Las películas de 'Scream', ordenadas de peor a mejor: el ranking definitivo
2026-03-07 - 07:43
En 1996, Wes Craven consiguió que temiéramos descolgar el teléfono con Scream. Vigila quién llama y, desde entonces, ya van seis secuelas que nos han aterrorizado a base de cuchilladas. Da igual dónde te escondas. De Woodsboro a Nueva York, Ghostface lleva 30 años luchando por ser el protagonista de tu película de miedo favorita. Entre sus objetivos, las eternas final girls Neve Campbell, Courteney Cox, Melissa Barrera y Jenna Ortega. Para gustos, las películas de Scream. Nos sobran motivos para pensar que la saga está lejos de su final -al fin y al cabo, los asesinos podrán morir, pero Ghostface es inmortal- y, si siguen aumentando los títulos tanto como el número de cadáveres, nosotros estaremos ahí para rehacer nuestro ranking. ¿Dónde acabará la futura Scream 8? 7. 'Scream 7' (Kevin Williamson, 2026) La nueva película de Scream nos hace preguntarnos qué ha pasado con ese carácter meta que envolvía magistralmente la historia de Ghostface y la eterna Sidney Prescott. A pesar de contar con momentos memorables entre Sidney y su hija Tatum, así como algunas de las muertes más gore de la saga, la nostalgia no era suficiente para que su juego con la IA, su resolución acelerada y el fanservice la sitúen como la película más floja de la saga. 6. 'Scream 3' (Wes Craven, 2000) Nada podía haber más metacinematográfico para Wes Craven que trasladar la tercera entrega a Los Ángeles, donde Ghostface reaparecía para sembrar el pánico en el rodaje de Puñalada 3. No creemos que haya entrega de Scream mala, pero esta fue una de las que peor supo llevar a buen término sus ambiciosas ideas a través de un sinfín de trampas de guion y una revelación final rocambolesca. Aun con todo eso, Scream 3 bien puede presumir de su emotivo plano final y de contar con el cameo más gracioso de toda la saga. 5. 'Scream' (Matt Bettinelli-Olpin, Tyler Gillett, 2022) Llegó varios años después de Scream 4 y su fallido intento de trilogía, ya sin el fallecido Wes Craven ni Kevin Williamson, con los personajes originales, pero no como protagonistas. La nueva Scream (el título es una declaración de intenciones) era una apuesta arriesgada, pero los astros se alinearon y nos dieron una entrega divertida, sangrienta y lúcida, que funcionaba como un reverencial homenaje a la primera entrega o, como ellos la bautizaron, como "recuela". 4. 'Scream 4' (Wes Craven, 2011) Más de diez años después de la última entrega regresaban Ghostface, Sidney y hasta el guionista Kevin Williamson, que había tenido que ausentarse en la anterior. Esta vez la historia volvía de nuevo a Woodsboro y poniendo el foco precisamente en los adolescentes, tal y como sucedía en la película original. Porque esta entrega funcionaba en gran medida como revisión de aquella, pero actualizando ciertos temas (ahora los chicos tenían Twitter), añadiendo una pizca de humor, mala leche y carismáticos personajes como el de Kirby. 3. 'Scream VI' (Matt Bettinelli-Olpin, Tyler Gillett, 2023) Ghostface perdía el miedo a matar en público en una secuela que nos que sorprendía al traslada la acción a la ciudad de Nueva York. Con el récord de puñaladas de la franquicia, la película comenzaba con una inmensa scream queen Samara Weaving, lo que ya suponía una declaración de intereses de lo que se nos presentaba posteriormente. La nueva entrega ampliaba su trama a las nuevas generaciones, pero continuaba apostando por la nostalgia. Un gran final para las hermanas Samantha y Tara Carpenter (Melissa Barrera y Jenna Ortega). 2. 'Scream 2' (Wes Craven, 1997) Estrenada tan solo un año después de Scream y a claro rebufo del éxito de esta, Scream 2 se trasladaba de Woodsboro a un campus universitario para ampliar sus horizontes y de paso presentarnos nuevos personajes (y posibles sospechosos). Tuvo la mala suerte de nacer a la sombra de la primera, pero lo cierto es que es una grandísima secuela y, por momentos, con secuencias bastante mejor dirigidas por parte de Craven: tanto su icónica escena inicial como la del estudio de radio o el desenlace en el teatro. 1. 'Scream. Vigila quién llama' (Wes Craven, 1996) Una chica sola en casa de noche, un teléfono sonando sin parar y una pregunta que se ha convertido en historia del cine: "¿Cuál es tu película de terror preferida?". Toda esa escena inicial con Drew Barrymore serviría como epítome de la saga Scream en particular, pero también del cine de terror que vendría inmediatamente después de ella en general. Porque lo que lograron Wes Craven y Kevin Williamson con esta primera entrega no fue solo realizar uno de los slashers más taquilleros de la historia (recaudó 173 millones teniendo un presupuesto de 14), sino algo aún más importante: revitalizar un género que desde los 80 parecía muerto y enterrado. La fórmula de esta renovación era más sencilla de lo que pensaban, pues se trataba de dar una coherencia a los asesinatos, desarrollar más los personajes y añadir una imprescindible capa de humor y autoconsciencia, rasgos claves para entender el cine del nuevo milenio. Todo ello en un vehículo narrativo de whodunit y sumando una amenaza como Ghostface. Un villano que siempre estaba presente, al que le gustaba jugar con sus víctimas y que conocía al dedillo los códigos del cine de asesinos en serie. Pero sobre todo un malo que, al contrario que los monstruosos Michael Myers o Freddy Krueger, no es que no pudiera morir, sino que siempre podía reaparecer, aunque fuera en otra persona. Y así se convirtió en una idea inmortal que ha perdurado tantos años después.