Los expertos coinciden: no hay que ahuyentar a los murciélagos de las casas
2026-03-06 - 07:13
Seguramente a mucha gente le haya pasado esto en su casa: estás tan tranquilo en el patio o asomado a la ventana al atardecer y, de repente, una sombra rápida cruza el cielo. Y es que a poco que haya un hueco en el tejado o una persiana que no movemos mucho, es posible que algún murciélago haya decidido instalarse. La reacción instintiva de la mayoría es el miedo o las ganas de espantarlos, pero la ciencia te dice todo lo contrario: tener murciélagos cerca es lo mejor que le puede pasar a tu hogar y a tu entorno. Lejos de las leyendas de Drácula o los mitos sobre enfermedades, estos pequeños mamíferos alados son, en realidad, los «guardianes silenciosos» de nuestros barrios. Si decides dejarlos tranquilos, ellos te lo pagarán con un servicio de limpieza de insectos que ninguna empresa de fumigación podría igualar. Para entender por qué son tan importantes, hay que mirar qué es lo que comen . Los murciélagos que solemos ver en nuestras casas y ciudades se alimentan de artrópodos. Este grupo de bichos representa el 80% de los animales del planeta e incluye a los mosquitos, polillas, escarabajos y arañas. Estos insectos tienen ciclos de vida cortísimos y se reproducen a una velocidad de vértigo. Si no hubiera nadie que les parase los pies, se convertirían en plagas en cuestión de días. Aquí es donde entra nuestro amigo el murciélago, ya que un solo ejemplar puede comerse cientos de insectos en una sola noche . Son auténticas máquinas de control biológico. Mientras tú duermes, ellos están limpiando tu jardín de mosquitos que, de otra forma, acabarían picándote a la mañana siguiente. Pero su labor no se queda solo en tu ventana. Los expertos han confirmado, gracias a análisis avanzados de ADN en sus excrementos, que los murciélagos son piezas clave para la economía y la alimentación mundial . Se estima que, sin ellos, las plagas de insectos destruirían el 35% de las cosechas en todo el mundo. En los bosques, por ejemplo, especies como el murciélago de bosque europeo se encargan de zamparse al escarabajo de la madera, un bicho que perfora abetos y pinos hasta matarlos. Sin murciélagos, nos quedaríamos sin madera y sin bosques sanos. Lo mismo ocurre con la agricultura, de hecho, en México y Estados Unidos, los murciélagos protegen las plantaciones de nueces y maíz al alimentarse de las polillas y larvas que devoran los frutos. Y es que si tuviéramos que sustituir el trabajo de los murciélagos con pesticidas químicos, el coste sería astronómico y, además, estaríamos llenando nuestra comida de venenos tóxicos. A veces pensamos que la ecología es algo abstracto, pero los números son muy reales. En las plantaciones de uva en Chile, por ejemplo, se ha demostrado que los viñedos donde los murciélagos cazan libremente sufren un 7% menos de daños . Esto se traduce en un ahorro de entre 180 y 250 dólares por hectárea cada año. Si extrapolamos esto a una escala doméstica, tener una pequeña colonia de murciélagos cerca de casa reduce drásticamente la necesidad de usar sprays insecticidas o enchufes de vapor en las habitaciones. Es salud para tu bolsillo y, sobre todo, para tus pulmones. Si descubres que unos murciélagos han hecho su nido en un rincón de tu fachada o en el tambor de una persiana, lo primero es mantener la calma. No te van a atacar ni se te van a enredar en el pelo; eso son cuentos chinos. Aquí tienes unos consejos básicos: