Los socios de Sánchez le piden transparencia en el accidente de Adamuz pero dedican sus discursos a desarrollar sus agendas
2026-02-11 - 14:15
El pleno que se celebró este miércoles en el Congreso para debatir sobre la crisis ferroviaria y el accidente de Adamuz terminó derivando en una sucesión de mítines de los diferentes grupos parlamentarios. Y los socios del Gobierno no fueron una excepción: ya fuera con un tono más sosegado, como ERC o EH Bildu, o de manera mucho más agresiva, como Junts, prácticamente todos los partidos aprovecharon sus turnos de palabra para defender sus posiciones en asuntos como la vivienda, el reparto de competencias o, en el caso de la izquierda, el auge de la ultraderecha, del que alertaron portavoces como Verónica Barbero (Sumar), Gabriel Rufián (ERC) o Mertxe Aizpurua (EH Bildu). Rufián, que en los últimos días ha sido protagonista tras haber lanzado públicamente un llamamiento a todos los partidos a la izquierda del PSOE para aliarse en las próximas elecciones generales, defendió esa idea ante el Congreso. "O hablamos entre nosotros o nos vamos al carajo", planteó el portavoz de ERC, cuyo propio partido ha asegurado que no comparte sus planes. E insistió en que "se equivoca" quien "crea que lo que viene es lo de siempre" o que un eventual Gobierno de PP y Vox no iba a aplicar políticas como las que está aplicando la administración estadounidense de Donald Trump contra su población. Rufián aventuró que dicho Ejecutivo sería un "mal imitador de Trump" y llevaría a cabo "ilegalizaciones" de partidos, encarcelamientos, cierre de medios de comunicación e "imputaciones por la cara" contra rivales políticos. "Quien se crea que el fascismo se va a frenar en su frontera se equivoca mucho", espetó Rufián, que cargó contra el PP por querer gobernar "solo con Vox" y defendió medidas adoptadas por el actual Gobierno, como el proceso de regularización de inmigrantes en situación irregular, frente a las críticas de la derecha y la ultraderecha. "¿Cuántas mujeres africanas pagan cada año a las mafias para recorrer 5.000 kilómetros y acabar siendo manoseadas y violadas aquí por patriotas que esa misma noche acaban escribiendo en Twitter 'Viva España' y 'España para los españoles'?", se preguntó Rufián, que también cargó contra los "vendepatrias" que están en contra de limitar el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales propiedad de "oligarcas multimillonarios". "Gritan que los niños no se tocan, pero de la lista de (Jeffrey) Epstein no dicen ni mu", espetó igualmente el dirigente a PP y Vox. Aunque habiendo tratado todos esos asuntos a Rufián no le quedó demasiado tiempo para abordar el accidente de Adamuz, el portavoz de ERC también empleó una parte de sus 20 minutos en hablar sobre la actuación del ministro de Transportes, Óscar Puente, a quien evitó pedir la dimisión pese a que su partido sí lo hizo hace semanas. El portavoz, no obstante, sí acusó a Puente de ser "responsable de perpetuar un modelo de inversión en infraestructuras profundamente clasista" que provoca que el servicio de Rodalies de Cataluña sea "una mierda", así como de haber mantenido a Adif como una "carcasa vacía repleta de subcontratas privadas". "Cuando en la renovación de un mismo tramo de vía participan cuatro empresas te estás buscando un problema, porque no importa el usuario, importa la guita", espetó. Junts profundiza su brecha con el Gobierno Por su parte, la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, también se refirió a la crisis ferroviaria, pero en su caso como vía a través de la cual percutir en una de sus críticas más habituales al Gobierno: la supuesta falta de inversión pública del Estado en Cataluña. "El problema", dijo Nogueras, "no es solo de trenes, es el caos" que produce el Ejecutivo, que afecta "a la vivienda, a la energía, a las políticas sociales y la economía productiva". "No les queremos a ustedes porque no saben gestionar: no queremos caos, insolvencia e incompetencia", denunció la portavoz, que aseguró que Sánchez está "convirtiendo un país rico y próspero como Cataluña en uno donde uno de cada cuatro catalanes están en riesgo de pobreza". "Queremos un país donde la gente pueda trabajar, avanzar, prosperar, donde el objetivo no sea vivir de los subsidios", espetó Nogueras reciclando otra de sus habituales críticas: que el Gobierno fomenta la vaguería y el fraude en el cobro de ayudas sociales. En esa línea, la portavoz de Junts volvió a expresar su rechazo al decreto de escudo social aprobado por el Gobierno por segunda vez hace unos días, un texto que tendrá que votarse en las próximas semanas en el Congreso y que Junts ha anunciado que volver a a tumbar. "Un escudo social de verdad es una red pública fuerte, son unos servicios sociales de proximidad que funcionen, ayudas bien gestionadas, vivienda pública, defender de las okupaciones y los impagos", espetó. En ese contexto, las críticas de la portavoz de Junts al servicio de Rodalies fueron apenas una parte del escenario de caos que dibujó, si bien entre ellas Nogueras exigió a Puente su cese. "Si a a ustedes les preocuparan algo los ciudadanos de Cataluña, el ministro ya hubiera dimitido" y el Gobierno hubiera iniciado el traspaso de la competencia ferroviaria a la Generalitat, denunció la dirigente, que aseguró que los catalanes quieren "servicios de primera" porque "los pagan" y solo los tienen cuando los gestiona Cataluña. "Ustedes nos llevan a la miseria", sostuvo. Bildu alerta del auge ultra El retrato de la situación que hizo EH Bildu fue mucho menos pesimista, aunque la portavoz abertzale Mertxe Aizpurua también aprovechó para hablar de otros asuntos en su discurso además de la crisis ferroviaria. En concreto, Aizpurua se mostró muy crítica con la falta de contundencia que, dijo, está mostrando el Gobierno ante el auge del "proyecto totalitario" a nivel mundial que "sus vasallos en este Estado, el PP y Vox, buscan copiar e instaurar aquí si no lo impedimos". "Usted, señor Sánchez, se ha erigido contra ellos como defensor de los derechos y las libertades frente a los oligarcas mundiales, y eso está muy bien, pero mejor estaría que empezase por enfrentarse también a los oligarcas que tiene usted en casa", planteó. "Estaría bien que se enfrente a la patronal que congela, cuando no recorta, los salarios de los trabajadores y trabajadoras; que se enfrente a los bancos que, ganando miles de millones anuales, ni siquiera se les hace devolver el dinero del rescate pagado por todos; a las grandes eléctricas que, con ganancias históricas, ni siquiera pagan impuestos extraordinarios; a las grandes distribuidoras de alimentos que encarecen la lista de la compra abusivamente; o a los fondos buitre y rentistas que están comprando el parque de vivienda para especular", enumeró Aizpurua. Y "la verdad" es que "no está tomando ese camino", lamentó. La portavoz abertzale también exigió al Gobierno "hacer frente a cada mentira, a cada bulo contra cualquier medida de protección y justicia social para defenderlas", y mencionó expresamente los lanzados contra la protección antidesahucios que contiene el escudo social. "Reto a las señorías de PP, PNV y Junts a que suban aquí, sean valientes y digan claramente que quieren desahuciar a familias vulnerables porque creen que los intereses de los propietarios están por delante", espetó Aizpurua, que les exigió que "ofrezcan algún dato real sobre esos supuestos propietarios vulnerables" o que "expliquen por qué no pagan las rentas del fondo de compensación a los propietarios cuando es su responsabilidad" desde los gobiernos autonómicos.