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La vida de la pequeña Eva después de un traslado ECMO: "Es de película, se paraliza la ciudad para salvar a tu hija"

2026-02-03 - 05:25

"Los servicios en Madrid son excepcionales. Recuerdo el traslado como de película. Se paraliza una ciudad para salvar la vida de tu hija". Así relata Belén Peláez, vecina de Rivas, el desplazamiento en ECMO de su hija cuando una doble infección por neumococo y adenovirus agravada casi le cuesta la vida. La pequeña Eva, entonces con tres años y hoy con seis, es una de los alrededor de cien pacientes que un grupo de sanitarios, de forma voluntaria, lleva trasladando entre comunidades autónomas desde el año 2012 conectados a una máquina que simula las funciones de pulmón y corazón para salvarles la vida cuando la probabilidad de mortalidad es muy alta y ya se han agotado sin éxito el resto de tratamientos convencionales. En palabras de la coordinadora de este pionero programa del Hospital 12 de Octubre de Madrid, la pediatra Sylvia Belda, un "último escalón" para lograr la salvación en situaciones infrecuentes pero críticas. Peláez recuerda las Navidades de hace tres años con mucho dolor. Tras una semana con varias visitas a diferentes servicios de Urgencias porque su hija estaba "malita", ella y su marido optaron por acudir al Hospital Infantil Niño Jesús de Madrid, donde entraron "por la puerta grande" porque desde el primer momento los médicos la priorizaron por gravedad. Después de varios días en planta, pasaron a su hija a la UCI, donde siguió empeorando durante varios días y fue intubada. "Algo vieron que, de repente, nos dijeron que saliéramos que tenían que intubar en dos minutos. Fue surrealista. Se me hizo eterno. Luego salieron y nos dijeron que había ido mal, que había hecho neumotórax con parada cardíaca y que lo sentían mucho pero que no podían hacer nada más por nuestra hija. Nos volvimos locos", relata Belén sin evitar volver a emocionarse. Poco después, a Belén y a su marido les comunicaron que iba a llegar un "equipo especial" del Hospital 12 de Octubre. Se trataba del grupo de sanitarios coordinados por la jefa de la UCIP y Urgencias pediátricas de dicho centro, Sylvia Belda, especializado de forma voluntaria en el traslado de pacientes en situación de extrema gravedad conectados a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO, por sus siglas en inglés), que simula las funciones de pulmón y corazón. "La situación era mala, muy grave. Nos dijeron que la iban a intervenir en el Niño Jesús [para colocarle las cánulas que recogen la sangre para oxigenarla y devolverla al cuerpo] y que luego la trasladarían al 12 de Octubre. No había dos monedas, solo teníamos una. Era o eso o nada". Una vez la intervención quirúrgica había salido bien, comenzó el traslado. Cada uno de estos operativos requiere el despliegue de un dispositivo de alta complejidad formado por un equipo multidisciplinar de sanitarios (intensivistas pediátricos, enfermeros perfusionistas, cirujanos cardíacos y técnicos del SUMMA 112) que cuenta asimismo con el apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar la seguridad y la agilidad de los desplazamientos. "Nos dejaron verla antes de salir. Pensé 'qué cantidad de gente buena hay en el mundo'. Esa noche se movió gente de forma voluntaria para salvar a mi hija. El traslado fue de película. Se paraliza una ciudad para salvar a tu hija. Tenemos unos servicios en Madrid excepcionales. La Policía en el traslado también hizo un papel súper importante escoltando la UVI móvil y paralizando el tráfico para dar paso a ese servicio, para que Eva llegara a su destino con vida", rememora Belén para 20minutos. Aquel viaje continuó con un 12 días conectada a la máquina ECMO, un mes en la UCI y un alta que no llegó hasta el Día del Padre (19 de marzo). "Igual que te caes a un pozo, luego viene la escalada. Descanulizaron a Eva parcialmente, estuvo luchando con su cuerpo un día y cuando vieron que era viable, la descanulizaron totalmente", continúa Belén. Para ella, la doctora Belda es un "ángel" y para su hija, su "hada madrina". Por su parte, la pediatra cuenta con satisfacción que tiene "muchos sobrinos" que cada Navidad le felicitan y trasladan su cariño. Actualmente, Eva es una niña de seis años con "secuelas pulmonares". Los neumólogos trasladan a sus padres que "de donde venían, era difícil no quedar nada". El diagnóstico resultante fue una bronquiolitis obliterante causada por el "cóctel mortal" de neumococo y adenovirus. La familia de Eva, que prefiere no compartir imágenes propias en este reportaje para proteger la intimidad de la pequeña, explica que llevan una vida muy casera y esquivando sitios cerrados en la medida de los posible para evitar infecciones. Técnica pionera Este tipo de traslados se vienen realizando en España de forma voluntaria desde 2012, pero desde julio del año pasado el Hospital 12 de Octubre de Madrid, conjuntamente con el SUMMA 112, el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y el Hospital Regional de Málaga, fueron reconocidos por el Ministerio de Sanidad como centros de referencia en el Sistema Nacional de Salud (CSUR) para la asistencia y el transporte intercomunitario de recién nacidos y niños en estado crítico conectados a ECMO. La acreditación como CSUR en transporte ECMO pediátrico supone un "reconocimiento institucional" que Belda celebra. Para ella, que ha coordinado este programa de forma pionera en el centro madrileño, "lo ideal es que haya "pocas personas haciendo muchos transportes". Los profesionales del Hospital 12 de Octubre fueron pioneros impulsando el programa de forma voluntaria en el año 2012, ante una necesidad sanitaria que no estaba cubierta hace 14 años por el Sistema Nacional de Salud. Hasta fecha, el centro madrileño ha realizado 62 traslados y entre los tres CSUR, alrededor de un centenar. Los resultados clínicos analizados y la trayectoria acumulada permiten concluir que con ECMO, la supervivencia de los menores atendidos se sitúa entre el 70 y el 75%. La primera paciente que Belda recogió de otro hospital para trasladarla al 12 de Octubre con una máquina ECMO fue Nora, en 2012, que entonces contaba solo 19 meses de vida y hoy está a punto de cumplir 15 años. Su madre, Ana Ortiz, ha contado a 20minutos que aquel desplazamiento fue un viaje "feliz" tras unos días "horrorosos" en los que los médicos les habían dicho que "no había nada que hacer, que no había ninguna esperanza". A su corta edad superó una neumonía agravada y una leucemia. Hoy estudia 4o de la ESO y practica baile urbano. Una adolescente "normalísima".

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