Las niñas y mujeres con discapacidad intelectual también son víctimas de trata
2026-02-20 - 07:23
“Nos parece que no pueden ser víctimas de trata con fines de explotación sexual las mujeres y niñas con discapacidad intelectual”, dice Cristina Vallelado Sánchez, responsable del programa Mujer de Plena Inclusión España. “Cuando son víctimas de trata como cualquier mujer”. Distintas asociaciones que trabajan con mujeres que han sido víctimas de trata con fines de explotación sexual fueron las primeras en dar la voz de alarma. “Lo primero que nos llegó fue su SOS”, cuenta Cristina. Esta realidad se mueve en el terreno del desconocimiento y la invisibilidad por diversas razones: “Primero tenemos la capa de que la violencia contra las mujeres hay todavía quien la invisibiliza, quien la justifica”, dice Cristina. “La siguiente capa es que la trata en sí es bastante invisible y si a todo esto le añades la capa de la discapacidad intelectual, la realidad todavía se invisibiliza más. Existe escasa conciencia social e institucional sobre la violencia sexual que sufren las mujeres y niñas con discapacidad intelectual o del desarrollo, y aún más sobre la posibilidad de que sean víctimas de trata”. En las asociaciones de discapacidad no tenían conocimiento sobre violencia y trata. En las asociaciones de trata no tenían conocimiento sobre discapacidad intelectual. “Por eso hemos buscado respuestas a través de alianzas”, explica Cristina. Ocho organizaciones se han unido para debatir, compartir y publicar un documento para visibilizar la realidad de las mujeres con discapacidad intelectual víctimas de trata. El grupo de trabajo ha estado compuesto por Women Enabled International, Plena Inclusión Madrid, Fundación A La Par, Amaranta, Apramp, Asociación Estatal Sexualidad y Discapacidad, y Fundación de la Abogacía de España. El resultado de este grupo de trabajo ha sido la publicación de Trata de mujeres y niñas con discapacidad intelectual. Miradas compartidas y propuestas de cambios. Este documento apuesta por ofrecer una formación especializada a las personas que van a trabajar con estas mujeres y niñas para poder ofrecerles una atención integral centrada en sus derechos y necesidades. El documento pide también que existan datos sobre cuántas mujeres con discapacidad intelectual son víctimas de trata porque esta cifra no se desglosa en los recuentos totales de mujeres que sufren esta realidad. “El objetivo del grupo fue tener un espacio de intercambio y diálogo”, cuenta Cristina. “Ofrecer una mirada conjunta de esta realidad como manera de ofrecer una atención integral a estas mujeres. Nos faltaban estos espacios de diálogo porque la realidad es que las niñas y mujeres con discapacidad intelectual que son tratadas existen pero no existe una capacidad de respuesta adecuada y tenemos que ser capaces de acompañarlas, hace falta una respuesta específica. Primero tengo que detectar que la mujer o la niña tiene una discapacidad intelectual y luego poder acompañarla bien”. Además del trabajo conjunto entre asociaciones especializadas en discapacidad y trata, es imprescindible “que las leyes tengan también esta mirada, que se contemple esta realidad a nivel legislativo”, pide Cristina. El documento conjunto denuncia que se sigue creyendo que las mujeres con discapacidad intelectual están siempre protegidas por su entorno o instituciones, del mismo modo que también existe el mito de que las mujeres con discapacidad intelectual no despiertan interés sexual, que además son eternas niñas y no deben recibir educación sexual para conocer e identificar este tipo de violencia. De acuerdo con el documento conjunto, no siempre es fácil identificar la discapacidad intelectual de estas mujeres porque esta se une a otras realidades como puede ser la barrera del idioma, la pobreza u otra situación de exclusión. También es frecuente que las mujeres lleguen a España sin documentación, sin un reconocimiento legal de su discapacidad y en general sin ningún tipo de información sobre sus antecedentes sanitarios o familiares. A la hora de acompañar a estas mujeres en su proceso es fundamental tener en cuenta las consecuencias de la trata y los apoyos que necesiten debidos a su discapacidad intelectual. “Necesitamos trabajar conjuntamente para poder ofrecer una intervención integral”, defiende Cristina. “Que haya un protocolo de base y figuras de apoyo para estas mujeres. Los procedimientos que ya utilizan las asociaciones de violencia de género y trata funcionan muy bien, no hacen falta nuevos, pero sí poner los apoyos que necesiten estas mujeres, hacerlos accesibles”, concluye.