Los expertos coinciden: el spin-off y la secuela que la crítica ha destrozado ya son lo más visto de la semana
2026-03-06 - 17:03
Tras una larga espera, Scream 7 y Marshals: una historia de Yellowstone han aterrizado bajo un fuego cruzado de reseñas demoledoras. Mientras la prensa especializada se pregunta cuánto más se pueden exprimir estas fórmulas, el público ha respondido de la única forma que entiende la industria: con una asistencia masiva a las salas y a sus televisores. La brecha entre el sector de la crítica y el gusto popular vuelve a ser, cuanto menos, digna de estudio. El regreso de Ghostface a las salas de cine ha sido, según los analistas, el punto más bajo de la franquicia. Con una calificación paupérrima del 31% en Rotten Tomatoes, Scream 7 ha sido tachada de aburrida y repetitiva, cayendo incluso por debajo de la denostada tercera entrega del año 2000. Sin embargo, los números cuentan otra historia. Pese a que la producción de Kevin Williamson fue un camino tortuoso, Paramount Pictures ya tiene la vista puesta en el futuro. De hecho, se rumorea que el rodaje de Scream 8 podría arrancar este mismo otoño. Aunque en su primer fin de semana solo ha recaudado 28,8 millones de los 50 invertidos, la inercia de la saga es tan potente que los planes de expansión siguen adelante... pese a quien pese. Érase una vez... en Yellowstone En el mundo del streaming, el universo de Taylor Sheridan ha vuelto a demostrar su carácter imbatible con Marshals: una historia de Yellowstone. El spin-off protagonizado por Luke Grimes como Kayce Dutton ha debutado en la CBS con una fuerza arrolladora, atrayendo a 9,52 millones de espectadores. Es un dato nada desdeñable si se compara con los 8,8 millones que logró el estreno de la quinta temporada de la serie madre, Yellowstone. Pese a que creativamente se le acusa de ser un procedimental rutinario y poco arriesgado, la serie ha convertido en el estreno más exitoso de la cadena desde 2018. Este fenómeno aparentemente incomprensible responde a la fascinación por los ya habituales universos expandidos, ecosistemas donde el espectador entra en busca de cobijo y familiaridad. En Marshals, la estructura es sencilla: un caso semanal, paisajes imponentes de Montana y ese aroma conservador que conecta con un sector que busca entretenimientos más aterrizados, sin tanta estridencia. Sentirse en casa En lo referente al fenómeno de sagas como la de Scream, por otro lado bastante regulares en cuanto a calidad, el éxito no siempre reside en la excelencia, sino en su acertada gestión de la nostalgia y el sentimiento de pertenencia. Para el seguidor incondicional, el valor de la obra no solo se mide por la profundidad del guion, sino por el respeto a unos códigos compartidos que muchos críticos, a menudo, no logran descifrar. En este suerte de purgatorio creativo en el que nos encontramos, si el estudio detrás de una película castigada por la prensa especializada garantiza el rodaje inmediato de una octava entrega, ¿estamos ante una crisis de calidad o ante un divorcio definitivo entre la criterio y el sentimiento? Quizá el verdadero experto no sea ya quien disecciona el cine desde un conocimiento profundo, sino aquel que está dispuesto a defender su franquicia favorita con su tiempo y su dinero, con el único objetivo de sentirse otra vez como en casa.