La ubicación exacta de los cuatro radares que acaba de instalar la DGT en las carreteras de Madrid
2026-03-08 - 13:23
El Plan de instalación de 122 cinemómetros que la DGT anunció para el 2025 se encuentra prácticamente completado desde el pasado 27 de febrero. El ente regulador del tráfico ha introducido 33 nuevos dispositivos de control de velocidad en carretera y ya son 106 los activos. De esta última remesa, cuatro dispositivos han sido incluidos en tres vías de la Comunidad de Madrid. Dos de estos son radares fijos y otros dos de tramo que controlan el mismo segmento de la vía en ambas direcciones de la carretera de los pantanos. Respecto a los fijos, uno lo han ubicado en el entorno de Collado Villalba y el otro en el de San Sebastián de los Reyes. ¿En qué tres vías se encuentran los nuevos radares? El radar fijo ubicado en el término municipal de Collado Villalba se encuadra en el punto kilométrico 0+930 de la carretera M-601 en sentido creciente. Por su parte, el otro fijo se ubica en la M-100, sobre el kilómetro 22+940, a la altura del río Jarama en las inmediaciones de San Sebastián de los Reyes. Finalmente, la Dirección General de Tráfico ha colocado dos radares de tramo en la M-501 entre el kilómetro 46+224 y el kilómetro 42+375 entre Pelayos de la Presa, el pantano de San Juan y Navas del Rey. Cada uno de ellos se encarga de cubrir uno de los sentidos para abarcar la totalidad de este tramo de carretera. Sin embargo, los radares no multarán durante su primer mes de funcionamiento. En primer lugar, los conductores que se salten los límites de velocidad en estos puntos de carretera de la Comunidad de Madrid recibirán una carta informativa de la DGT, y no será hasta finales de marzo cuando los infractores reciban las primeras sanciones económicas por circular con exceso de velocidad. ¿Cómo funcionan los radares de tramo? Los radares de tramo funcionan mediante un sistema de cámaras que registran la matrícula de cada vehículo al inicio y al final de un determinado recorrido. Un sistema informático cruza después esos datos, calcula el tiempo empleado en cubrir la distancia y determina la velocidad media a la que ha circulado el conductor. Si esa velocidad media se mantiene dentro del límite establecido, no se impone ninguna sanción. Sin embargo, si supera lo permitido por la señalización, el sistema genera la correspondiente multa. Estos dispositivos tienen menor presencia, pero el primero se instaló en 2010 y hoy en día ya hay más de 100 distribuidos en distintos puntos de la red de carreteras española. Por lo que no resulta extraño atravesar zonas controladas por este tipo de dispositivos tanto en vías de alta capacidad como en carreteras convencionales.