Los psicólogos analizan el comportamiento de Donald Trump: "Utiliza la provocación deliberadamente para controlar la narrativa"
2026-01-25 - 21:05
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de cumplir un año en el cargo y no deja de ofrecer noticias controvertidas. Abonado constantemente a las declaraciones polémicas, el comportamiento del inquilino de la Casa Blanca desconcierta a todos. El Daily Mirror publica este domingo un reportaje en el que habla con psicólogos que tratan de desentrañar qué hay detrás de la actitud de Donald Trump en sus políticas y en sus declaraciones. La doctora Katie Barge dice: "Desde una perspectiva psicológica, si bien no podemos diagnosticar a una figura pública, sí podemos analizar la evidencia en términos de patrones de comportamiento". "Lo que las acciones del presidente Trump sugieren firmemente es un estilo de liderazgo orientado al dominio y a la búsqueda de atención, donde la provocación se utiliza deliberadamente para controlar la narrativa", prosigue la psicóloga. "Los cambios bruscos de política, las grandes promesas y los gestos aparentemente insignificantes no son aleatorios; funcionan como juegos de poder. En psicología, este tipo de comportamiento suele asociarse con personalidades altamente conflictivas, donde el triunfo, la visibilidad y el estatus importan más que la constancia o la cooperación", agrega Barge. "Psicológicamente, esto refleja una baja regulación emocional acompañada de una alta confianza. Las decisiones parecen reactivas, personalizadas y performativas; más relacionadas con afirmar el poder en el momento que con demostrar inteligencia emocional o pensamiento estratégico a largo plazo", dice la experta. Barge cree que "este estilo se nutre del caos, lo que podría vincularse con el trauma de apego temprano en la infancia. Nuestro sistema nervioso busca lo que nos resulta familiar de nuestras experiencias primarias y patrones neuronales de la infancia. Al mantener a los oponentes, aliados y al público en constante reacción, el individuo permanece en el centro de atención y autoridad. En ese sentido, la imprevisibilidad es la estrategia". Otro psicólogo, el doctor Tej Samani, investigador honorario de la Universidad de Sussex, dice que el lenguaje "incendiario" del político es todo menos accidental. "El comportamiento de Donald Trump no es aleatorio, sino que sigue un patrón psicológico muy reconocible. Es estridente, reactivo y deliberadamente provocador. Este estilo apela directamente al impulso y la emoción, más que a la reflexión o la moderación. Los cambios repentinos de opinión, las declaraciones provocativas y las ofertas que acaparan titulares no son accidentales; son herramientas. Crean estímulo, controlan la narrativa y mantienen la atención centrada en él", dice. Por su parte, la psicóloga Marianne Trent asegura que "ha habido evidencia de acciones públicas que parecen provocativas, transaccionales o que buscan llamar la atención, y esto a veces puede reflejar un estilo de liderazgo que prioriza el dominio, la visibilidad y el control, especialmente en entornos inciertos o de alto riesgo". "Como humanos, tenemos un sesgo de atribución negativo, y de hecho, es eso lo que probablemente haya contribuido a nuestra supervivencia como especie: prestamos atención a las señales de alerta, y eso podría salvarnos el pellejo", concluye Trent.