Los efectos que un petróleo a 100 dólares tiene para la economía española
2026-03-23 - 04:20
Antes de que lea estas líneas, la guerra en Oriente Próximo, el bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques cruzados a instalaciones energéticas y a buques mercantes en el Golfo Pérsico ya han disparado el precio del petróleo cerca de un 56% en las tres semanas que se prolonga ya el conflicto en la región. El barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, cerró el pasado viernes en 112 dólares. Las medidas de emergencia anunciadas por gobiernos y organismos internacionales, como la histórica liberación de reservas por parte de la Agencia Internacional de la Energía, han ayudado a calmar la tensión... pero sólo en parte. A medida que pasan los días y el precio del petróleo se mantiene por encima de la barrera de los 100 dólares el temor a su impacto en la economía global, y en particular en la española, aumenta. España es muy dependiente energéticamente, puesto que importa todo el petróleo que consume y prácticamente todo el gas. El año pasado compró 61,423 millones de toneladas de 'oro negro' con Estados Unidos como principal proveedor (representó el 15,2% del total) y Venezuela en caída libre por los aranceles de Trump, según la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores). Ese crudo se adquirió de media a 69,11 dólares el barril, muy por debajo de su nivel actual. Las tensiones actuales han llevado a los mayores bancos de inversión del mundo a revisar al alza sus previsiones para el petróleo de cara a los próximos meses y a situarlas en el entorno de los 110 dólares, como Morgan Stanley. Que el precio del crudo se mantenga en esos niveles puede tener un impacto "significativo en la economía española", explica a este diario Raymond Torres, director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas, la Fundación de las Cajas. De manera general, un incremento del precio del barril de un 10% suele elevar la inflación en al menos una décima (al precio actual serían no menos de cinco décimas), pero como también se han encarecido el gas, la electricidad y los fertilizantes, el efecto combinado podría ser de un punto más de inflación, según sus cálculos. "A partir de tres meses de precios (del petróleo) a ese nivel ya puede haber un impacto significativo de reducción del crecimiento y no solo en la inflación", señala Torres. El motivo es que afecta una variable clave para la economía, las expectativas de las familias y de las empresas. La incertidumbre creciente y la subida de la energía generan temor en los hogares, que se vuelven más cautos y miran más el bolsillo a la hora de comprar. Lo mismo sucede con las empresas, tanto en sus decisiones de inversión como en lo que tiene que ver con el empleo (se pueden frenar nuevas contrataciones, pero también subidas de salarios pendientes). El director de Coyuntura de Funcas precisa, además, que no solo importa la duración del conflicto, sino también su "severidad". La mitad de la energía que consume España es petróleo Antonio Sanabria, profesor asociado en la UCM e investigador en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales, incide en que casi la mitad de la energía que España consumió en 2024, último dato disponible, fue petróleo, mientras que la dependencia del gas se redujo porque en la producción de electricidad cada vez tienen un mayor peso las energías renovables. El economista recuerda que el 90% del transporte de mercancías en la España peninsular se realiza por carretera, por lo que un petróleo caro y unos precios de los combustibles en aumento se trasladan rápidamente en forma de costes más elevados a toda la cadena de producción. Transportar y fabricar cualquier bien va a ser más caro. El propio sector del transporte consideraba la pasada semana que el paquete de medidas fiscales aprobado por el Gobierno -que incluyen, entre otras, la bonificación de 20 céntimos por litro de combustible que ya se implementó a raíz de la invasión rusa de Ucrania- son "poco ambiciosas" e "insuficientes" porque únicamente cubren una parte del sobrecoste de las gasolinas, que puede acabar asfixiando al sector. Algo más optimista se muestra Miguel Cardoso, economista Jefe para España de BBVA Research. "La economía española está hoy mejor preparada que hace unos años. Hay una mayor dependencia de energías renovables, se han hecho inversiones para mejorar la eficiencia en el uso de combustibles no renovables", detalla a La Información Económica. A lo anterior añade la apreciación del euro, que implica un menor coste al pagar la energía, que se compra en dólares, así como el hecho de que los tipos de interés sigan en niveles bajos, esto es, que la financiación para las familias y las empresas siga siendo relativamente barata y que siga habiendo un buen acceso a la misma. Todo lo anterior "debería limitar el impacto" de un petróleo a 100 dólares para la economía nacional. En todo caso, sus estimaciones apuntan a que por cada 10% de incremento en el precio de esta materia prima, el coste en términos de actividad (de crecimiento de la economía) podría ser de unas dos o tres décimas. Si el crudo se mantuviese en los niveles actuales, podría restar entre un punto y un punto y medio al avance del PIB. El problema añadido de que el conflicto se enquiste "Todo el mundo se focaliza en el precio del crudo y está dejando de lado el margen de refino", advierte Antonio Aceituno, el director general de la consultora Tempos Energía. Este experto recuerda que un 40% del precio final de la gasolina y el diésel depende del petróleo, otro 20% del margen de refino y transporte y el 40% restante de los impuestos. El problema es que tanto China como India han dejado de exportar productos refinados que llegan a Europa y a otros lugares. "Si el conflicto se alarga, el problema del refino va a ir en aumento, y a la vez podríamos ver un petróleo de nuevo en 128 dólares", advierte y recalca que ante un escenario así las medidas del Gobierno "podrían quedar eclipsadas" tanto por la subida del crudo como por la del margen de refino.