Los mensajes ocultos de un genio vanguardista en pleno siglo XVI
2026-02-27 - 09:33
Arcimboldo lo tuvo todo. Trabajó al servicio de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, para quienes organizaba fastuosas celebraciones: mascaradas, torneos, bodas imperiales. Diseñaba vestuarios, construía maquinaria hidráulica para los espectáculos de la corte. Llegó a crear incluso una partitura de colores: un sistema para traducir armonías musicales en gradaciones cromáticas. Pero sobre todo pintaba. Rostros humanos hechos de frutas, verduras, flores, animales, libros, peces. Cabezas que al girarlas 90 grados se transformaban en inocentes bodegones. El propio Rodolfo II, emperador del Sacro Imperio, se dejó retratar como el dios Vertumno: la cara, de melocotones; la barba, de espigas de trigo. Sus cuadros circulaban por las cortes de Europa como moneda de cambio entre reyes. Los poetas le dedicaban... Ver Más