemente interesante como para pensar que ustedes merecen escucharla», dijo Bernstein. A continuación, los espectadores de aquel concierto del 6 de abril de 1962 vieron aparecer a un hombre de aspecto desaliñado. Se sentó en una silla vieja, paticorta y sin cojín. Era tan baja que cuando Glenn Gould se sentaba en ella y se doblaba hacia el piano casi rozaba las teclas con la nariz. Recordaba a un borrachín en la barra de un bar. Cuando Gould se adentraba en la interpretación caía en éxtasis y a veces se quitaba los zapatos o canturreaba... Ver Más
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