Lola Lolita da la última hora sobre la evolución de su ojo
2026-02-03 - 20:55
A principios de este año, Lola Lolita se sometió a una operación para acabar con las molestias que sufría en el ojo por un "cúmulo de orzuelos y blefaritis" que le había llevado al límite en los últimos meses. Ahora, con el párpado menos inflamado y mientras continúa recuperándose, la tiktoker ha dado la última hora sobre su vida a través de YouTube. Así, en una charla íntima desde el sofá de su casa, la influencer ha vuelto a hablar de los problemas de estrés y ansiedad que podrían estar relacionados con los 'brotes' de esta afección, los cuales le obligaron a cancelar numerosos compromisos profesionales ante la imposibilidad de maquillarse. "Espero que esto sea un punto y final. Este año creo que voy a estar mucho más feliz y tranquila", aseguró. Con esta mentalidad, la creadora de contenido busca empezar de cero tras afrontar un año muy complicado para ella, marcado por la pérdida de uno de sus mayores pilares, su abuelo, y la mediática ruptura con el tiktoker Ibelky. "Se me juntaron muchos duelos y muchas cosas que, realmente, no pasé. Seguí funcionando en automático, reprimiéndolas", confesó. En este sentido, Lola Moreno, como se llama en realidad, subrayó la importancia de dedicarse tiempo a uno mismo para lograr soportar el dolor que, inevitablemente, se requiere para sobrellevar la fase del duelo. "Llegó un punto en que me di cuenta de que no era feliz. 'Lo tengo todo, pero no soy feliz. No tengo ganas de vivir, ni de hacer nada'", relató. De la mano de su círculo más cercano y del acompañamiento psicológico, la influencer, quien aun sigue yendo a terapia, fue recuperando poco a poco su estado anímico, al tiempo que aprendía a "curar y sanar" algunos de los asuntos que hasta entonces había mantenido reprimidos. "Lo de que el tiempo lo cura es una realidad", señaló. Como muestra de esta época de cambios, su actual casa en Madrid —en la que reside desde hace dos años en situación de alquiler junto a su perrita, Brownie, y sus tres gatos— habría experimentado a su vez una radical transformación, gracias a la incorporación de elementos personales y decorativos que le han dotado de un carácter más hogareño. "No paso mucho tiempo en casa, pero cuando lo hago me gusta estar feliz en lo que me rodea", expresó Lola. Aun así, su etapa en Madrid no resulta tan idílica como podría parecer. Y es que, aunque se compró una propiedad en la capital y se siente "muy cómoda" viviendo en una zona tan céntrica y conectada de la ciudad, la tiktoker echa en falta el estilo de vida que le ofrecía su Elche natal. "Estoy acostumbrada a vivir muy cerca del mar, vivir con la tranquilidad y un clima más agradable que en Madrid", comentó. Pero no solo eso, ya que, a lo largo de los últimos meses, la joven de 23 años se habría dado cuenta también de que es una persona "muy familiar" y que, en tal sentido, necesita vivir cerca de sus seres queridos. "Ver a mi yaya cuando quiera, que de repente mi madre me despierte con el desayuno... No sé, tener a mi gente y a mis amigos de toda la vida". No obstante, por el momento no se plantea abandonar la capital, ya que gran parte de los compromisos y circunstancias de su vida profesional la mantienen arraigada allí. "En Madrid la vida va muy deprisa, no encuentro sitios en los que tener mucha paz", enumeró Lola sobre la peor cara de su vida en Madrid, y agregó: "Y el clima, sobre todo el clima. Aquí no hay tanto sol como allí. Hay gente a la que le parece una tontería, pero a mí me afecta".