Los expulsados por reventar el Pleno de Sevilla eran invitados del PSOE y Podemos
2026-02-20 - 06:03
Por segunda vez en menos de un mes, el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla se quedó sin público durante la celebración del Pleno municipal. No es habitual que la Presidencia adopte esta decisión tan controvertida, pero las protestas reiteradas de los sindicatos obligaron a hacerlo a Manuel Alés en la sesión del 29 de enero en la que se aprobaron de forma definitiva los presupuestos de 2026 y, de nuevo, en la ordinaria del mes de febrero que se celebró en el día de ayer. El modus operandi de estos agitadores es siempre el mismo: aprovechando una de las intervenciones de cualquier miembro del gobierno local se levantan de sus asientos, muestran una pancarta y profieren gritos contra el alcalde y su propuesta de externalización de la limpieza en los colegios públicos de la capital hispalense. Una actitud que, tras la preceptiva advertencia, acaba movilizando a varios efectivos de la Policía Local para desalojarlos de la Casa Consistorial. Después de lo sucedido en el Pleno de presupuestos, la Presidencia había elaborado una circular previa , de la que se dio cuenta al resto de los grupos en la Junta de Portavoces, en la que se informaba a todos los asistentes que «las reiteradas interrupciones de las intervenciones de los concejales por parte del público dará lugar a su desalojo íntegro». Y así ocurrió. Hubo una primera expulsión, una segunda y, después de la tercera, Alés dio la orden de vaciar por completo el Salón Colón , con la única excepción de los ediles, los asesores de los partidos y la prensa que estaba acreditada. El resto de las personas que allí se encontraban fueron invitadas a marcharse de esta sala para celebrar la sesión a puerta cerrada por segunda vez consecutiva, algo de lo que no existe precedente en el Ayuntamiento de Sevilla. La última en marcharse fue una mujer que se resistió a las indicaciones de los agentes y que, finalmente, fue desalojada en volandas por los efectivos policiales. El alcalde José Luis Sanz acusó directamente al PSOE de estar detrás de los intentos por reventar el Pleno y así se lo afeó al portavoz Antonio Muñoz en uno de los debates de la sesión. «Si no estuvieran obsesionados con intentar reventar todos los plenos utilizando algunos colectivos, seguramente serían más tranquilos», aseguró. La denuncia no sentó nada bien en la bancada de los socialistas. De hecho, poco después, su concejal Carmen Fuentes señaló directamente a Sanz con una frase por la que se llevó una reprimenda de la Presidencia. «No tienes vergüenza ninguna» , le recriminó. Pero lo cierto es que, a la vista los hechos, parece que el regidor llevaba algo de razón en su sospecha. Una de las precauciones que tomó ayer Manuel Alés fue situar a los invitados de los partidos en la zona derecha de las sillas del Salón Colón y, curiosamente, los desalojados por increpar al gobierno estaban sentados allí. Todos se encontraban en las listas facilitadas tanto por el propio PSOE como por el grupo Con Podemos-IU, ya que Vox no envió ningún nombre y los del PP difícilmente iban a criticar la gestión de su propio partido. Entre los invitados que fueron desalojados estaba el actual vicepresidente del comité de empresa del Ayuntamiento de Sevilla, Javier Vela, que forma parte de la sección sindical de UGT. Fue él, junto a otra de sus compañeras, quien se puso al frente de la segunda de las interrupciones, desplegando un folio a modo de pancarta en el que acusaba al alcalde de «no cumplir con su palabra». Su nombre estaba en la lista de invitados que había sido facilitada a la Presidencia por parte de Con Podemos-IU. Vela, por cierto, era una de las personas que formaban parte del escrache que sufrieron los concejales de Seguridad y Recursos Humanos y de Educación, Ignacio Flores y Blanca Gastalver, el pasado 30 de enero en la Plaza Nueva y por el que los dos ediles afectados han presentado una denuncia en los juzgados. Curiosamente, la escena fue grabada al completo por la portavoz adjunta de la coalición de izquierdas, Susana Hornillo, que sacó su móvil sin levantarse de su asiento para captar todo lo que estaba sucediendo en el Salón Colón. El portavoz de los socialistas, Antonio Muñoz , también aprovechó su única intervención en el Pleno para criticar la decisión de Manuel Alés, a pesar de que la Presidencia ya le había advertido de que, en caso de que se repitieran la protestas, sería desalojado al completo. «Ver el Salón Colón vacío debería invitarnos a una reflexión, porque hay gente que ha hecho un viaje en balde y ahora no puede entrar», indicó el líder de los socialistas. Sanz, entonces, acusó al PSOE de estar detrás de estas protestas. Ya con la puerta cerrada, la sesión continuó sin interrupciones y con más de celeridad, aunque en las calles se sucedían las concentraciones . La más activa, la de los sindicatos para volver a protestar contra la externalización del servicio de limpieza, repitiendo el mantra ya desmentido por Sanz de que 300 trabajadores –que siguen sin concretar de dónde salen– serán despedidos.