Lisa Kudrow, entre 'Friends' y el final de 'The comeback'
2026-03-23 - 10:30
Ha hecho muchas cosas en la vida, pero la sombra de Phoebe Buffay es tan alargada que ha amenazado con engullir la carrera de Lisa Kudrow . En cada papel, en cada proyecto, sobrevuela la influencia de la extravagante masajista. La actriz, sin embargo, no huye de su icónico personaje sino que se permite transitarlo de vez en cuando, como en la tercera y última temporada de 'The comeback', donde incluso se cuela 'Friends' en un guiño autorreferencial. «No pudimos evitarlo, estábamos rodando en el escenario de 'Friends' . Había un chiste fácil ahí», reconoció Kudrow en encuentro con la prensa internacional. Lisa Kudrow reconoce que la comedia, que estrenó este lunes su despedida en HBO Max, ha «envejecido», pero la humorista aspira a inmortalizar a su Valerie Cherish, «lo mejor que he hecho en mi vida». Quizás ahí, como leyendas del imaginario colectivo, puedan convivir juntas Cherish y Phoebe. El final de 'The comeback' llega doce años después de la segunda temporada, que tardó casi una década, nueve años, en continuar la historia de la primera. Y, sin embargo, el regreso de la serie venía con cierta urgencia por parte de Casey Bloys, presidente de HBO Max, temeroso de que la realidad superara la historia de la ficción en cualquier momento. Su Valerie Cherish, actriz de sitcoms de los noventa, ha ido evolucionando desde que irrumpió en la escena cómica de esta sátira hollywoodiense y ahora regresa para un último baile en plena crisis existencial y con el desafío de la inteligencia artificial. «Cuando estrenamos la primera temporada, los 'realities' amenazaban con extinguir la televisión guionizada. Esa sensación de fin de una época ha vuelto ahora con la IA, que nos sirve para mostrar a Valerie en su batalla definitiva», reconoció Kudrow en una rueda de prensa. Un final de época es también el desenlace de la serie. Pero el adiós no tiene por qué ser triste. La actriz, cocreadora de 'The comeback' junto a Michael Patrick King ('Sexo en Nueva York'), reivindica el arte de la risa como algo «curativo, catártico». «No hay nada mejor que hacer reír a la gente. Las cosas que nos hacen sentir mejor son las que realmente hacemos por los demás», aseguró.