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Los 'therians' originales se rebelan: «Ni ladro ni doy saltos, están inventando»

2026-03-03 - 04:03

Ivy tiene 22 años y es administradora de datos en una empresa. Desde pequeña sentía que era un «carnero» y «no del todo humana», hasta el punto de que «al lado de los bóvidos» se podía sentir «en casa». Empezó a utilizar la etiqueta 'Therian' en 2010. Hace 15 años. Lo de Cuervo es «más simbólico que espiritual o psicológico». Ella trabaja, cursa estudios universitarios y le gusta verse «representada» a través del córvido y la lechuza común. Hace más de diez años sintió que «no era un humano perfecto» y empezó a investigar en el colegio.. Hoy, con más de 20 años, es 'therian'. La 'theriantropía' no es una moda ni algo patológico. Es una subcultura digital que lleva existiendo desde los años 90 y que se intensifica con la expansión de Internet en los 2000. Sus miembros siempre han interactuado a través del entorno digital. Foros y webs donde comparten sus experiencias; y ahora, también en redes sociales. Estas semanas, son el centro de la conversación por la viralización de vídeos de algunos nuevos miembros -la mayoría niños- que, según los 'therians' originales, han puesto de moda un concepto equivocado para ganar fama en TikTok y otras plataformas. La gran mayoría de 'therians' «no son niños, son adultos», insiste Cuervo, que reconoce que los complementos llamativos -máscaras o colas- atraen a menores interesados sobre todo en «el disfraz», más que en esas cuestiones identitarias o espirituales de las que reflexionan en los foros. Precisamente, Cuervo lamenta que en las «quedadas falsas» de 'therians' que se convocaron en varias ciudades de España hubo personas que acudieron «a acosar a niños que solo querían pasarlo bien y jugar». No las programaron ellos, aclaran, sino gente que quería burlarse. Cuervo e Ivy explican que en España hay pocos grupos de 'therians', que no hacen quedadas, sino que hablan por redes sociales con gente de Latino América y otros países de habla anglosajona, así como que «no es habitual salir a la calle con máscara». Trasladan su malestar porque la popularización reduce esta narrativa digital de más de 20 años a gruñidos y brincos. «Lo que más me fastidia es que la gente piense que nos creemos animales, no es algo literal, y si alguna persona cree que es literalmente un animal, eso es un trastorno, si esa persona lo sabe y lo trata, pues muy bien, pero nosotros no caminamos a cuatro patas ni mordemos», explica Cuervo a ABC. Ivy, que ha tenido que cerrarse las redes ante los insultos, añade: «Yo ni salto ni ladro, se están inventando muchas cosas. La máscara la uso para los directos de TikTok y grabar contenido, nada más, hacemos vida totalmente normal». La doctora Rocío García Torres, profesora de Psicopatología y Psicología Clínica en la Universidad de Villanueva, en Madrid, explica que «no hay evidencia de que la identidad 'therian' sea en sí misma un trastorno», salvo que exista una psicosis y una persona «no se adapte a la sociedad» por creerse animal. Solo sería clínicamente importante si eso produce aislamiento, deterioro funcional o incapacidad para cumplir con obligaciones de la vida cotidiana, explica García Torres. Es decir, que dejara de ser algo simbólico y provocara desconexión de la realidad. La fiebre del fenómeno se debe en parte a Aguara, un menor argentino que popularizó la 'theriantropía' en TikTok con sonidos animales y bailes llamativos. Sus vídeos tienen millones de 'likes', pero los 'therians' reprochan que reduce el concepto al «meme» y lo pone de moda entre niños que le copian sin saber qué es la 'theriantropía'. En España, denuncian que esa exposición ha derivado en odio y acoso a los canales de 'therians'. Pero no le pueden decir nada porque Aguara es menor. «Está poniendo en peligro a su propia comunidad, todos estamos decepcionados por lo que han hecho una minoría, es un concepto erróneo, una exageración», lamenta Ivy. Cuervo añade: «Hay más creadores que han generado polémica por sus vídeos, manteniendo estereotipos que no son reales, pero lo que más me duele es que una persona que se hace llamar 'therian' esté apoyando el odio». En el foro inglés 'Therian Wiki Fandom', fundado en los 2000, la mayor enciclopedia sobre la 'theriantropía', explican esa identificación con un animal desde un plano simbólico, emocional o espiritual , que no implica conductas animales ni transformaciones físicas. «Es cómo tener un animal favorito que interprete a tu persona o ver un animal y decir: 'Ese soy yo'», resume Ivy. El foro también analiza otras prácticas dentro de la subcultura 'therian' más llamativas y raras, aunque minoritarias, como las vocalizaciones o el desplazamiento a cuatro patas que se ha viralizado en los vídeos de Internet. «Esos serían los HoloTheres», aclara Ivy. Según la 'Therian Wiki', son aquellos que les gusta expresar su animal mediante estos actuaciones con otros miembros de la comunidad. Como es consciente de que esto suena extraño, Cuervo recomienda que se empiece a explorar la identidad 'therian' de adulto, con mayor madurez y conciencia para entender el fenómeno. En este contexto, la psicóloga García Torres explica que hay que saber diferenciar en dos planos para detectar un eventual problema. Por un lado, existe lo que llaman «regresión simbólica» , que es un mecanismo psicológico normal que permite un espacio al juego, la fantasía y la expansión imaginativa y que funciona como una forma de desconectar de las exigencias de la vida cotidiana. Un reality show, el dibujo, el rol, las máscaras o la comunidad 'therian', explica, son ejemplos. Por otro lado, la psicóloga advierte de que, en algunos menores, podría ser problemático cuando lo usan para no asumir que van creciendo y desatender responsabilidades. La «generación de cristal» lo llama. Y pueden utilizar este fenómeno como defensa ante la «angustia» de crecer: «No puedo ser un niño, pero me convierto en un animal». Por eso dice que es importante estar atento a estas señales y saber si se agarran a lo 'therian' o a cualquier otro punto como fuga.

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