Liza Minnelli cumple 80 años: la evolución del estilo de la artista que superó todas las expectativas
2026-03-12 - 17:03
Uno pensaría que el que tu madre sea una de las estrellas más grandes de Hollywood es lo mejor que te puede pasar, una vida sin complicaciones, a todo hecho y plagada de contactos que te hacen mucho más fácil entrar (y triunfar) en la industria. Sin embargo, Liza Minnelli jamás ha considerado haber nacido en una cuna de oro. La artista vivió a la sombra de Judy Garland, la eterna Dorothy de El mago de Oz, cuya muerte le supuso tanto un soplo de aire fresco como una condena. Ya desde pequeña sabía que había "días buenos" y "días malos" en los que su madre no salía de su habitación, convirtiéndose en su cuidadora con tan solo 13 años. "Era la cuidadora de mi madre: enfermera, médica, farmacóloga y psiquiatra, todo en uno. Perdí la cuenta de las veces que llamé a los médicos para decirles que se había quedado sin pastillas. Les decía: 'Soy una niña, por favor, ¡rellenen la receta de mi madre!'", contaba la actriz a People. Hoy, 12 de marzo, Liza Minnelli cumple 80 años y para celebrarlo, la artista ha decidido lanzar sus memorias, Kids, Wait Till You Hear This!, donde se sincera sobre la tormentosa relación que tuvo con su madre, sus matrimonios fallidos, los abortos que tuvo a lo largo de su vida que acabaron con su deseo de ser madre y sus adicciones, confesando que lleva 11 años sobria: "Es la victoria personal más grande de mi vida". Su vida ha estado desde el principio bajo el escrutinio público, viéndola crecer y cómo ha evolucionado su estilo a lo largo de estos años. Para celebrarlo, hacemos un repaso de sus mejores looks que la han acompañado mientras se convertía en una gran estrella por méritos propios. Sus primeros años en la televisión Antes de debutar como Sally Bowles en Cabaret, pudimos ver a Liza Minnelli en televisión, en ocasiones con su madre. En esta época no había rastro del icónico pixie que lleva siendo parte de su imagen más de 50 años después, apareciendo en pantalla con una larga melena oscura, flequillo y, por supuesto, el bouffant típico de la década de los 60. Cabaret, su salto a la fama Cabaret abrió las puertas del estrellato a Liza y redefinió la identidad estética de la actriz y cantante con el arriesgado corte avant garde y geométrico, con mucho dramatismo. Era el fiel reflejo de la teatralidad de principio de los años 70, cuando la moda era más experimental y andrógina, pero sobre todo de la liberación estética que se vivió en aquella época. Studio 54 se convierte en su segunda casa No se puede hablar de los años 70 sin nombrar la influencia que tuvo Studio 54, sobre todo en la vida de Minnelli. La artista convirtió la sala en su segunda casa, junto a con el diseñador Halston y Bianca Jagger, todos sinónimo del glamour neoyorkino. Allí podíamos encontrar a Liza vestida con looks de tejidos fluidos como la seda, en vestidos o monos monocromáticos que la acompañaban en cada movimiento en la pista de baile, convirtiéndose en el centro de todas las miradas. Los 80 y la era del maximalismo Si los años 70 fueron el minimalismo para Liza Minnelli, en los 80 la artista se fue al otro extremo, con un estilo mucho más teatral y exuberante. Prueba de ello es el look que llevó en la gala Night of 100 Stars, un conjunto de flecos y pedrería que acompañaban a su maquillaje marcado y peinado con mucho volumen. La cantante se consolidaba como una de las grandes divas de la industria, dominando tanto los escenarios como la alfombra roja y, por supuesto, a los paparazzi que la perseguían a todas partes. Musa de la moda andrógina En los 90 Minnelli volvió a convertirse en musa de la moda, esta vez de la mano de Bob Mackie, donde los estilismos más andróginos que eran tendencia en aquella época se mezclaban con el glamour de las lentejuelas, pantalones de sastre y el brillo, mucho brillo. Esto lo vemos en el look que llevó a los Premios Tony de 1996, donde escogió un traje unisex y minimalista, al que le dio el toque especial con una chaqueta y un top de lentejuelas. En la actualidad Aunque actualmente no tiene muchas apariciones públicas, Liza suele brillar con un estilo más atemporal y cómodo, pero sin perder la teatralidad que la ha caracterizado siempre. En estas ocasiones apuesta tejidos con textura, bordados o accesorio llamativos que combina con siluetas amplias y un maquillaje más refinado, como el que llevó a los Premios Oscar del 2022. La artista hizo de un traje negro un look inolvidable al dejar a la vista las mangas de una camisa fucsia que contrastaba con la oscuridad del conjunto, reflejando la moda en las estrellas de más edad: un homenaje a su propia historia, con mucha elegancia y adaptada al presente.