Los dos motivos por los que marzo será un mes clave en más de una década para ver auroras boreales
2026-03-06 - 16:13
Las auroras boreales son uno de esos fenómenos que todo el mundo quiere observar una vez en su vida y, en meses recientes, algunos ciudadanos han corrido con la suerte de verlas, incluso desde España. A priori, esto puede parecer algo extraño, pues estamos acostumbrados a relacionar estas luces en el cielo con los polos o las ciudades del norte de Europa. En este sentido, cabe destacar que las auroras boreales se producen cuando los electrones que provienen del viento solar colisionan con el campo magnético de la Tierra, pero este los desvía a sus puntos más débiles, que son los polos. Sin embargo, que las auroras sean visibles en latitudes más bajas como las de la Península Ibérica tiene su explicación, que no es otra que una alta intensidad de actividad solar. El sol en su punto más álgido de actividad Uno de los motivos por los que desde hace meses se puede vivir con más intensidad la aparición de auroras boreales se debe a que la actividad solar está en su punto álgido. En una reciente entrevista que desde 20minutos hicimos a David Montes Gutiérrez, profesor titular de Astrofísica en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigador del Instituto de Física de Partículas y del Cosmos (IPARCOS), el experto aseguró que en estos momentos el Sol está produciendo fulguraciones intensas y eyecciones de masa coronal (CME). El experto explicó a nuestro medio que la gran estrella "presenta una periodicidad en la aparición de las manchas solares". Un ciclo completo que se repite cada 11 años, y el actual comenzó en el año 2019, por lo que ahora se estaría alcanzando el máximo solar. Un actividad que coincide durante marzo con el segundo motivo: el equinoccio. Llega el fenómeno astronómico conocido como equinoccio A la intensa actividad que está registrando el Sol, hay que añadirle que este 20 de marzo se produce el fenómeno astronómico del equinoccio, cuando el Sol se sitúa sobre el ecuador y da inicio a la primavera. Este ocurre dos veces al año, durante este mes y en septiembre, y provoca que tanto el día como la noche tengan una duración similar en todo el mundo. Este fenómeno astronómico hace además que los rayos solares alcancen la zona intertropical con mayor intensidad, por lo que la luz y el calor llega a ambos hemisferios de la misma forma. Esto sumado a la intensa actividad solar, propiciará, por tanto, que los vientos solares lleguen e interactúen mejor con la Tierra, aumentando así la posibilidad de presenciar más cantidad de auroras boreales y las más intensas registradas en una década. La actividad solar marcará si esto se convierte en realidad.