'Los Bridgerton' entra en crisis después de Benedict: el dilema de Eloise y Francesca
2026-03-06 - 06:03
[ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS DE LOS BRIDGERTON, TEMPORADA 4, Y LOS LIBROS] Benedict (Luke Thompson) llegó a Los Bridgerton abrazando el rol de hermano jovial y libre de etiquetas, de artista bohemio que se rebelaba contra el mercado matrimonial balanceándose en unos columpios con Eloise (Claudia Jessie), de espíritu amable y divertido que contrarrestaba con el ceño fruncido del primogénito Anthony (Jonathan Bailey). A ese carácter juguetón y rompedor se le sumó el carisma y la gestualidad irresistibles de Luke Thompson, y el personaje no tardó en robarse los corazones de la audiencia desde el asiento de atrás. Sí, gran parte de la audiencia suspiraba por Simon Basset (Regé-Jean Page), pero qué bien flirteaba Benedict con la modista de fondo. Vale, nadie superará a Anthony saliendo de un lago, ¿pero y lo mucho que disfrutamos de Benedict desnudándose en nombre del arte? Bueno, Colin (Luke Newton) tuvo su momento carruaje, pero Benedict le hizo sombra con un trío desatado. La cuarta temporada de Los Bridgerton por fin ha puesto el foco sobre el hermano más querido por el público que sufrió el retraso de su entrega cuando Netflix adelantó el libro de Colin. Y, por suerte, Benedict ha convencido. Su historia de amor con Sophie (Yerin Ha), una reinterpretación de La cenicienta pero, sobre todo, una acertada reflexión sobre el clasismo, ha satisfecho a los fans (aquí puedes leer nuestra crítica). Pese a cargar con la siempre temible carga de las expectativas, la entrega de Benedict se ha posicionado entre las favoritas junto a la de Anthony o el spin-off La reina Carlota. Ahora, tras el final de 'Benophie', Netflix encara un nuevo desafío con Los Bridgerton, probablemente el más difícil y trascendental hasta el momento. Con dos temporadas más confirmadas, la serie despide a los adorados hermanos mayores de la ficción y se enfoca en las hermanas Bridgerton por primera vez desde la primera entrega, sobre Daphne (Phoebe Dynevor). Sabemos que los próximos episodios pertenecen a Eloise (Claudia Jessie) y Francesca (Hannah Dodd), aunque todavía desconocemos quién llegará antes. Ambas tendrán que defender con ahínco un trono demasiado acostumbrado a un hombre y asegurar el final de la saga. De Anthony a Benedict, los favoritos de los lectores Los Bridgerton llegó a Netflix en diciembre de 2020 y arrasó con todo, no tanto por Daphne como por ese Duque que encandiló a la audiencia; tanto es así que muchos espectadores aseguran no haber vuelto a la ficción por la ausencia del personaje. Simon fue la puerta de entrada a esa Regencia reinterpretada por Shonda Rhimes, de música anacrónica y nobles racializados. Anthony nos dio la mejor temporada (y a Jonathan Bailey en todos lados), y Colin y Penelope (Nicola Coughlan), la más esperada por los lectores. Ahora ha llegado Benedict, el favorito de los espectadores. Cabe aclarar que, en seis años y cuatro temporadas, la serie ha lanzado sus temporadas más prometedoras. Los lectores de Julia Quinn siempre han sentido predilección por el libro 4, Seduciendo a Mr. Bridgerton, no solo porque trata sobre dos protagonistas presentados previamente como Colin y Penelope, sino porque en sus páginas se desvela la identidad de Lady Whistledown. Seduciendo a Mr. Bridgerton es la debilidad del fandom literario, El vizconde que me amó, pero el segundo tomo sobre Anthony, está considerado el mejor, un enemies-to-loves que aborda el trauma familiar por la muerte del patriarca y nos regala a Kate (Simone Ashley en la serie), uno de los mejores personajes femeninos de Quinn. Anthony y Colin son los mimados de los lectores y sus tramas han mejorado en pantalla al revestirse de una sensibilidad moderna. En cuanto a Benedict, si bien su novela, Te doy mi corazón, es una de las más predecibles, contiene un poderoso mensaje sobre el clasismo en la Regencia que Los Bridgerton ha sabido elevar. Además, como decíamos, Benedict es el niño bonito