Lo que nos enseña Annaud en ‘En busca del fuego’ sobre la evolución humana
2026-01-31 - 10:25
Decía Juan Luis Arsuaga, codirector de Atapuerca durante más de tres décadas, que todos los seres, incluidos los monos o los delfines, han evolucionado, solo que en direcciones diferentes. El problema actual es que todavía existen muchas incógnitas sobre ese árbol que es como se entiende el proceso evolutivo del hombre. En 1991, Jean-Jacques Annaud sorprendió con En busca del fuego, una película dramática sobre la convivencia prehistórica entre diferentes especies de homínidos. Aunque ya comentamos algunos de sus fallos históricos, hoy vamos a repasar la compleja coexistencia entre los diferentes grupos que aparecen en la película. En la cinta salen tres grupos en distintos estadios evolutivos. Los Ulams son los protagonistas, comunidad de neandertales (Homo neanderthalensis) de cazadores que conocen y conservan el fuego pero no son capaces de producirlo. Frente a ellos se muestra un grupo anatómicamente más primitivo que se puede asociar al Homo erectus y con un comportamiento violento contra los neandertales. Finalmente, la película introduce al "hombre moderno", el Homo sapiens, nuestra especie, que convive con los neandertales. Homo erectus, el gran explorador El erectus es la primera especie que sale de África y emprende la gran aventura de colonizar el resto de los territorios, probablemente en busca de nuevos territorios de caza. Se estima que surgió hace 1,8 millones de años hasta su extinción hace unos 300.000 años. La larga duración de esta especie generó diferentes líneas evolutivas, como los que se quedaron en África, denominado el Homo ergaster o el Homo heidelbergensis, la evolución de la especie que ocupó Europa centro y sur hace 600.000 años. Los erectus y los neandertales provienen de una línea común, compartiendo ciertos rasgos morfolóficos arcaicos como la frente huidiza o la ausencia de mentón, sin embargo los neandertales representan una especialización evolutiva como el uso de herramientas más complejas (cultura musteriense) o un mayor volumen cerebral. Al comienzo de la película se informa que todo comienza hace 80.000 años, una fecha que imposibilita la coexistencia de las tres especies. El Homo erectus de las primeras escenas atacando a los neandertales, tiene rasgos más cercanos a los primeros grupos que aparecieron en África, muy alejados de su evolución europea. Sin embargo, la cronología hace imposible que erectus, neandertales y sapiens convivieran en Europa. La película parece ambientarse en la Europa del Paleolítico Medio (hace entre 350.000 y 40.000 años), que debido a la presencia de sapiens, podemos suponer que en los momentos finales hacia el Paleolítico Superior, cuando convivieron sapiens con neandertales antes de su extinción definitiva. El antepasado común Se trata de una de las grandes incognitas actuales de la ciencia, conocer el antepasado común de sapiens y neandertales. Hay unanimidad en que provienen de líneas separadas aunque de una especie común, que en origen lejano fue el Homo erectus. Lo más probable es que los heidelbergensis se neandertalizaran, pero eso no sucedió con los sapiens. Heidelbergensis y neadertales surgieron en Europa mientras que los sapiens tienen su origen en África hace unos 300.000 años. Existen diferentes teorías como las que sitúan al Homo antecessor o al heidelbergensis como ese antepasado común. ¿Y el fuego? Aunque se trata del hilo conductor de la historia de Annaud, nos ofrece una visión muy distorsionada de la prehistoria. Ya los erectus y heidelbergensis dominaban el fuego y por supuesto los neandertales, es decir, no solo lo conocían sino que sabían generarlo. En la película, hace 80.000 años, los neandertales luchan por mantener el fuego activo cuando lo consiguen, algo que dista de lo que conocemos hoy en día. Se estima que era algo controlado por las especies desde hace más de 500.000 años. El uso del fuego fue trascendental en el desarrollo evolutivo de las especies, ya que permitió cocinar los alimentos, facilitando la digestión y la absorción de nutrientes, como las proteinas de la carne, lo que significó un progresivo aumento del desarrollo cerebral.