Las exmonjas de Belorado abandonan el convento y el Arzobispado denuncia su estado: "Se han llevado prácticamente todo"
2026-03-12 - 20:13
El Arzobispado de Burgos ha encontrado este jueves el monasterio de Santa Clara de Belorado, del que han salido de madrugada las exmonjas cismáticas horas antes de que se ejecutara su desahucio, "muy deteriorado", sin muebles ni condiciones para habitarlo a corto plazo, según han denunciado a la salida del cenobio. En declaraciones a los medios a las puertas del edificio, Gerardo Sanz-Rubert Ortega, abogado del Arzobispado de Burgos, ha indicado que faltan muebles, documentos, casi el archivo completo de la iglesia y retablos. "Se han llevado prácticamente todo", ha lamentado, y ha recordado que la falta de los objetos de valor y las obras de arte forma parte de la investigación abierta por la Guardia Civil que acabó con dos exmonjas detenidas. "Nos hemos encontrado el monasterio bastante deteriorado", ha insistido el portavoz del comisario pontificio, Natxo de Gamón, quien ha reconocido que tal como está ahora "no está en condiciones de ser habitado a corto plazo". Por ello, en la vista con la comisión judicial, que ha durado tres horas, se ha levantado acta de lo observado. Tras realizar un inventario de los bienes, los servicios jurídicos analizarán la situación y, si procede, se realizarán las reclamaciones oportunas para recuperar los bienes. El futuro del cenobio Sobre el futuro del cenobio, sus responsables han explicado que la decisión depende de la Federación de Clarisas Nuestra Señora de Aránzazu y de la comunidad monástica legítima propietaria. El grupo sigue existiendo a través de las hermanas mayores que no participaron en el cisma del 13 de mayo de 2024. Entre ellas se encuentra sor Amparo, la monja que salió de Belorado expulsada por las cismáticas dos días después de anunciar estas que abandonaban la Iglesia católica. Este jueves ha vuelto al monasterio tras casi dos años fuera de la que considera "su casa". Una vez recibidas las llaves, el Arzobispado de Burgos ha cambiado las cerraduras para que nadie pueda volver a entrar, y no descarta poner una alarma o contratar seguridad privada para proteger el monasterio, que se ha quedado vacío. Por su parte, el portavoz de las exmonjas, Florentino Alaez, ha defendido que el convento ha quedado en perfecto estado, que no se han llevado nada que no fuera suyo, y ha admitido que hay "discrepancias" sobre este asunto, que han quedado plasmadas en el acta judicial. Además, Alaez ha insistido en que este desahucio es una ejecución provisional de la sentencia, y que confían en que el Tribunal Supremo atienda su recurso y puedan volver a Belorado. Mientras tanto, las exmonjas se realojarán de manera temporal en La Puebla de Montalbán, en Toledo. Tras el desalojo, quedan pendientes las demandas de desahucio de los monasterios de Orduña y Derio, en Vizcaya, así como varios procesos judiciales abiertos por la venta de oro y obras de arte del monasterio y el trato a las mayores, que su abogado espera que se archiven.