'Los Bridgerton', 'Outlander', 'Wicked'... Conoce a Jack, la nueva estrella equina
2026-01-26 - 06:09
Moreno, atlético, de mirada penetrante y con pelazo. La descripción podría encajar sin esfuerzo en el perfil de cualquier actor de moda, pero en este caso no hablamos de un actor humano. Jack es un caballo y, sin embargo, su presencia se ha convertido en una constante reconocible en algunas de las producciones más exitosas de los últimos años, tanto en la pequeña como en la gran pantalla. Lo has visto galopar junto a Sam Heughan en Outlander, ser escrupulosamente profesional en escenas clave en Los Bridgerton y acompañar a Jonathan Bailey en Wicked. También es la montura de Liam Hemsworth en la nueva temporada de The Witcher, así como en la serie de Netflix A rienda suelta (Free Rein). Su currículo no se detiene aquí y también ha aparecido en Maléfica y en el vídeo musical Love Again de Dua Lipa. Pero para quienes trabajan con él, Jack no es solo “un caballo bonito ante la cámara”, sino un profesional con experiencia, carácter y una trayectoria que explica por qué directores y actores lo reclaman una y otra vez. Un vínculo que va más allá del guion Sam Heughan, conocido mundialmente por interpretar a Jamie Fraser en Outlander, ha pasado buena parte de su carrera en pantalla a lomos de este caballo. Con el tiempo, esa experiencia se ha traducido en un vínculo real con su coprotagonista equino. Tal y como recogía HorseNation, el actor llegó a bromear sobre el hecho de que Jack estuviera ‘pluriempleado’ en otras producciones, insinuando cierta rivalidad cuando el caballo apareció también en proyectos protagonizados por Jonathan Bailey. El actor de Los Bridgerton, por su parte, no quiso conformarse con cualquier montura durante el rodaje de Wicked. Según él mismo ha explicado, pidió expresamente trabajar con Jack, al que define como una leyenda. El cruce de comentarios fingiendo rivalidad entre ambos actores, siempre en tono distendido, revela algo que quienes conocen bien el mundo ecuestre tienen claro desde hace tiempo, y es que cuando se crea una conexión real con un caballo concreto, sustituirlo no es nada sencillo. En medio de este peculiar triángulo de admiración se encuentra el equipo de Steve Dent Stunts (SDS), una de las compañías más respetadas en la preparación y coordinación de caballos para grandes producciones audiovisuales, como Gladiator. Son ellos quienes entrenan, cuidan y evalúan a Jack, y quienes toman las decisiones finales cuando una escena no es segura o adecuada para el animal. Si Jack tiene un actor favorito, desde luego, se han resistido a contárnoslo. Quién es Jack fuera de cámara Jack tiene 21 años y nació en Sussex del Este, cerca de Battle, en el sur de Inglaterra. Procede de un cruce entre un frisón y un cob galés de tipo D, una combinación que explica tanto su imponente presencia como su versatilidad física y mental. “Es juguetón, curioso y cariñoso”, nos explica Freya Baxter, coordinadora del departamento de caballos en SDS, que trabaja directamente con él en los rodajes. Cuando no está delante de una cámara ni preparándose para una escena concreta, Jack pasa el tiempo en el campo, en compañía de otros caballos. No sigue una rutina de entrenamiento intensiva fuera de los periodos de rodaje porque, como señala Freya Baxter, es uno de los caballos más experimentados y utilizados del equipo. Frisón y cob galés: una mezcla con historia El frisón es una de las razas más reconocibles del mundo equino, originaria de los Países Bajos. Tradicionalmente utilizado como caballo de tiro y de guerra, destaca por su musculatura, su cuello arqueado y su característico pelaje negro. A lo largo de los siglos ha sido seleccionado por su resistencia y su temperamento equilibrado. El cob galés, especialmente el tipo D, procede de Gales y fue criado como un caballo fuerte, versátil y fiable, capaz de trabajar largas jornadas en condiciones difíciles. Es conocido por su inteligencia y su facilidad para adaptarse a distintos entornos. La combinación de ambas líneas da lugar a animales potentes, expresivos y mentalmente muy estables, cualidades muy valoradas en el sector audiovisual cuando se trata de trabajar con animales. ¿Nacen o se hacen los caballos ‘de cine’? Para Freya Baxter, la respuesta no es excluyente. “Creo que los caballos nacen con su propia personalidad, pero esta puede moldearse a lo largo de la vida, igual que ocurre con las personas”, explica. En el caso de Jack, su carácter curioso y amable se ha visto reforzado por años de trabajo bien gestionado, experiencias variadas y una relación de confianza con sus cuidadores. Esa confianza es imprescindible cuando se trabaja con animales en entornos de alta presión. Cámaras, focos, ruidos, equipos numerosos y actores sin experiencia en montar a caballo pueden suponer un desafío considerable. Según la portavoz de SDS, lo más importante es que el caballo conozca su papel y confíe plenamente en quienes lo manejan. “Ha trabajado en la industria el tiempo suficiente como para que todo ese ‘jaleo’ sea ya lo normal para él”, señala en la entrevista para 20minutos.es. Bienestar animal en grandes producciones Lejos de la imagen romántica del caballo obediente que aguanta cualquier situación, el trabajo en cine y televisión exige protocolos estrictos. En SDS no existen normas rígidas aplicables a todos los casos por igual. Cada jornada se evalúa de forma individual, teniendo en cuenta el tipo de acción, el número de repeticiones, las condiciones meteorológicas, el terreno, la atmósfera del set y el estado físico y emocional del animal. El equipo se reserva siempre el derecho a interrumpir o cancelar una escena si considera que puede afectar negativamente al caballo. Las pausas para beber, comer, estirar las piernas o simplemente desconectar forman parte del proceso, y no una concesión excepcional. Lo que el público no ve En pantalla, Jack aparece sereno, concentrado y con una presencia poderosa. Fuera de ella, sin embargo, es un caballo con más personalidad. “Salvo cuando se mete en su papel de ‘sensato’ para trabajar con los actores y frente a las cámaras, con nuestro equipo Jack siempre es el mismo bromista de siempre”, cuenta Freya. Esa faceta, invisible para el espectador, es también parte de lo que define quién es. Mientras los focos sigan encendiéndose y las historias sigan necesitando caballos capaces de sostener escenas complejas con seguridad y respeto, Jack probablemente seguirá apareciendo en producciones de primer nivel.