de los espectadores desde la primera temporada y la suya no ha hecho sino revalidar este título. Con el Bridgerton artista, la apuesta ha vuelto a consolidarse como fenómeno de Netflix, haciendo vibrar a la audiencia con un romance más profundo y ligado con la realidad social, y con un séptimo episodio que marca un punto y aparte en la ficción. La subida ha sido descomunal, pero con ella llegan nuevas expectativas en un futuro que no cuenta con los hermanos favoritos. ¿Será la bajada igual de apoteósica? Eloise y Francesca, retos, potencial y posibilidades Con su cuarta temporada, Los Bridgerton ha alcanzado ese clímax que Francesca desconoce, un punto álgido que ha cumplido con lo prometido y ha dejado con ganas de más. Cualquiera diría que ha pavimentado el camino para Eloise y Francesca cuando en realidad ha hecho más visibles los escollos. Entre los hándicaps que enfrentan las hermanas, destacan el machismo intrínseco cuando las mujeres tomando el mando de la narrativa y, sobre todo, la homofobia que ya hace ruido ante la posibilidad de que Francesca tenga el primer amorío lésbico de la familia. La temporada de la hermana pianista, adaptación de El corazón de una Bridgerton (libro 6), debería traer un cambio de todo radical, igual que pasó con las novelas. El episodio 7 de la cuarta entrega se contagia de esa trama más oscura y madura que encontramos en las páginas de Francesca, con la protagonista lidiando con la culpa tras la muerte de John (Victor Alli) por volver a abrirse al amor con Michael, primo de su difunto esposo. La serie ha optado por hacer de Michael una mujer, Michaela (Masali Baduza) y muchos seguidores ya miran con recelo, incluso con desprecio, este cambio. Tanto es así que Hannah Dodd ha asegurado que su principal preocupación es proteger a Masali Baduza de cualquier odio que pueda recibir. Si el lector más purista es capaz de dejar a Michael en las páginas y la audiencia se sacude los prejuicios, tal vez se sorprendan con el mejor romance de la apuesta, un vínculo con bagaje, cimentado sobre el dolor, el remordimiento y las segundas oportunidades. ¿Será mucho pedir? En cuanto a Eloise, Claudia Jessie ha hecho de la hermana alérgica al matrimonio una mujer con matices, temerosa de que la sociedad la encorsete, algo soberbia en su aproximación a las relaciones ajenas desde su posición privilegiada, pero que poco a poco ha ido abriéndose a la posibilidad de amor. Sin embargo, su novela, A sir Phillip, con amor (libro 5), podría decepcionar a los espectadores si la adaptación no opta por meter mano en varios aspectos de la trama. Su romance con Phillip Crane (Chris Fulton en la primera temporada), un aficionado a la botánica con dos hijos a su cargo, arranca de forma epistolar y lleva a la protagonista a huir a la mansión en la campiña de su interés romántico para ver si son compatibles en caso de casarse. Sin dar demasiados detalles, su historia cae en el patrón narrativo favorito de Quinn, el siempre socorrido matrimonio obligado que desemboca en amor, ese que ya vimos en las páginas con Daphne y Anthony. Pero, además, Phillip es una media naranja huraña y egoísta (menos con sus plantas), un personaje que resulta plano, antipático y totalmente hermético. Como vemos, Eloise se enfrentará a un reto mayúsculo cuando llegue su turno: mejorar el material original más insulso de Quinn. A la espera de que Netflix confirme el orden de llegada de las hermanas para las próximas dos temporadas, sea quien sea la primera en ponerse al frente, ambas tendrán que desafiar a una audiencia fidelizada a base de romances más convencionales y masculinizados. Tienen el talento de sus actrices, que brillan especialmente en la Parte 2 de la cuarta temporada, y a un grupo de guionistas que ha demostrado no temer los cambios ni los giros tonales. De Eloise y Francesca depende también asegurarse el remate a Los Bridgerton con Hyacinth (Florence Hunt) y Gregory (Will Tilston). Suerte que, como mujeres, están acostumbradas a acallar infravaloraciones y alcanzar solas el clímax.