TheSpaineTime

LG Swing&Go Touch: una Smart TV diseñada para moverse, pero no para estar en movimiento

2026-03-13 - 20:43

LG Smart Monitor Swing&Go Touch es un dispositivo que mezcla el concepto de smart TV, monitor y display portátil en un solo producto. La idea es sencilla: tener una pantalla con ruedas que puedas mover por casa y usarla como televisor, como segundo monitor para trabajar o también para jugar a videojuegos. LG lleva tiempo explorando esta categoría con dispositivos como el StanbyME y el StanbyME 2, que apuestan por pantallas móviles para consumir contenido en cualquier parte del hogar —o incluso fuera de él, gracias a su batería—. El Swing&Go Touch sigue esa misma filosofía, aunque con un enfoque ligeramente distinto: está más cerca de un monitor que de un televisor portátil, con una pantalla más grande y de mayor resolución. Tras probarlo durante varias semanas, la conclusión es bastante clara: es una idea interesante y muy versátil, pero no está pensada para todo el mundo. Un diseño equilibrado para toda tu casa Lo primero que llama la atención del LG Smart Monitor Swing&Go Touch es su diseño. No se trata simplemente de un monitor colocado sobre un soporte con ruedas. Todo el conjunto está pensado como un único dispositivo, con una estética uniforme en color blanco que encaja bastante bien en distintos espacios de la casa o incluso en una oficina. El montaje es sencillo y no lleva demasiado tiempo. La base llega prácticamente preparada y basta con fijar el brazo principal, colocar la pantalla y conectar el cable de alimentación. En pocos minutos está listo para empezar a usarlo. Una vez montado, lo más interesante es la flexibilidad que ofrece el soporte. El brazo permite ajustar la altura, inclinar la pantalla, girarla lateralmente e incluso cambiar su orientación entre horizontal y vertical con bastante facilidad. Las ruedas, además, funcionan muy bien y puedes mover el monitor de una habitación a otra sin demasiado esfuerzo. En ese sentido, el nombre del producto —Swing— describe bastante bien su comportamiento. La pantalla tiene un rango de movimiento amplio y se adapta fácilmente a distintos escenarios, desde ver una película en el sofá hasta utilizarla como monitor auxiliar en el salón. Sin embargo, aquí aparece una diferencia importante respecto a otros dispositivos de LG, como el StanbyME: el Swing&Go Touch no tiene batería integrada. Esto significa que siempre necesita estar conectado a una toma de corriente. Se puede mover por casa, sí, pero solo funciona cuando llega a su destino y se enchufa. Es un detalle que limita bastante esa sensación de libertad que sí ofrecen otros modelos de la marca. Una pantalla grande, pero no espectacular El Swing&Go Touch incorpora una pantalla IPS táctil de 31,5 pulgadas con resolución 4K UHD y formato 16:9. En términos de tamaño y definición, es claramente superior a la del StanbyME 2, que utiliza un panel QHD. En la práctica, la experiencia visual es bastante buena. La imagen se ve nítida, los colores son vivos y el tamaño de la pantalla permite disfrutar del contenido. Ver series, películas o vídeos en streaming resulta cómodo y agradable. Ahora bien, tampoco estamos ante una pantalla de gama alta. El cristal es bastante brillante y eso provoca reflejos cuando hay mucha luz en la habitación. Además, aunque el brillo es correcto, no es especialmente alto. Para consumo multimedia y uso cotidiano cumple sin problemas, pero no es una pantalla pensada para trabajos de precisión ni para quienes buscan la máxima fidelidad de imagen. En videojuegos el comportamiento también es correcto. El panel ofrece una frecuencia de refresco de 60 Hz y un tiempo de respuesta de 5 ms, suficiente para jugar de forma ocasional, aunque lejos de lo que buscan los jugadores más exigentes. Su mayor baza: usos para todos los gustos El valor real de este dispositivo está en su versatilidad. Durante las pruebas lo he utilizado en distintos escenarios y ahí es donde se entiende mejor el concepto. Puede servir para ver una smart tv desde la cama, como segundo monitor en el despacho, para jugar a la consola mientras tu pareje ve una serie en el salón o simplemente para ver contenido en streaming sin ocupar el televisor