Las aseguradoras ponen el foco en el negocio de vida como motor de crecimiento en los próximos años
2026-02-27 - 06:13
El 2026 apunta a ser un año positivo para las aseguradoras en España, que se muestran optimistas con la evolución del negocio. Las expectativas están puestas en el segmento de vida, del que se espera que se convierta en el "principal motor" de expansión del sector en los próximos años. "En los últimos trimestres ha registrado crecimientos muy significativos, impulsados por la reactivación del ahorro, la estabilización de los tipos de interés y el renovado atractivo de los productos de inversión", explica Javier Olaso, socio responsable de Seguros de KPMG en España a La Información Económica. El experto destaca que el tirón de esta área, que engloba aquellas pólizas enfocadas en cubrir la vida de una persona o de terceros, vendrá de la mano de los productos de vida-riesgo, los cuales dan cobertura en casos de fallecimiento, invalidez o incapacidad del titular. La mayor sensibilización social y empresarial sobre la necesidad de protección explican esta expectativa. La pata de vida-ahorro, dirigidos a acumular capital para la jubilación o imprevistos, también se prevé que juegue un papel destacado en el empuje del negocio. Olaso explica que este dinamismo se apoyará en parte en factores estructurales "de gran calado" como el envejecimiento de la población, el incremento de la esperanza de vida y la sostenibilidad a largo plazo del sistema público de pensiones. Las iniciativas que intentan promover desde la Comisión Europea con el fomento de la Unión de Ahorro e Inversiones (SIU, por sus siglas en inglés) van en esa dirección de situar el ramo de no vida como un vector de expansión para las compañías de seguros. En el momento actual, el Gobierno español se encuentra diseñando la cuenta única de inversión bajo estas directrices. "Todo ello convierte al negocio de vida en un pilar cada vez más relevante para la planificación financiera de los hogares", agrega. El informe que elabora con carácter anual Mapfre Economics proyecta para el periodo 2026-2027 un escenario en el que se consolidará un aumento de la demanda aseguradora moderado, sostenible y menos volátil a nivel mundial. A nivel nacional, la "estabilidad económica y financiera" podría contribuir a mantener la senda ascendente, aunque a un ritmo inferior con un repunte de las primas de vida del 13,5% frente al 23,2% del año anterior. La tendencia podría continuar en 2027, cuando el avance sería del 7,4%. La estabilización de los tipos de interés en la zona del 2% a la vez que la rentabilidad de la deuda española ofrece rendimientos por encima del IPC alimenta el atractivo de los productos de vida-ahorro a nivel nacional. De hecho, colocan a España como el país que mayor crecimiento registrará en este sentido. La previsión de que el consumo privado seguirá tirando del PIB les ha llevado a revisar la cifra para los seguros de no vida, hasta el 7,4% en 2026 (7,8% en 2025), siendo algo menor en los doce meses posteriores, hasta el 6,8%. Las cifras baten a la inflación en ambos casos. A escala global, es previsible que los seguros de no vida mejoren sus métricas ante un encarecimiento menor del coste de la vida. El avance de precios más sostenido reduce la presión sobre las primas, especialmente en ramos sensibles a los costes como automóviles, hogar y salud. Para vida, el impacto macroeconómico resulta incluso más favorable. Desde el servicios de estudios de Mapfre creen que la estabilización de los tipos de la deuda a diez años en torno al 4,2% en Estados Unidos y al 3,3% en la eurozona, proporciona un "soporte esencial" para los productos de ahorro a largo plazo. La moderación de la inflación mejora la percepción de rentabilidad real y eleva el atractivo para los hogares que buscan productos de protección y la acumulación de ahorro en un entorno menos incierto. "La mejora del poder adquisitivo y la confianza del consumidor también podrían contribuir a normalizar la demanda de pólizas de vida-riesgo", subrayan en el informe. Este conjunto de factores les lleva a estimar un alza del 6% anual del ramo de vida para el mercado global.