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Las goteras también se ceban con el pabellón polideportivo del colegio Alfonso VI de Toledo

2026-02-04 - 19:15

El problema de las goteras en los edificios públicos no es nuevo. Se trata casi de un mal endémico que se arrastra desde hace años y que, de manera especialmente acusada, sufre el pabellón polideportivo del colegio público Alfonso VI de la capital regional. Un centro educativo que, precisamente este año, cumple su cincuentenario y que en los próximos meses tiene previsto organizar una serie de actos para celebrar como merece esta efeméride. El pabellón en cuestión fue inaugurado el 22 de abril de 1994 por el entonces ministro de la Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba. Es decir, cuenta ya con treinta años de antigüedad y fue el primer pabellón polideportivo construido en un centro público de la ciudad, fruto del Plan de Extensión de la Educación Física y el Deporte en nuestro país. Su coste ascendió entonces a 105 millones de pesetas, financiados íntegramente por el Ministerio de Educación, cuando aún conservaba las competencias en la materia. Desde su inauguración, y durante el horario escolar, son los alumnos del colegio quienes hacen uso habitual de estas instalaciones. No obstante, fuera del horario lectivo el pabellón se emplea para el desarrollo de actividades municipales enmarcadas dentro de los programas del Patronato Deportivo Municipal (PDM), al igual que ocurre en otros centros e instalaciones de la ciudad. Además, el espacio se utiliza para competiciones deportivas e incluso para la celebración de exposiciones. Sin embargo, los problemas comenzaron prácticamente desde los primeros meses de su apertura. Las goteras aparecieron muy pronto y el profesorado acudió tanto al entonces Consejo Superior de Deportes como a la garantía del constructor. Con el paso del tiempo, y sin una solución definitiva, el PDM ha ido realizando algunos arreglos puntuales que no han logrado resolver el problema de fondo. El pasado año, como medida de protesta, la comunidad educativa del centro decidió suspender durante un tiempo las clases en el pabellón a causa de las filtraciones. En la actualidad, con las intensas y prolongadas lluvias que se están registrando, las goteras se han multiplicado . Cubos y fregonas resultan insuficientes para contener el agua, lo que incrementa el riesgo de resbalones y caídas entre el alumnado, con el consiguiente peligro de que pueda producirse un accidente grave. Desde el centro aseguran haber escuchado en otras ocasiones buenas palabras y promesas de solución. Sin embargo, ahora que el colegio Alfonso VI se prepara para celebrar sus cincuenta años de historia, la comunidad educativa confía en que este aniversario venga acompañado de un regalo largamente esperado: una reparación definitiva de unas instalaciones que forman parte esencial de la vida escolar y deportiva del centro.

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