principal. También se puede mover fácilmente a otros espacios de la casa, como una terraza, siempre que haya una toma de corriente cerca. En entornos profesionales también puede tener sentido. Por ejemplo, como pantalla auxiliar en una oficina o para hacer presentaciones rápidas a un cliente sin necesidad de instalar un monitor fijo. En casa, además, puede funcionar como centro domótico, pantalla para videollamadas o reproductor musical. Las posibilidades son muchas y, en realidad, buena parte del atractivo del dispositivo está precisamente en esa flexibilidad. Aun así, también deja una sensación curiosa: no siempre está claro cuánto uso real se le dará en el día a día. Es uno de esos productos que resultan muy interesantes sobre el papel, pero que te hace dudar de si muchos usuarios terminarán utilizando menos de lo que imaginan. webOS y funciones inteligentes El monitor integra webOS, el mismo sistema operativo que utilizan los televisores de LG. Esto permite acceder directamente a aplicaciones como Netflix, Disney+, YouTube o Spotify sin necesidad de conectar ningún dispositivo externo. De hecho todas esas apps tienen su botón dedicado en el mando del Swing&Go Touch. La instalación inicial es rápida y sencilla, algo que se agradece bastante en un dispositivo pensado para el uso cotidiano. En pocos minutos se puede configurar la red Wi-Fi, iniciar sesión en las aplicaciones y empezar a usar el monitor. En general, webOS funciona bien, aunque no es el sistema más rápido del mercado. La interfaz puede resultar algo recargada y, si no se usa con frecuencia, es posible que en ocasiones cueste encontrar determinados ajustes entre los menús. El monitor también incorpora pantalla táctil, lo que en teoría debería facilitar algunas interacciones. En la práctica funciona, pero no con la fluidez de un smartphone o una tablet. En ocasiones hay que esperar uno o dos segundos para que el sistema reaccione al toque, algo que puede afectar a la experiencia. Conectividad completa, sonido mejorable En conectividad, el Swing&Go Touch está bastante bien equipado. Incluye tres puertos USB-C —uno de ellos con carga de 65 W, lo que sirve para alimentar o cargar un portátil conectado al monitor por cable—, dos entradas HDMI, conexión Wi-Fi y Bluetooth, además de compatibilidad con tecnologías de duplicación de pantalla como AirPlay o screen mirroring. Esto permite conectarlo fácilmente a ordenadores, consolas o dispositivos móviles, reforzando su papel como pantalla versátil. El sonido, en cambio, es uno de los puntos más flojos del dispositivo. Incorpora dos altavoces de 5 W que cumplen para un uso básico, pero la calidad está lejos de lo que ofrecen muchos televisores actuales. Los graves son prácticamente inexistentes y el sonido resulta algo plano. Para ver contenido ocasional puede servir, pero para películas o videojuegos es bastante recomendable usar auriculares Bluetooth o un altavoz externo. Resumen El LG Smart Monitor Swing&Go Touch es un producto curioso. Está bien construido, ofrece una pantalla grande y tiene un diseño que permite moverlo fácilmente por la casa o por una oficina. Su principal atractivo es precisamente ese: tener una pantalla grande que se pueda desplazar según las necesidades del momento. En ese sentido, cumple lo que promete. Sin embargo, también deja claro que esta categoría de dispositivos sigue siendo bastante de nicho. Si lo comparamos con el StanbyME, este modelo tiene ventajas claras: una pantalla más grande, más resolución y más conectividad. Pero también pierde algo importante: la batería integrada que permitía usar la pantalla sin cables. Por eso, la sensación final es que el Swing&Go Touch es una tele que se mueve, mientras que el StanbyME sigue siendo una pantalla realmente portátil. Por otro lado, está el coste. Este dispositivo llegó al mercado por 1.199 euros, un precio difícil de justificar para lo que ofrece. Actualmente puede encontrarse por unos 900 euros, una cifra que lo hace más interesante, aunque sigue siendo un producto bastante específico. No será la primera opción para la mayoría de usuarios. Pero para quienes buscan una pantalla versátil, móvil y con funciones inteligentes, puede ser una solución útil.

Share this post: