La universidad pública mantiene abiertos 224 grados y másteres con menos de cinco alumnos
2026-03-20 - 03:20
Aunque suene chocante, en España hay cientos de grados y de másteres que se parecen más a una clase particular que a lo que uno esperaría de un aula universitaria en número de alumnos. En concreto, según cifras del Ministerio de Universidades, en el curso 2024-2025 se impartieron 335 titulaciones con menos de cinco alumnos matriculados. Verdaderos desiertos. La mayoría (226) son másteres, una realidad que parece lógica, pues se entiende que al ofrecerse una formación más especializada (menos generalista) la demanda es menor. Además, el porcentaje de másteres o grados 'fantasma' es mayor en la universidad pública (224) que en la privada (111). Este segundo dato también resulta lógico, pues los campus privados, como cualquier empresa, buscan que las titulaciones sean rentables económicamente. Por el contrario, «la sostenibilidad económica y la rendición de cuentas no es algo que prime la universidad pública», contextualiza a este diario alguien que conoce desde dentro los entresijos de la educación superior. Se da, además, la paradoja de que el mismo ministerio que aprobó en octubre un decreto por el que se exige a las universidades privadas un mínimo de 4.500 alumnos matriculados permita que existan titulaciones con menos de cinco estudiantes sostenidas con dinero público. Las cifras, de forma pormenorizada, y según ha podido contabilizar ABC, son las siguientes: de los 226 másteres que se impartieron con menos de cinco alumnos matriculados, 173 son de universidades públicas y 53 de privadas. Si la lupa se acerca un poco más, se cuentan 55 másteres con cuatro estudiantes; 38 con tres alumnos matriculados; 59 con dos y 74 impartidos con un solo alumno en clase. Si nos fijamos en los grados, vemos que el pasado curso se impartieron un total de 109 con menos de cinco alumnos matriculados. De estos, 58 se cursaron en universidades privadas y 51 en públicas. Fueron 35 grados los que contaron con un solo alumno matriculado; 33, con 2; 22, con 3; y 19 con cuatro estudiantes. No hay ninguna limitación legal para que estas formaciones continúen ofertándose en los campus patrios. La Aneca (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) responde a ABC que, desde el punto de vista de la acreditación de calidad, las agencias no establecen un número mínimo de alumnos como requisito ya que, dicen, «esto no interfiere necesariamente en la calidad de las titulaciones». Es más, argumentan que el hecho de que un grado o un máster tenga pocos estudiantes puede redundar en un mayor seguimiento y apoyo por parte del profesor. En cualquier caso, hay que precisar que para valorar si un bajo número de alumnos es justificable intervienen las propias universidades , que deciden de forma autónoma si quieren seguir ofreciendo un determinado título, así como las comunidades autónomas , que son las que finalmente los autorizan. Hay algunas regiones en las que, teóricamente, se exigen estudios económicos-financieros y en las que no se autorizan títulos de máster que en una serie de años no hayan alcanzado una media de estudiantes. No obstante, según los datos analizados por ABC, esos 335 grados o másteres con menos de cinco estudiantes se encuentran repartidos por 15 de las 17 comunidades autónomas de nuestro país (sólo La Rioja y Baleares quedan fuera de la lista). «Es un mal extendido por toda España que obedece a un único interés: el de los profesores universitarios , que tienen una obsesión por acumular docencia para ir subiendo», asegura un acreditador que prefiere mantenerse en el anonimato. Es decir, según confirma otra fuente a ABC, hay titulaciones que se crearon a imagen y semejanza de algunos profesores, que en muchas ocasiones son los que los impulsaron, y los mantienen abiertos a toda costa, a pesar de que hayan dejado de ser viables desde el punto de vista económico. En los datos consultados se observa que las titulaciones no suelen caer abruptamente de un curso para otro. Muchas de ellas se mantienen durante años por debajo de la decena de estudiantes, sin que nadie se plantee retirarlas de la oferta académica. Al analizar la tipología de estas titulaciones 'fantasma' o semivacías aparecen algunos patrones. Es habitual encontrarse con dobles grados o dobles másteres ―incluso triples― entre las titulaciones por debajo de cinco alumnos. Según ha podido saber ABC, esto tiene su explicación: es una fórmula para poder sumar alumnos por dos ―o tres― vías distintas. Como muchos de los grados o másteres semivacíos llevan años en una situación de desierto estudiantil, las universidades van buscando 'trucos' para mantenerlos con vida. Los ejemplos se cuentan a puñados. Ahí esta el doble máster en Ingeniería Agronómica y Representación y Diseño en Ingeniería y Arquitectura que cursó un alumno en la Universidad de Córdoba o, por mencionar un doble grado al azar, el de Ingeniería Química e Ingeniería de Tecnología y Diseño Textil que cursaron dos estudiantes en 2024-2025 en la Politécnica de Cataluña. Además, se repite una estrategia: se mezclan grados o másteres más generalistas con otros muy especializados. Si los dobles grados o másteres al borde de la extinción de alumnos son habituales, también lo son los llamados títulos conjuntos , es decir, que imparten varias universidades en colaboración. Otra estratagema para tratar de sumar alumnos multiplicando las vías de acceso. Por otra parte, hay muchas titulaciones desérticas que se imparten en universidades politécnicas , como la de Madrid o la de Cataluña. Y no sólo en estas dos comunidades. Por ejemplo, ahí está el máster en Ciencia y Tecnología del Agua y del Terreno por la Universidad Politécnica de Cartagena que cursaron dos alumnos el año pasado. Una de las hipótesis que manejan las fuentes consultadas por ABC y que explicaría este patrón es que, al ser los créditos de las titulaciones politécnicas mucho más caros que la media, los docentes querrían mantenerlos porque a ellos sí les compensa para su propio bolsillo. Asimismo, en la universidad 'fantasma' española se aprecia una notoria presencia de titulaciones con temáticas locales, regionales o 'identitarias'. Así, se encuentra que sólo un alumno se matriculó el curso pasado en el grado en Lengua y Literatura Catalanas por la Universidad Autónoma de Barcelona. También ilustra este 'localismo' el caso del estudiante que estuvo solo en clase cursando el máster Universitario en Investigación y Análisis del Flamenco en la Pablo de Olavide de Sevilla. Además, se ven grados o másteres con menos de cinco estudiantes que servirían para alimentar algunas industrias concretas en comunidades que tienden a la fuga de cerebros. Está el caso del máster en Estudios Avanzados en Flora y Fauna por la Universidad de León o, en esta línea, el de gestión Integrada de Sistemas Hídricos por la Universidad de Cantabria. Todos los casos anteriores ilustran el enorme gasto que la Administración realiza para que subsistan titulaciones que no son viables. Si dejamos fuera a la universidad privada 'menguante', son 224 los másteres y grados semivacíos que se mantienen con dinero del Estado.