Álex González (45 años) recuerda el accidente que dio un giro de 180º a su vida como actor: "Antes iba a mil por hora"
2026-03-04 - 12:13
Álex González regresa al streaming unos meses después del estreno de Ladrones: la tiara de santa Águeda en Disney +, y lo hace con una miniserie que llega a España y a otros 240 territorios subida a la ola del Mobile World Congress: Day One. Con un lanzamiento previsto para el próximo 13 de marzo, esta ficción dirigida por Víctor Cuadrado y Marta Pahissa lo reunirá con Asier Etxeandia y Jordi Mollá, que unirán fuerzas en un thriller de corte tecnológico que promete ser una de las grandes apuestas de Prime Video para despedir el invierno. El madrileño vuelve a darlo todo con su último trabajo, que está destinado a ser la nueva demostración del nivel de implicación e intensidad que siempre aporta a sus proyectos. Y es que, el actor de El príncipe y Vivir sin permiso siempre ha sabido desenvolverse entre el cine y la televisión, e incluso, en proyectos realizados al otro lado del charco, llegando a formar parte del elenco de X-Men: Primera generación, donde interpretó a uno de los villanos de la función, el mutante Riptide. Pero años antes de brillar en pantalla, el actor experimentó, como él mismo lo define, un "golpe de timón". Una noche de 1998, González perdió el equilibrio de su moto y sufrió un accidente junto con su novia de aquel momento. El impacto contra un guardarraíl le provocó graves lesiones en el hombro, que quedó completamente desgarrado. "Me dijeron que tuve mucha suerte, porque me faltó muy poco para cortarme la arteria", reveló durante una entrevista con la revista Icon. "Tú de actor protagonista" Aquella experiencia marcó un antes y un después en su vida, ya que vino acompañada de una suerte de visión, "un despertar", que lo llevó a sentir curiosidad por el mundo de la interpretación. Una profesión que nunca se había planteado durante los años en los que trabajó como camarero, albañil o en cualquier otro empleo que le permitiera disfrutar de independencia económica. Si bien su abuela siempre lo había intuido. "Siempre me decía: 'Alejandro, tú de actor protagonista'". Y es que el actor siempre fue un niño tímido, pero aquel punto de inflexión despertó un cambio en él. "La vida me frenó en ese momento. La cicatriz que tengo es la culpable de que hoy sea actor", reveló durante la entrevista. "Antes iba a mil por hora. Hoy valoro otras cosas", recordaba años después del siniestro, que también le hizo replantearse su estilo de vida. "Desde entonces, tomé conciencia de la importancia de cuidarse. Empecé a mirar hacia dentro y a frenar. Un trabajo de introspección y autocuidado que lo llevaría a matricularse en la escuela de interpretación del prestigioso Juan Carlos Corazza, el punto de partida de una carrera que no tardaría en ser reconocida con una nominación al Goya por la película Segundo asalto, disponible en Movistar Plus+ y FlixOlé.