Los premios Ig Nobel se trasladan de Estados Unidos a Suiza después de 35 años: "Se ha vuelto inseguro visitar el país"
2026-03-10 - 11:53
Son los conocidos como 'Nobel de la broma', dedicados a reconocer hallazgos científicos que hacen reír. Los premios Ig Nobel, organizados por la revista de humor Annals of Improbable Research en Massachusetts, Estados Unidos, desde 1991, han anunciado que cambiarán su sede a Suiza, concretamente a Zurich, ante la inestabilidad para muchos de sus invitados de viajar hasta el país presidido por Donald Trump. "Durante el último año, se ha vuelto inseguro para nuestros invitados visitar el país", ha declarado en un comunicado su fundador y maestro de ceremonias, Marc Abrahams. "No podemos, en conciencia, pedir a los nuevos ganadores, ni a los periodistas internacionales que cubren el evento, que viajen a Estados Unidos este año", ha añadido. Ante ello, han optado por traer los premios a Europa. El plan, detalla su fundador, es ir alternando Zurich con otras ciudades europeas, de forma que la ciudad suiza los albergará al menos una vez cada dos años. "Será un poco como el Festival de la Canción de Eurovisión con sede en Zúrich", ha explicado Abrahams. De igual forma, ha detallado que la ceremonia de este año, que tradicionalmente se realiza en septiembre, se está realizando ya en colaboración con instituciones de la talla de la Universidad de Zúrich y el Dominio ETH. Ya en suelo estadounidense la gala de premios se celebraba en colaboración con otras instituciones también de renombre como la Universidad de Harvard, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) o la Universidad de Boston. Los premios Ig Nobel entregan cada año diez premios nuevos a investigaciones que tiene un punto estrafalario y cuyas conclusiones suelen tener un gran eco en los medios de comunicación de todo el mundo por su tono humorístico. En la última edición, el premio de Fisiología fue por ejemplo para un equipo japonés por descubrir que los mamíferos pueden respirar por el intestino a través del ano. El de Física, por otro lado, recayó en James C. Liao por demostrar y explicar la capacidad de nadar de una trucha muerta.