TheSpaineTime

Las siete vidas del último bar del pueblo: los locales de la España vaciada hacen malabares para sobrevivir

2026-03-12 - 05:23

El único bar que queda en el pueblo quema su último cartucho para sobrevivir. Es el día a día de la España vaciada. Algunos fueron escuelas, otros han ido pasando de mano en mano y han sido regentados por emprendedores de todo tipo que creyeron encontrar en las zonas más amenazadas por la despoblación una oportunidad laboral. Otros han quedado en manos del propio ayuntamientos, al no encontrar quien se hiciese cargo. En estos establecimientos se hace mucho más que tomar unas 'cañas' o la 'tapita' de rigor: son el lugar de reunión para el vermú tras la misa de los domingos, donde se dan los cursos de manualidades para los más mayores, se pueden pedir prestados libros e incluso alquilar para celebrar una fiesta de cumpleaños. El tiempo transcurre aquí a un ritmo diferente. Labajos y Lastras del Pozo en Segovia o Narros del Castillo en Ávila... La Información Económica ha cogido el coche para conocer de cerca estos 'lugares tan gratos para conversar', que aunque son los últimos, no quieren apagar la luz. Con este, iniciamos una serie de reportajes para contar su historia. ¿Misión Imposible? Margarita, la alcaldesa de Labajos (Segovia), tiene entre sus responsabilidades la gestión del único bar del pueblo desde la pandemia en 2020, que también hace las veces de centro social con biblioteca y equipos de informática. Rosi ideó hace siete meses un particular 'take away' rural con el que conquista cada día los paladares de los habitantes de Lastras del Pozo. Mientras que Rubén, un emprendedor 'todoterreno' regenta un bar 'multiservicios' en Narros del Castillo (Ávila) que también es restaurante, supermercado (no falta ni el bote de laca 'Nelly'), e incluso, terraza al aire libre con carta de cócteles durante el verano. Este empresario también realiza reparto a domicilio, si así se lo requieren sus vecinos. "No es solamente un negocio, sino que es el centro social, el lugar donde la gente también puede salir por primera vez en el día y conversar con alguien más", resume el director de la Fundación Foro NESI Nueva Economía e Innovación Social' Diego Isabel La Moneda. "Echamos de menos una estrategia nacional", critica el director de la fundación que estos días ha pedido incluir esta realidad dentro de la futura 'II Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico' que impulsa el Ministerio de Transición Ecológica. En NESI estiman que hay 2.669 municipios españoles que sobreviven con un solo bar. Según Hostelería de España (con datos de 2024), en todo el territorio nacional hay 163.491 bares o 'establecimientos de bebidas y 81.080 restaurantes y cafeterías. 'Solo' el 0,30% de la población española (142.781 personas) carecen de un bar en su localidad, según cálculos de esta patronal. Sin embargo, las poblaciones afectadas coinciden con la conocida como 'España Vaciada': Casi la mitad de los españoles sin bar residen en Castilla y León (70.441 habitantes) y en las comunidades autónomas de Cataluña, Aragón y Castilla - La Mancha hay más de 10.000 personas en esta situación. 'BarES' o cómo salvar el último bar de tu pueblo 'Foro NESI' impulsa la iniciativa 'BarES' - ¡Salvemos el último bar del pueblo!' para que estos "lugares tan gratos para conversar" sobrevivan. La iniciativa dio sus primeros pasos en 2024, a través de una plataforma colaborativa, en la que se registraron más de 140 bares e iniciativas rurales de toda España regentadas por ayuntamientos, asociaciones vecinales, cooperativas y pequeños emprendedores, que vienen a sostener la vida diaria de centenares de pueblos. Actualmente están terminando de perfilar una alianza de empresas con la que ofrecer "un menú de soluciones y servicios" para los emprendedores que quieran relanzar el último local del pueblo. Luego, en función de lo que necesite, el 'empresario' o propietario en cuestión podrá elegir lo que le interesa. Isabel (Foro NESI) sostiene que "los bares que tienen tienda, take away, servicios de paquetería o financieros... son los que mejor sobreviven y ofrecen más servicios al pueblo: les queda un poco más de margen económico". Sobre el tipo de empresas interesadas, el máximo responsable de esta fundación aclara que ya hay 4 compañías que han confirmado su participación y una de ellas, incluso, forma parte del Ibex 35. Servicios financieros, paquetería, venta de productos de alimentación o bebidas, a lo que se suma también la contratación de energía para mantener estos establecimientos abiertos a precios razonables. "Las empresas ofrecerán sus servicios para que los bares los puedan ofrecer a sus vecinos y, de esta forma, habrá un impacto social y económico positivo", explica Diego Isabel. Admite que, pese a las empresas interesadas "no hacen mucho negocio", "contribuyen a mantener viva la España rural". Las dificultades son evidentes e incorporar a las empresas a esta 'operación de rescate' de los bares de pueblo no está siendo un camino de rosas. En sectores como la alimentación -están en conversaciones con alguna cervecera, por ejemplo- les está "costando cerrar alguna empresa" debido al tamaño que tienen algunas de las cadenas de distribución alimentarias. "Lo ven bien a nivel de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), pero en el ámbito logístico no les compensa", matiza el director de esta organización sin ánimo de lucro quien recuerda que muchos de estos bares rurales son también pequeños supermercados. Tiendas donde no pueden faltar productos como el detergente, el bote de laca o unas cervezas. De momento, no cejan en su empeño y el próximo objetivo es poder enrolar para la causa a un importante operador de paquetería.

Share this post: