Liux Big, el coche eléctrico 'made in Spain', apunta a junio tras superar su homologación: "Ya tenemos 7.500 clientes en lista de espera"
2026-03-17 - 09:23
Tic tac. Apenas quedan unos meses para que vea la luz un nuevo coche urbano, eléctrico, sostenible... y fabricado en España. El modelo Big de la startup Liux avanza a pasos agigantados tras superar la fase de homologación de su utilitario y cuenta ya las horas para empezar a circular por nuestras calles, tal y como explica a La Información Económica Antonio Espinosa de los Monteros, cofundador y consejero delegado de la compañía: "Esto ya ha arrancado, queremos facilitarle la vida a la gente y solucionarle el día a día". El emprendedor, también conocido por fundar y dirigir la empresa social Auara, celebra un nuevo hito en el desarrollo del primer modelo que lanzará a las calles la empresa de movilidad española. Se trata de los ensayos de homologación bajo la normativa L7e que, una vez superados, sitúan a este vehículo en la fase final de certificación para su próxima comercialización y libre circulación en toda Europa. Será entonces cuando el bautizado como Big, sin hacer justicia a su tamaño, ponga a prueba unas prestaciones que le colocan como el eléctrico urbano con mayor autonomía de la categoría: 215 kilómetros con su batería base (15 kWh) y 270 km en su versión de largo alcance (20kWh). El vehículo está concebido bajo la idea de "ser el más sostenible del mundo", tendrá un precio "por debajo de los 18.000 euros (sin ayudas gubernamentales)", como avanzó este medio, y está llamado a 'agitar' el mercado: "Va a ser más ligero y eficiente que la competencia, va a ayudar a la gente a moverse por la ciudad, a aparcar y se va a cargar baratísimo" garantiza Espinosa de los Monteros. Su idea está cada vez más cerca de convertirse en realidad tras superar el proceso de verificación y validación en los últimos meses, una tarea que, reconoce el emprendedor, "ha sido bastante ágil". "Las pruebas se han pasado con relativa facilidad porque estaban preensayadas, aunque donde más complejidad ha habido ha sido en las pruebas de compatibilidad electromagnética, porque son poco testeables" asegura. La maquinaria ya está en marcha Después de dar un paso más en la carrera hacia el Big, la maquinaria ya se encuentra perfectamente engrasada en el interior de su fábrica, asentada en Azuqueca de Henares (Guadalajara), donde ya se ha puesto en marcha la producción con "preseries para validar la línea" y comenzar la venta: "Tenemos que estar comercializando antes de junio, aunque aún faltan por rematar la homologación a nivel documental y la solicitud y aprobación de la licencia de actividad". A pesar de la documentación pendiente, el equipo de Liux ya se prepara para iniciar la producción en una planta elegida por varios motivos estratégicos. "Buscábamos un lugar para juntar dos tipos de actividad: la producción, que es muy industrial; y la I+D", señala el consejero delegado de la compañía. Por ello, la localidad guadalajareña les resultó muy interesante: "Está en la A2, cerca de Madrid y unida al puerto de Valencia en tren. Creo que podemos aprovecharlo para atraer talento". Varios planes de expansión La nueva planta, la primera de coches creada íntegramente desde cero en España en más de treinta años, comenzará a trabajar a toda máquina gracias a la gran aceptación que ha tenido el proyecto, incluso en fase preindustrial. "Ya tenemos 7.500 personas en la lista de espera para poder comprar y, como ya anunciamos, tenemos un acuerdo con el operador de rent-a-car OK Mobility para venderles 5.000 en los próximos tres años", señala Espinosa de los Monteros, antes de destacar unas cifras que superan con creces las 2.000 unidades que les habían encargado hace poco más de un mes. Pero sus planes de crecimiento y expansión no se quedan ahí, sino que van ampliándose a una red de concesionarios y distribuidores a lo largo de Europa: "Ya tenemos puntos de venta en Italia y Francia, además de España". Lo cierto es que las novedosas prestaciones del Big han logrado captar la atención del sector desde el primer momento. "La gente se ha interesado en fase industrial, solo por el diseño y el mensaje que hemos dado" apunta. Un interés inicial que podría ser clave para el futuro de una startup con muchas ideas y unos planes de producción más que trabajados para dar cabida a otros modelos diferentes. "Ya están diseñadas versiones alternativas sobre la misma plataforma de producción", indica. A pesar de que todavía es temprano, los cerebros del proyecto ya tienen en mente distintas variantes: "Una es off-road (todoterreno), con el mismo chasis y la misma unidad de potencia, únicamente variando la altura de la suspensión y el tipo de rueda". Pero no es la única, sino que también podrían llevar a cabo la denominada "versión delivery", según detalla Espinosa de los Monteros: "Nos gustaría convertir el mismo coche, con la misma base, para distribución de paquetería o servicios similares". Detrás de este prometedor rendimiento se encuentra una estructura de chasis superior desarrollada con un composite ultraligero de fibra de lino, con un peso de únicamente 45 kilogramos. La gran mayoría de la masa se concentra en la zona inferior del chasis, en los elementos de seguridad que resisten impactos y en su tren de potencia. Una solución de ingeniería de materiales avanzada que aborda de forma directa uno de los grandes retos de los vehículos eléctricos: el exceso de peso. Gracias a esta eficiencia, defienden desde Liux, el Big ofrecerá un ahorro de consumo "sin precedentes". Según sus cálculos, el coste energético para recorrer 100 kilómetros se sitúa en tan solo 1,4 euros (medido sobre un coste de luz doméstico de 0,20€/kWh).