Los 'paraísos fiscales' del automóvil: pueblos donde se matriculan hasta 70 coches por vecino para ahorrar en el impuesto de circulación
2026-03-11 - 18:03
En España hay unos 37,8 millones de personas que son titulares de algún tipo de vehículo. Ya sean ciclomotores, motos o turismos, todos tienen que hacer frente al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), también conocido como de matriculación, un requisito indispensable para darlos de alta en la DGT, independientemente de si circulan o no. Sin embargo, la diferencia en el precio de esta tasa puede llegar a ser abismal entre distintos lugares, incluso hay zonas en las que es hasta un 900% más caro que en otras. Una situación que, desde hace varios años, viene siendo habitual por lo que se conoce como "paraísos fiscales del automóvil". Pequeños pueblos que concentran un gran número de domiciliaciones fiscales, especialmente de empresas de flotas y renting, debido al bajo coste de la tasa, tal y como expone este miércoles un informe de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). Una circunstancia que para estas pequeñas localidades supone una "lotería" debido al ingreso que reciben por el registro de coches que nunca pisarán su calles. Índices de matriculación superiores a Japón Con el famoso 'numerito', los ayuntamientos recaudan unos 4.000 euros cada año, pero no esos ingresos no son ni mucho menos uniformes entre los diferentes lugares de España. Para un vehículo tipo medio, de 11,99 CV de potencia fiscal, en Barcelona tienen que pagar 68,16 euros, por los 65,80 de Málaga o los 59 de Madrid. Los donostiarras, con un impuesto que asciende hasta los 87,93 euros son los españoles que mayor desembolso deben hacer. Una cifra un 49% superior a la de los habitantes de la capital, incluso un 158% más cara que en Tenerife. Dejando a un lado las capitales de provincia, sin embargo, las disparidades pueden llegar a ser mayores. Frente al coste del impuesto en San Sebastián están los 88 habitantes de La Hiruela. Un pequeño pueblo de Madrid que, según los registros, tiene 70 coches por cada vecino, un índice de matriculación superior a la de países densamente poblados como EEUU o Japón. Y es que pagar esta tasa en esta pedanía madrileña 'solo' cuesta 8,52 euros, casi un 900% más barato que en la ciudad vasca, tal y como estima el estudio. Una ley de 1999, 'cullpable' Un dato de domiciliación fiscal que puede sorprender, y mucho, pero que no es una rara avis en nuestro país. De acuerdo con los datos arrojados en el documento, son un total de 25 pequeños pueblos los considerados como "paraíso fiscal". Entre todos ellos destacan Rozas de Puerto Real (Madrid), con 39 coches por habitante; Patones (Madrid), con 29, Sarratella (Castellón); Aguilar de Segarra (Barcelona), con 22, y otros cinco municipios que concentran, en total, el 35% de todos los vehículos del territorio español. Los causantes de esta situación son numerosas empresas de alquiler y de renting, que han decidido domiciliar sus flotas en algunos de estos lugares con el objetivo de obtener beneficios fiscales. Una tesitura que comenzó a dispararse a partir del año 2000, cuando se eliminaron los indicativos provinciales de las matrículas, lo que permitió a estos grandes tenedores beneficiarse de esta condición, señala la AEA. El 'culpable' de tales disparidades es la Ley de Haciendas Locales del año 1999. Y es que el Estado español fija una tarifa común, aunque los consistorios pueden modificarla, incluso hasta el doble, algo que ocurre en hasta ocho de las 52 capitales de provincia. Incluye, además, la posibilidad de aplicar bonificaciones de hasta el 75% en función del carburante o el tipo de motor, incluso exonerar del pago de la tasa a algunos vehículos, como los históricos o de más de 25 años. Un precepto que "ha posibilitado que se desvirtúe la finalidad del sistema tributario local", concluye en su informe la AEA.