Librería Lasai, un universo de títulos sin el premio Planeta: "Si alguien nos lo pide lo encargamos, pero no es lo que vendemos"
2026-02-27 - 07:03
Lasai es una expresión en euskera que significa "tómatelo con calma". Así, sin prisa, pero sin pausa, se lanzaron dos jóvenes vascos, Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi, a un negocio más que improbable viendo los tiempos que corren: abrir una librería en el centro de Madrid. Antes de Lasai, el nombre de esta aventura literaria situada en la céntrica calle Magdalena de la capital, estos dos amigos vivieron una vida académica también compartida: estudiaron el grado de Filosofía, Política y Economía en la Universidad de Deusto (Bilbao). Los dos recalaron posteriormente en las redes sociales, lo que les dio el loable impulso de meterse a libreros, una manera de coger el testigo de otros establecimientos, como Tipos Infames, también en Madrid, que se han visto abocados al candado. 20minutos visitó Librería Lasai tras varios meses de actividad. Es un coqueto espacio diáfano y ordenado que han creado, con olor a muy nuevo, donde hay hasta lugar para la literatura queer, una pequeña entrada en forma de arco multicolor para los usuarios de la infantil y sitio para que las mascotas reposen mientras sus dueños exploran, meditan y compran. Ariane y Beñat la abrieron antes de las Navidades. Definen como "intenso" su primer mes de trabajo, ya que coincidió con la temporada de compras, pero también fue "divertido y entretenido", aseguran. "A pesar de haber trabajado todos los días salvo Navidad y Año Nuevo, no teníamos hambre, ni sueño, ni nada. Estábamos muy nerviosos y emocionados. Ahora ya notamos que estamos más cansados. Lo hemos asimilado y hemos empezado a pensar y organizar proyectos". Dentro de estas iniciativas hay ya en marcha clubs de lectura, coloquios, talleres de escritura y presentaciones de libros. El catálogo de títulos que tienen en sus estanterías lo seleccionan ellos mismos, porque venden lo que les gusta: sobre todo narrativa, pero también hay apartados de clásicos literarios, poesía, teatro, ensayo, novela gráfica, cine y música. Mientras charlamos con ellos, entra María, una joven estudiante de Teatro, y pregunta si tienen Un tranvía llamado deseo, de Tenesse Williams, libro cuanto menos poco demandado. Beñat vuelve con él en las manos en cuestión de minutos. Esta petición habla del pretendido objetivo de Lasai, que no es la literatura comercial, por eso se puede encontrar al dramaturgo norteamericano, pero no los premios Planeta: "Si alguien nos los piden o lo quieren se los encargamos, pero no es lo que nos gusta y también entendemos que no es nuestro público. Si es verdad que una vez vino una señora preguntando por él. Le dimos la opción de encargárselo, pero nos dijo que no, que le corría prisa". Seismil, de Laura C. Vela, Han cantado bingo, de Lana Corujo, Las gratitudes, de Delphine de Vigan, Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, Canto yo y la montaña baila, de Irene Sòla, El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, de Tatiana Tîbuleac y El jardinero y la muerte, de Gueorgui Gospodínov están en el top 10 de sus libros más vendidos. Se han llegado a quedar sin stock en cuestión de semanas: "Sobre todo con los que son mínimamente virales o conocidos. Con Seismil tuvimos que pedir remesas de 100 en 100 porque fue una pasada, se agotó en nada, todo un hito. Y de Oxígeno pedimos 80 y nos duraron un día". En su afán por no poner límites lógicos a la pasión lectora, ni nombres, ni rígidas fronteras, en Lasai se pueden encontrar de 'vecinos' títulos de Miguel Delibes y Almudena Grandes, conviviendo con los de Blackwater. En el escaparate de Librería Lasai se paran todo tipo de curiosos y entran a ella desde vecinos de la zona hasta escritores, como su admirada Marta Jiménez Serrano, pero la mayoría de la gente que visita a estos jóvenes libreros es porque conocen su fama en TikTok. Parte de ello se debe a que cada vez más usuarios utilizan sus perfiles sociales para recomendar libros y compartir sus reseñas. "Leer es guay, se ha convertido en moda", apunta Beñat. Precisamente, en 2025 se ha registrado un aumento del consumo de libros por ocio. Según los datos presentados por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el 66,2 % de la población leyó en su tiempo libre el año pasado, 0,7 puntos más que en 2024. Dentro de esta cifra destaca la población joven: entre los 14 y 24 años siguen acaparando el mayor índice, un 76,9 %. "¿Por qué apostar por abrir una librería cuando vivimos en un mundo completamente digitalizado?", es una de las preguntas que les hacemos a estos creadores de contenido. "Las ganas por tener algo físico crecen, entonces lo hacemos un poco por contrariar. Nos gusta mucho nuestro trabajo en redes, hemos ido creciendo en el sector, pero no queríamos que fuera el eje de nuestra vida ni ser los mejores influencers. Ahora estamos priorizando la librería, que es lo que necesita más atención y cariño. Pero el plan es compaginar los dos mundos, sabiendo que esto ya forma parte de nuestra vida", afirman. Tanto Ariane como Beñat son buenos lectores y entre ellos se recomiendan libros porque tienen gustos muy similares, comentan. Dentro de sus últimas lecturas, ella destaca Hamnet de Maggie O'Farrell y él, Reliquia de Pol Guasch, que describe como "fantástico". Pero no solo hay recomendaciones entre ellos. La librería ofrece diferentes reseñas colocadas en algunos ejemplares para llamar la atención de los compradores. ¿Conocen estos jóvenes el secreto para que un libro venda más o por qué unos títulos son más permeables que otros en el público soberano? "Para tener nociones sobre la literatura hay que leer mucho y nosotros también nos basamos un poco en nuestra intuición. Sí que es verdad que, al final, cuando sigues a todas las editoriales y conoces a tanta gente del mundo, ya sabes lo que va a salir y cómo está sonando. Aun así es arriesgado y hay que cogerlo con pinzas porque igual piensas que un libro se va a vender mucho y luego no. Pero sí que hay patrones que dan a conocer el futuro del libro", concluyen mientras nos envuelven dos libros que, quienes esto firman, han adquirido (Cosita y Seismil). En Lasai, ciertamente, dan ganas de llevárselo todo, palabra de lectoras.