Laura Londoño, veterinaria: "Los perros pequeños ladran para hacerse más grandes, es supervivencia"
2026-02-27 - 16:13
Los perros de menor tamaño suelen ser más ladradores que los de razas más grandes. No es extraño ver este tipo de comportamientos tan impulsivos en perros como los yorkshire terrier, dachshund (perro salchicha) o chihuaha, tal y como explica la veterinaria Laura Londoño en su cuenta de Instagram. Esto tiene más de una razón, según explica en un reciente vídeo en la red social. El tipo de crianza de ese animal puede influir en que ladre más o menos ante cualquier situación a lo largo de su vida. "A los perros de tamaño pequeño los sobreprotegemos desde cachorros. Los vemos frágiles, los cargamos todo el tiempo, no les dejamos explorar ni ser perros", indica. Por este motivo, "sin darnos cuenta", prosigue, nuestras mascotas "crecen sin saber enfrentar el mundo solos". Es por ello que "todo el tiempo están en estado de alerta", apunta. La segunda razón que destaca Londoño tiene que ver con su tamaño y el instinto de supervivencia. "Ellos saben que su tamaño les juega en contra. Ladrar es su forma de advertir, de decir 'aquí estoy' y de hacerse sentir un poquito más grandes de lo que en realidad son. No es agresión, es supervivencia", señala. En tercer lugar, la veterinaria destaca la genética como motivo por el que este tipo de perros más pequeños ladran más a menudo. "Muchas de estas razas pequeñas vienen de grupos raciales seleccionados específicamente para alertar, reaccionar rápido y ladrar", asegura Londoño. En realidad, sostiene, "lo que nosotros vemos como un defecto, hace parte de su genética y de lo que son", asegura. A todo esto hay que añadir la forma en que los dueños se comportan cuando el perro ladra, ya que es fundamental para su aprendizaje. "La mayoría del tiempo estamos reforzando el ladrido sin querer", explica la veterinaria, ya que cuando ladra, lo sujetamos o cargamos, "lo sacamos del estímulo, le damos comida, lo regañamos o lo corregimos, o bien retiramos el estímulo que no le gusta", según describe. "Por eso el perro aprende que ladrar le funciona", subraya. La cuarta razón está relacionada con la falta de estímulo en los perros más pequeños frente a los que son más grandes. "Los perros pequeños son los que menos estimulación física y mental tienen día a día. Paseos cortos, poco olfato o poco ejercicio porque muchos no lo consideran necesario", señala. "Tu perro no solo ladra porque sea pequeño, sino porque nadie le enseñó a sentirse seguro sin hacerlo", concluye.