"Lloraba todo el día": Los protagonistas de 'Los Bridgerton 4' tienen algo que decir sobre el episodio más devastador de la serie
2026-03-05 - 06:03
[ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LOS BRIDGERTON, TEMPORDA 4, PARTE 2] Los Bridgerton es, en esencia, una burbuja de amor en tonos pastel que idealiza la Regencia haciéndola más inclusiva, más familiar, con más finales felices. En cuatro temporadas, la serie nacida de los libros de Julia Quinn ha explorado el mercado matrimonial desde todos los ángulos, pero rara vez se ha vuelto realmente cruda, limitándose a triángulos amorosos, chismorreos perjudiciales, reputaciones destruidas o traumas pasados. A diferencia de La reina Carlota, que sí se atrevió a ahondar a través del género romántico en los problemas de salud mental y, de paso, nos arrancó más de una lagrimilla, la serie madre se ha resistido a cambiar la paleta azul pastel por colores más apagados... hasta ahora. La Parte 2 de su cuarta temporada, ya disponible en Netflix, contiene el episodio más trascendental y desolador de Los Bridgerton. Curiosamente, es la entrega más fantasiosa, que arranca como un cuento de hadas, la que más se pega a la realidad en sus últimos capítulos otoñales, la que reflexiona sobre el clasismo y por fin pone el foco en esos empleados que sobreviven más que viven, sirviendo a los apellidos más rimbombantes y privilegiados de Mayfair. Pero todo esto no es nada comparado con el séptimo episodio, El más allá, que da un volantazo inesperadamente enérgico. El invierno que pasa, el sexto capítulo de la cuarta temporada, finaliza con un grito desgarrador. Francesca (Hannah Dodd) entra en su dormitorio y encuentra a su marido, John Stirling (Victor Alli) tendido en la cama. Está muerto. El personaje había achacado su cansancio y sus jaquecas al trabajo, pero el dolor de cabeza ha resultado ser consecuencia de un aneurisma que ha provocado su fallecimiento. A partir de ahí, todo cambia. La muerte de John Stirling en 'Los Bridgerton' La muerte de John no sorprenderá a los lectores de Quinn, que sabían que Francesca enviuda antes de que arranque su gran historia de amor en El corazón de una Bridgerton. Sin embargo, ni siquiera ellos habían sido testigos de los estragos de esta pérdida en los protagonistas, ya que en las novelas es algo que pasa en segundo plano. El séptimo episodio, El más allá, profundiza en el duelo en todas sus formas: Francesca refleja el dolor por el adiós y la culpabilidad por el linaje interrumpido; Violet (Ruth Gemmell), el recuerdo de otro luto aún presente; Benedict (Luke Thompson), la frustración acumulada; Hyacinth (Florence Pugh), el miedo a la pérdida. El fantasma del patriarca Edmund Bridgerton (Rupert Evans) sobrevuela a los protagonistas mientras despiden a John. Nunca antes una historia de Los Bridgerton, ni siquiera La reina Carlota, se había teñido tan de negro, en su diseño de producción y su vestuario, pero también en su guion, que incluso se atreve a sumar una incómoda escena en la que Francesca se somete a un examen médico para comprobar si está embarazada. Sus actores afirman que estaban emocionados por vestirse de negro por primera vez, pero admiten que fueron secuencias difíciles de rodar por su gran carga emocional. "Lo maravilloso de Los Bridgerton es que cada temporada te lleva por un camino ligeramente diferente y la serie se expande", cuenta Thompson en su entrevista para CINEMANÍA a su paso por Madrid: "Siempre ha habido muerte en Los Bridgerton. La más importante, por la que la familia se ha mantenido unida durante tanto tiempo, es la del padre. Pero ahora tenemos una muerte ahí mismo y es emocionante, sobre todo en esta entrega que explora la fantasía y la realidad". Para el protagonista de esta temporada es un capítulo especialmente complicado. Ante la ausencia de Anthony (Jonathan Bailey), Benedict tiene que cuidar de su familia, sobre todo de Francesca (su conversación ante el piano es una absoluta delicia), mientras se ve abrumado por su propia tristeza por lo ocurrido y su enfado por no poder estar con Sophie (Yerin Ha): "Es muy interesante ver a tu personaje en un registro totalmente diferente y, además, la muerte resulta interesante porque es lo opuesto a la vida, pero a la vez es lo que hace que la vida sea importante". "Benedict transita un estado perpetuo de: 'Viviré para siempre, puedo seguir adelante sin comprometerme con nada, fluyendo'. Y una muerte como esta puede ser un golpe de realidad: 'Tengo que ser real, el tiempo está pasando y quiero que mi vida signifique algo'. Para Benedict, es bueno porque él es esta persona perfectamente estructurada y te permite destruirla de alguna forma y ver qué pasa", asegura Thompson, que añade que le alegra haber podido ver "explotar" al artista. Hannah Dodd, que da vida a Francesca, reconoce que adora las escenas que reúne a todos los actores en el set, pero, esta vez, el reencuentro tuvo un sabor amargo al tratarse de la despedida de John: "Hacía mucho que sabíamos que iba a pasar, solo que no sabíamos cuándo y sentíamos esa anticipación. Victor y yo queríamos asegurarnos de que la historia fuera respetada y contada en su totalidad. Y él ha hecho un gran trabajo asegurándose de que la gente se enamorase de este personaje para que así su muerte impacte en la audiencia". La actriz recuerda esos días de rodaje como "un momento raro", ya que tuvo que compaginarlos con otro proyecto, "un musical muy emotivo, así que fueron unos meses en los que lloraba todo el día". Sin embargo, está orgullosa del resultado del episodio porque no solo permite avanzar a Francesca, sino que también "impacta en muchos personajes y su desarrollo, y ayuda a que la serie siga adelante". "Espero que impacte en la audiencia, espero que hayamos hecho un buen trabajo contando esta historia y haciendo justicia a John", insiste. El episodio 7 conecta directamente con el relato de Francesca, también en su tono. Dentro de la saga de Quinn, El corazón de una Bridgerton es la novela más diferente, más devastadora, más madura: "Es bonito que el libro de Francesca sea diferente del resto, como este episodio, pero en las páginas John muere nada más empezar la historia y me alegra haber podido explorar totalmente el romance entre ellos en pantalla antes de continuar". A la espera de saber si Francesca se adelanta a Eloise (Claudia Jessie) como protagonista de la quinta entrega, o si la serie respeta el orden literario y toca esperar hasta la sexta, Los Bridgerton ha dado un paso adelante trascendental en el relato de la hermana pianista y, de paso, ha lanzado su capítulo más arriesgado, significativo y, sí, devastador.